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Un fin de semana para salvar la economía de Estados Unidos

El martes acaba el plazo para llevar una propuesta que evite la suspensión de pagos del país estadounidense

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Los demócratas del Senado redoblaban el sábado sus esfuerzos por evitar una devastadora suspensión de pagos en Estados Unidos e intentaban dar un nuevo impulso a su plan para reducir el déficit, a fin de lograr un ansiado compromiso con el dividido Partido Republicano.

Mientras tanto, las arraigadas diferencias dificultan un pacto mientras los líderes demócratas han acusado a sus homólogos republicanos de obstruccionismo, a menos de 100 horas antes de que el Gobierno se quede sin fondos para pagar sus cuentas.

El presidente Barack Obama, un demócrata, usó su púlpito de mandatario por segunda vez esta semana para instar a los legisladores republicanos a llegar a un acuerdo y eludir lo que describió como una moratoria 'inexcusable'.

'Existen múltiples formas de resolver este problema', dijo Obama durante su discurso semanal por radio e Internet. 'El Congreso debe hallar un terreno común sobre un plan para lograr el apoyo de ambos partidos en la Cámara baja. Y tiene que ser un plan que yo pueda firmar el martes', sostuvo.

La dramática saga por el límite de deuda pasó al Senado el viernes por la noche, después de que la Cámara de Representantes - controlada por los republicanos - aprobara un proyecto de ley sobre recorte del déficit, poniendo fin a semanas de inercia política.

'Existen múltiples formas de resolver este problema', dijo Obama durante su discurso semanal Tal como se esperaba, el Senado de mayoría demócrata rechazó de inmediato ese proyecto de ley, pero la veloz aprobación del texto en la Cámara baja aumentó la esperanza de que pueda formar parte de un compromiso final.

Sin embargo, la atmósfera en el Senado se enfrió rápido, después de que los líderes demócratas acusaran amargamente al jefe de los republicanos en la cámara, Mitch McConnell, de negarse a dialogar con ellos. El líder demócrata del Senado, Harry Reid, modificó su plan, añadiendo elementos de una propuesta previa de McConnell con la esperanza de reunir más votos entre los republicanos.

No obstante, rechazó la oferta de McConnell de someterlo a votación de inmediato, una señal de que Reid aún no cuenta con el apoyo suficiente para el texto legal.Ahora se espera que el Senado realice esa votación a primera hora del domingo, con una aprobación final que estaría prevista para la mañana del lunes, poco antes de la apertura de los mercados financieros de Estados Unidos.

La Cámara de Representantes tiene prevista una votación para alrededor de las 14:00 hora del este (18:00 GMT) del sábado sobre la versión de Reid del plan. El Gobierno podría quedarse sin fondos para pagar todas sus cuentas el martes, a menos que el Congreso acuerde elevar el límite de deuda de 14,3 billones de dólares (unos 10 billones de euros).

'El país está en crisis. Este no es momento para la política habitual', declaró en una conferencia de prensa el senador demócrata Charles Summer.

Pese a la severa retórica, existen esperanzas de que las múltiples negociaciones lleven a un compromiso durante el fin de semana. Los demócratas dicen que muchos republicanos están dispuestos a alcanzar un consenso incluso aunque McConnell se niegue.

McConnell quiere estar seguro de que la Casa Blanca garantice que cualquier plan final sobre el déficit será promulgado por Obama, afirman asesores republicanos. 'Nos dirigimos a una extensión en el techo de deuda', dijo David Kotok, presidente y jefe de la oficina de inversión de Cumberland Advirsors en Sarasota, Florida. 'El riesgo es que cualquier accidente provoque un default. No es muy probable, pero es posible', indicó.

Inversores y gobiernos extranjeros estarán pendientes del proceso, aunque los enrevesados procedimientos legislativos dificultarán que el Congreso envíe un acuerdo a Obama hasta el lunes por la noche.