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El Senado de EEUU acusa a Rumsfeld de aprobar la tortura

Un informe asegura que el ex Secretario de Defensa de Bush sancionó la aplicación de 15 técnicas distintas de coerción.

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Todo estaba listo mucho antes del visto bueno del Departamento de Justicia. La CIA empezó a torturar a algunos de los detenidos en sus cárceles secretas mucho antes de que el Gobierno del presidente Bush 'legalizara' su uso en agosto de 2002, asegura un informe del Senado estadounidense hecho público ayer, en el que aparecen nombres como el de la ex secretaria de Estado Condoleeza Rice y el ex vicepresidente Dick Cheney.

Los senadores también acusan al entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, de ordenar que en los interrogatorios militares se aplicasen 14 técnicas específicas para atormentar a los detenidos.

Las revelaciones del Comité de Servicios Armados del Senado 232 páginas de investigación y entrevistas no dejan lugar a dudas: a finales de 2001, cuando Estados Unidos buscaba frenéticamente a los responsables de los atentados del 11-S, la CIA diseñó técnicas coercitivas para sacar información de sus detenidos en Afganistán , ocho meses antes de que la oficina legal del Departamento de Justicia justificara el uso de estos métodos.

Los detenidos ya estaban entonces en un limbo legal, después de que en febrero de 2002 Bush firmase un memorando que dictaminaba que no se les podía considerar como prisioneros de guerra, bajo la protección de la Convención de Ginebra, y creaba el estatus de 'enemigo combatiente'.

Una vez legalizada, la tortura fue extendida al Ejército, a las cárceles de Guantánamo y de Abu Ghraib, por orden expresa de Donald Rumsfeld, en septiembre de 2002, según el informe del Senado. A partir de ahí todo fue muy rápido. Las unidades especiales en Afganistán y luego Irak incorporaron las nuevas técnicas con el visto bueno del Pentágono.

'La autorización de técnicas de interrogatorio agresivas por oficiales al mando tuvo como resultado muchos abusos y trasladó el mensaje de que la presión física y la degradación eran comportamientos apropiados', declaró el senador Carl Levin, presidente del comité y responsable de la investigación.

No se trataba simplemente de unas cuantas 'manzanas podridas' o de unos casos aislados de excesos, como dijo en su momento el número dos del Departamento de Defensa, Paul Wolfowitz, tras estallar el escándalo de Abu Ghraib, sino una práctica generalizada y sistemática, sostuvo Levin.

'El informe condena la política de interrogatorios del Gobierno de Bush y a los responsables que intentaron escurrir el bulto y acusar a soldados rasos', subrayó el senador.

Y todo esto, un día después de que el presidente estadounidense Barack Obama dejara abierta la posibilidad de enjuiciar a los funcionarios que autorizaron el uso de la tortura y más concretamente a los tres consejeros Jay Bybee, Steven Bradbury y John Yoo que elaboraron la cobertura legal de unas técnicas hasta entonces consideradas ilegales.

Y además de ilegales, totalmente contraproducentes. La CIA basó su 'manual de tortura' en un antiguo programa elaborado por el Ejército para entrenar a sus soldados precisamente a resistirla, conocido como SERE (Survival, Evasion, Resistance and Escape). El informe se basaba en las lecciones aprendidas durante la guerra de Corea y las técnicas usadas entonces por los chinos. Sus conclusiones eran que pocas veces se sonsacaban informaciones realmente útiles y que el sujeto a menudo entraba en un estado de terror incontrolado.

Muchos eslabones de la cadena legal fallaron en 2002: entre ellos el del Congreso. El New York Times aseguraba ayer que cuatro congresistas fueron informados en su momento del uso de la tortura. Entre ellos, Nancy Pelosi, la actual presidenta de la Cámara de Representantes.

1.'Waterboarding' o ahogamiento simulado.

2. Privación del sueño.

3. ‘Walling’ o lanzamiento contra una pared falsa.

4. Inmovilización facial.

5. Bofetadas e insultos

6. Confinamiento en espacios reducidos.

7. Apoyo prolongado a pulso en una pared.

8. Posiciones de estrés.

9. Uso de insectos.

10. Intimidación.

11. Desnudez pública.

12. Alimentación líquida que simula causar inanición.

13. Golpes en el abdomen.

14. Largas duchas heladas.