Público
Público

La sentencia del Constitucional alemán alivia presión a Merkel

Aprueba el primer rescate a Grecia, pero condiciona el resto a la aprobación del parlamento. Bruselas, satisfecha con la decisión

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Merkel tiene por fin un motivo de alivio. El Tribunal Constitucional le echó un capote ayer, al desestimar tres querellas judiciales presentadas por un grupo de euroescépticos que se opone a las ayudas millonarias a Grecia y la participación alemana en el fondo de rescate europeo (EFSF). Estas medidas fueron acordadas por el Gobierno federal en mayo de 2010 y le han costado a la locomotora europea hasta 148.000 millones de euros. En fallo ya augurado por los expertos, pone las cosas algo más fáciles a la canciller alemana, de cara a la votación del Bundestag sobre la reforma del EFSF y el segundo tramo de ayudas a las arcas helenas, que será previsiblemente el 29 de septiembre. O, mejor dicho, al menos no se las complica más.

Pese a declarar el primer rescate de Grecia (que abarcó 110.00 millones de euros) como legítimo y constitucional, la sentencia otorga más capacidad de intervención al Bundestag, cuya Comisión Presupuestaria deberá ratificar cada decisión relacionada con los futuros rescates de países en apuros. 'El fallo de hoy no debe significar una autorización en blanco para los futuros rescates', advierten los jueces de Karlsruhe.

Merkel todavía tiene que lidiar con las reticencias de sus socios de Gobierno

Merkel, que recibió la sentencia con optimismo, afirmó que su 'misión central en la presente legislatura' es ayudar a que Europa salga de la crisis financiera con 'el mismo éxito con el que lo ha conseguido Alemania'. La líder cristianodemócrata asegura que el TC 'confirma así de manera absoluta' que la política financiera y económica del Gobierno de la coalición es la correcta para proteger al euro y a Europa.

Sin embargo, el fallo no soluciona todos sus problemas. Merkel todavía tendrá que lidiar con las reticencias que muchos de sus socios de Gobierno tienen a que el contribuyente alemán continúe cargado con el peso de las deudas de sus 'vecinos poco aplicados en la asignatura de apretarse el cinturón', informa Patricia Baelo en Berlín.

En Bruselas, el fallo fue acogido con alivio, ya que no echa por tierra más de un año de lucha contra el colapso del euro iniciada en mayo de 2010, con el rescate de Grecia. El comisario de Economía de la Unión Europea, Olli Rehn, reconoció estar 'satisfecho' con la sentencia, 'muy importante para la estabilidad de la zona euro'. Rehn evitó entrar a valorar los nuevos requisitos que tendrá que cumplir Merkel o si la sentencia imposibilita la emisión de bonos de deuda europea.

La UE cree que la sentencia estabilizará la zona del euro

El presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, aseguró que 'dará un nuevo ímpetu' a la entrada en vigor del refuerzo del fondo de rescate, pactado a finales de julio. Los nuevos poderes del fondo, que incluyen un aumento de las garantías, la posibilidad de comprar bonos de deuda a los bancos o recapitalizar entidades, fueron aprobados ayer por la Asamblea Nacional francesa, pero todavía necesitan pasar por el resto de parlamentos nacionales. En algunos países, como España, se espera que la ratificación se haga en este mes y sin complicaciones. Mientras que el Gobierno de Eslovaquia ha anunciado que no prevé concluir el proceso antes de diciembre, informa Daniel Basteiro en Bruselas.

Lo cierto es que las dudas sobre la viabilidad de los rescates griegos han tensado tanto la situación en los mercados financieros que en los últimos días los analistas están incluso cuestionando el papel de Alemania en esta crisis. Michael Story, experto en renta fija de la gestora Legg Mason,asegura que Alemania es tan responsable de la crisis europea como los países periféricos y que el futuro del euro está condicionado a que Berlín acepte las debilidades de su economía. Otros como Gonzalo Lardiés, gestor de BPA, aseguran que 'han apretado tanto a Grecia' que ahora ese país les planta cara porque no tiene nada que perder. 'La deuda es tan grande que ahora el que tiene los problemas es el que prestó, más que el prestado', asegura Lardiés, informa Pilar Blázquez en Madrid.