Público
Público

Siria tortura a opositores heridos en los hospitales

AI: "Se han convertido en instrumentos de la represión"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Ni los hospitales públicos son un lugar seguro en Siria. La sangrienta represión del presidente Bashar al Asad contra los manifestantes prodemocráticos ha llegado incluso a los centros médicos.

Un informe de Amnistía Internacional (AI), divulgado ayer, denuncia casos de tortura y malos tratos contra opositores en al menos cuatro hospitales públicos, que se han convertido en 'instrumentos de represión'.

Amnistía denuncia que los médicos maltratan y delatan a los pacientes

El documento asegura que las torturas han sido perpetradas por personal de los centros médicos con la colaboración de las Fuerzas de Seguridad. En otros casos, han sido detenidos y también atormentados algunos de los trabajadores de los hospitales que han atendido a disidentes he-ridos por la represión policial.

'Es profundamente alarmante que las autoridades sirias hayan concedido a las Fuerzas de Seguridad rienda suelta en los hospitales', denuncia en el informe Cilina Nasser, investigadora de Amnistía. 'Ante la escala y la gravedad de las heridas de los opositores en todo el país, es inquietante descubrir que muchos consideran que es más seguro no ser atendidos que acudir a un centro médico'.

El régimen sirio aplasta ferozmente desde marzo las revueltas prodemocráticas que sacuden el país. La ONU estima que más de 3.000 personas han muerto como consecuencia de la represión de unas protestas que Al Asad, en el poder desde 2000, atribuye a grupos de 'terroristas' y a 'bandas armadas'.

'Muchos consideran que es más seguro no ser atendidos', denuncia el informe

El documento recoge casos de torturas en dos hospitales de la ciudad de Homs, en el centro del país, uno de la costera Banias y otro de Tel Kelakh, en la frontera de Líbano.

En Homs, un doctor asegura haber visto en un hospital cómo cuatro colegas suyos y más de 20 enfermeras abusaban de varios pacientes. Otro testimonio denuncia un caso parecido en la misma localidad. Las Fuerzas de Seguridad asaltaron en septiembre un centro médico en busca de un supuesto miliciano opositor. Tras no encontrarlo, los agentes detuvieron e hirieron a 18 pacientes.

La cruenta represión pone a los médicos ante constantes 'dilemas', según relata un doctor en el informe. 'Cuando recibíamos a un herido de disparo que necesitaba urgentemente sangre, sabíamos que si la solicitábamos al banco central de sangre [controlado por el Ministerio de Defensa], las Fuerzas de Seguridad sabrían del paciente y lo pondríamos en riesgo de ser detenido y torturado y de, posiblemente, morir en custodia', señala.

Otro testimonio denuncia casos de tortura a finales de agosto en un centro de Tel Kelakh. El blanco fue un supuesto opositor que llegó inconsciente a un hospital. 'Entre siete y ocho agentes y varias enfermeras lo rodeaban. Cuando abrió los ojos, se agolparon sobre él y empezaron a pegarle', explica.

Por otra parte, al menos siete miembros de las Fuerzas de Seguridad sirias murieron ayer en un ataque perpetrado en el norte del país por supuestos soldados desertores. En el terreno diplomático, está previsto que Al Asad se reúna hoy en Damasco con un comité de la Liga Árabe. 'Esperamos acabar con la violencia e impulsar reformas', dijo el secretario general del organismo.