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El socialdemócrata Letta asume la tarea de formar gobierno en Italia

Napolitano opta por el joven político, vicesecretario del Partido Democrático, que advierte de que no buscará un acuerdo "a cualquier precio"

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La crisis política que vive Italia desde las pasadas elecciones de febrero podría comenzar a disiparse. Este miércoles, el vicesecretario del Partido Demócrata (PD), Enrico Letta, de 46 años, ha aceptado 'con reservas' la ardua tarea de formar un Gobierno en Italia, tal y como le había pedido el recién elegido presidente de la República, Giorgio Napolitano.

Esto significa que Letta se tomará un tiempo para hacer sus consultas con todas las fuerzas parlamentarias, este mismo jueves, y posteriormente acudirá de nuevo ante el presidente de la República, Giorgio Napolitano, para dar su respuesta definitiva. Por eso, el panorama todavía no termina de despejarse. Ahora, Letta necesita consensuar un gobierno entre unos partidos políticos que no han hecho más que obstaculizar cualquier acuerdo desde que los italianos acudieron a las urnas.

Tras el anuncio del encargo por parte del secretario general de la Presidencia de la República, Donato Marra, compareció ante los medios en el Palacio del Quirinal, sede de la Jefatura del Estado, el propio Letta, quien dijo que la intención que tiene es la de formar un 'Gobierno de servicio al país'. 'He recibido el encargo y aceptado con reservas. Mi sorpresa esta mañana ha sido la de recibir una llamada telefónica de Napolitano y ha sido en igual medida que el sentido de profunda responsabilidad que este encargo me hace sentir sobre los hombros (...) La situación es muy difícil, frágil', dijo el político del PD.

Letta ha defendido que será un 'gobierno de servicio al país' que deberá contar con un 'programa con algunos objetivos muy precisos', por lo que advertido de que 'este gobierno no nacerá a cualquier precio, nacerá si se dan algunas condiciones', principalmente, que sea capaz de 'dar respuesta a los italianos que necesitan respuestas a los problemas'.

'Todos sabéis que esta situación no puede perdurar así. En este sentido, he aceptado esta invitación, esta responsabilidad que siento más fuerte y pesada que la capacidad que mis hombros tienen para aguantar', agregó. Letta, quien en todo momento no dio muestras de dar por descontado que pueda llegar a formar Gobierno, apeló a la responsabilidad de todas las fuerzas parlamentarias, con las que llevará a cabo encuentros ya mañana en la Cámara de los Diputados (baja) para después volver a reunirse con Napolitano.

'Las reformas necesarias las tendremos que hacer juntos, con la máxima participación posible. Todo esto se puede hacer si Italia y Europa mantienen una línea de cambio. La Unión Europea ha estado demasiado atenta a las políticas de austeridad que no son suficientes', dijo. 'El país necesita respuestas, sobre todo esa parte del país que sufre por motivos laborales, un trabajo que no hay, que se ha perdido, con empresas que cierran (...) Debemos tener la voluntad de ocuparnos de los jóvenes que van fuera del país porque no encuentran oportunidades', agregó.

En una lista de propuestas que recogen las planteadas por el dimitido líder del PD, Pier Luigi Bersani, Letta insistió en las dos prioridades que ya adelantó ayer al término de la ronda de consultas con Napolitano: la primera esa emergencia económica y social y la segunda las reformas institucionales, para devolver la credibilidad a la política.

La figura de Letta, un joven político, pero ya con un largo recorrido y una importante experiencia pues ha sido europarlamentario, tres veces ministro y también subsecretario de la presidencia de Gobierno con Romano Prodi (2006-2008), fue preferida a la de Giuliano Amato, de 75 años, otro de los candidatos que barajaba Napolitano. Antes de que surgieran las divisiones internas durante la elección del jefe de Estado, era el vicesecretario y mano derecha del líder del PD, Pier Luigi Bersani, y todos apuntan a que puede ser su heredero al frente del partido.

Un gesto el de Napolitano que ha sido apreciado por muchos por querer dar una señal de 'renovación' en la política italiana eligiendo a un joven, que no habría dado la figura de Amato. Así, ha encargado formar Gobierno a un miembro del PD, el partido ganador, aunque sin mayoría absoluta en el Senado, de las elecciones de febrero y al que han dado su beneplácito también el Pueblo de la Libertad (PDL) de Silvio Berlusconi y Elección Cívica de Mario Monti.  Letta, procedente del área de la Democracia Cristiana (DC) que se fusionó a la coalición de centroizquierda, El Olivo, ha tejido siempre buenas relaciones con el resto de las fuerzas políticas y hay que destacar que su tío, Gianni Letta, es uno de los brazos derechos de Berlusconi.

El propio Napolitano ha señalado que 'se ha abierto el camino hacia la formación del Gobierno, del que el país tiene necesidad y tras una espera demasiado larga. Esta es la única perspectiva posible: una amplia convergencia entre las fuerzas políticas que pueda asegurar la mayoría en ambas Cámaras'.

El jefe del Estado expresó su satisfacción y serenidad, al tiempo que advirtió de que no existen otras opciones que no sean el éxito de Letta, y señaló que en esta fase 'es esencial que se establezca un clima de máximo respeto recíproco entre las fuerzas políticas que se comprometan a colaborar en la formación del Gobierno'. Agregó que esas fuerzas parlamentarias 'deben reconocer el rol que cada una de ellas debe tener en un Gobierno de amplia convergencia'.

Explicó que en su decisión de dar el encargo de formar Gobierno tuvo en cuenta la rápida ronda de consultas que mantuvo ayer con las diferentes fuerzas parlamentarias. 'De los partidos recibí su predisposición a colaborar, no hubo condiciones sobre los nombres y he actuado con total autonomía', aseguró el jefe del Estado, reelegido el pasado sábado para un segundo mandato como presidente de Italia por primera vez en la historia del país y después de unas intensas jornada de votación en la que se fueron descartando varios candidatos al cargo.