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Los soldados desertores se unen a la revuelta siria

Al menos 15 muertos en otra jornada de represión

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Distintos incidentes que se han registrado en las últimas horas en Damasco y en otras ciudades sirias apuntan a que el número de militares que están desertando de las filas del Ejército se está incrementando rápidamente, conforme a lo que desde hace algún tiempo vienen indicando organizaciones y activistas de la oposición.

El incidente más sorprendente tuvo lugar ayer en la localidad de Harasta, un suburbio de Damasco donde se encuentra una base de la inteligencia de la Fuerza Aérea, que fue atacada durante la madrugada por los desertores del Ejército Sirio Libre.

Los rebeldes atacan una base en Damasco sin causar muertes

En el asalto se destruyó una parte del edificio pero no hubo muertos. Los rebeldes dispararon contra la base desde tres lugares y abrieron fuego con armas automáticas y granadas anticarro. Es muy difícil de explicar que los desertores puedan campar a sus anchas por el área de la capital sin que el Ejército regular les salga al encuentro.

Los rebeldes atacaron también varios controles militares en el área de Damasco, aunque el mayor golpe se produjo en la provincia de Hama, al norte de la capital, y concretamente en el pueblo de Kfar Zayta, donde los rebeldes abatieron a ocho soldados destacados en un control militar.

El Observatorio Sirio pro Derechos Humanos, que tiene su sede en Londres, informó de la muerte de siete personas en la provincia de Homs y de otros cuatro en la provincia de Hama, incluidos tres desertores. Los Comités de Coordinación Local, otro grupo de la oposición, dieron cuenta de seis muertos en varios lugares del país.

Francia aumenta la presión contra Al Asad y retira a su embajador en Siria

En el frente diplomático, Francia anunció la retirada de su embajador en Damasco, así como el cierre de varios centros consulares y culturales en toda Siria, lo que se interpreta como una vuelta de tuerca más de Occidente contra el presidente Bashar al Asad.

Los ministros de Exteriores de la Liga Árabe se reunieron en Rabat, con la ausencia de Siria, para estudiar la manera de incrementar la presión sobre Damasco y confirmar la suspensión de Siria. El secretario general de la organización, Nabil al Arabi, subrayó que es necesario adoptar medidas urgentes para proteger a la población civil.

En el seno de la Liga Árabe se observa una clara división entre los países que cuentan con amplias bolsas de población chií y los que son de mayoría suní. En el primer grupo están Irak, Yemen y Líbano, que hasta ahora se han alineado con Siria o se han abstenido en las votaciones. Los países suníes, en cambio, han votado sistemáticamente contra el régimen de Damasco.

El popular blog sobre Siria del profesor estadounidense Joshua Landis se hace eco de la preocupación de las minorías en Oriente Próximo, especialmente de las cristianas.

Los coptos egipcios han rezado en masa y en público por el presidente Al Asad mientras que el patriarca maronita, que es la religión de la mayoría de los cristianos libaneses, ha advertido contra un cambio de régimen que deje a Siria en manos de extre-mistas sunníes.