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Los sondeos auguran un repunte de la izquierda

La socialdemocracia podría formar gobierno en Alemania, Francia, Reino Unido o Italia a través de pactos con comunistas y verdes

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Si hoy se celebraran elecciones en Alemania, Francia, Reino Unido o Italia, todo indica que un (o una) socialdemócrata recibiría el encargo de formar gobierno en cada uno de estos motores de la UE, como acaba de suceder en Dinamarca.

Pero en Dinamarca los socialdemócratas recuperaron el poder tras cosechar su peor resultado desde 1903 y sólo gracias a la fortaleza de otras tres formaciones de izquierdas. Algo parecido ocurriría en Alemania, donde las expectativas de los socialdemócratas, estancados (aunque ahora al alza), pasan por sumar con Los Verdes.

El ciclo derechista en la UE se acerca a su fin quizás con la gran excepción de España

Y en Italia, donde la izquierda moderada cae, pero aspira a volver a gobernar porque suben los liberales anticorrupción y el polo rojiverde. Y también en Francia, donde los socialistas tienen esperanzas de recuperar la presidencia su última victoria en unas presidenciales se remonta a 1988, cuando François Mitterrand revalidó la mayoría, porque crecen y al mismo tiempo lo hacen también verdes y poscomunistas.

Si llegara a confirmarse que el ciclo derechista en la UE se acerca a su fin quizá con la gran excepción de España, que en 1996 fue también contracíclica en una Europa con progresistas gobernando en la gran mayoría de plazas, todo apunta a que la reconquista de la izquierda sólo será posible con un pacto entre la socialdemocracia y otras tradiciones en auge.

La más claramente en auge es la verde a menudo, rojiverde, al alza en casi toda la UE. Y en Alemania, donde nació, está rompiendo todos los esquemas: dirige por vez primera un Gobierno regional (Baden-Württemberg) e incluso compite ya a nivel nacional como primera opción progresista con el Partido Socialdemócrata.

El aumento del voto verde se alimenta del desencanto de otras izquierdas

El crecimiento verde se alimenta del desencanto de otras izquierdas, pero también del flujo procedente de demócratas radicales o liberales progresistas. En Alemania, algunas encuestas muestran que los ecologistas suben 10 y 12 puntos (han llegado incluso hasta el 23% en algún sondeo), mientras los liberales pierden también entre 10 y 12: pasan del 14% al 2%.

Este potencial verde por pescar en caladeros que no son tradicionales de la izquierda como el liberal o el demócrata radical y que, sin embargo, pueden ser claves para precipitar un cambio de Gobierno en sentido progresista, es el que trata de reproducir en España la ecosocialista Equo, liderada por el exdirector de Greenpeace Juantxo López de Uralde.

Los partidos de matriz comunista también están en auge en Europa

La reciente y exitosa experiencia el 22-M en el País Valencià con la coalición Compromís ha acabado de convencer a Equo para rechazar la oferta de Izquierda Unida y optar por presentarse solo: la competencia electoral entre Compromís que incluye al espacio rojiverde afín a ICV y Equo e IU sumó más votos que cuando fueron juntos, en 2007. Y los sondeos auguran que en Italia sucede lo mismo, con el espacio rojiverde por delante: separados suman más que juntos.

Las formaciones de matriz comunista están en plena renovación en la UE y también tiene plazas en auge. Su referente, como en el caso de Los Verdes, se sitúa en Alemania: varios países entre ellos España con IU intentan replicar el exitoso modelo de La izquierda en este país: la confluencia electoral entre un núcleo de tradición comunista con grupos surgidos del ala izquierda de la socialdemocracia y una potente base sindical. La Izquierda conquistó en 2009 el 11,9% de los votos en Alemania y ahora el Frente de Izquierdas ha insuflado nueva vida a los comunistas franceses con el mismo esquema que el alemán.

Pero las mayores expectativas de esta familia política están en Holanda, donde los socios de Izquierda Unida allí de origen maoísta han escalado hasta el 20% en algunos sondeos, con lo que incluso tendrían al alcance de la mano el famoso sorpasso (en castellano, adelanto) que el excoordinador federal de IU Julio Anguita soñó para España. Eso sí, tienen un problema: no hay elecciones previstas hasta 2015.