Público
Público

Los suizos rechazan abolir el servicio militar obligatorio

La iniciativa de la organización pacifista 'Por una Suiza sin Ejército' es rechazada en referéndum con un 73,2% de noes

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los suizos rechazaron este domingo masivamente y con contundencia - con un 73,2% de noes - la abolición del servicio militar obligatorio, la base de un ejército de milicias visto como un factor de cohesión social y seña de identidad de la Confederación Helvética. En la línea de lo que pronosticaban los sondeos, ningún cantón suizo refrendó en las urnas la iniciativa popular de la organización pacifista 'Por una Suiza sin Ejército' (GSsA por sus siglas en francés), formada por socialistas, verdes y colectivos feministas.

Con un 46% de participación en el referéndum, cerca de 1,76 millones de suizos dijeron 'no' a esta propuesta, que encontró mayor hostilidad en las regiones de habla alemana, donde varios cantones registraron más del 80% de votos negativos. 'El resultado es decepcionante, pero no es ninguna sorpresa. Era previsible', admitía el portavoz del GSsA, Nikolai Prawdzic tras conocerse los primeros sondeos a pie de urna.

Con el apoyo de gran parte de la izquierda política y de cerca del 45% de los jóvenes de entre 18 y 39 años, el objetivo último que perseguía esta iniciativa era la desmilitarización de la sociedad helvética. En el lado del 'no' se encontraban todos los partidos del centro-derecha, el Parlamento y la coalición de partidos que forma el Gobierno federal, todos partidarios de la continuidad del actual ejército de milicias que cumple tareas humanitarias y apoya a las autoridades civiles en caso de catástrofe.

Para sus defensores, este ejército es como una escuela de vida para los jóvenes y un elemento clave a la hora de cimentar una identidad nacional frágil en un país con tres áreas lingüísticas -alemana, francesa e italiana- y donde el poder federal es muy limitado frente al de los órganos regionales. Sin embargo, sus críticos declinan el argumento de la cohesión nacional, basándose en que sólo los hombres están obligados a servir y casi la mitad de los que son llamados a filas son rechazados, principalmente por motivos de salud, o eluden esta obligación con el pago al Estado de una tasa de exención del cuatro por ciento de su salario.

Además de los defensores de la desmilitarización, entre los que apoyaron la propuesta del GSsA también están los partidarios de un ejército profesional constituido sólo por voluntarios, frente al modelo actual formado por 155.000 milicianos activos, de los que sólo 2.650 son profesionales. Por motivos estratégicos y presupuestarios, el número de efectivos del ejército suizo se ha visto reducido considerablemente desde los años 60 del siglo pasado, tras pasar de los 625.000 hombres de 1961 a los 100.000 que se prevén para 2016. Se trata de una cifra todavía demasiado elevada, según sus críticos, para una población de ocho millones de habitantes.

El servicio militar es obligatorio por ley para todo los hombres de entre 18 y 34 años y comprende un curso básico de entrenamiento militar de siete semanas antes de los 25 años, seguido de seis cursos de actualización de diecinueve días. La de hoy es la tercera vez desde 1989 que el GSsA lleva a referéndum la cuestión del servicio militar obligatorio y fue hace veinticuatro años cuando obtuvo su mejor resultado, con un 36% de apoyo ciudadano en un momento crucial, en coincidencia con la caída del Telón de Acero. En las dos décadas transcurridas desde entonces, la mayoría de los países europeos han puesto fin a la obligatoriedad del servicio militar, a excepción de Noruega, Finlandia, Dinamarca, Estonia, Austria, Grecia, Chipre, y ahora también Suiza.