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Syriza saca tres puntos a los conservadores en las encuestas sobre los comicios griegos

Los sondeos dan al partido de Alexis Tsipras el 30,4% de los votos frente al 27,3% que obtendría Nueva Democracia. La distancia se mantiene respecto a estudios demoscópicos anteriores.

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Tsipras, en un acto de Syriza en Atenas este fin de semana. REUTERS/Alkis Konstantinidis

La Coalición de Izquierda (SYRIZA) aventaja en 3,1 puntos a los conservadores en una encuesta publicada este domingo sobre las elecciones anticipadas que anunció esta semana el primer ministro Antonis Samaras.

La encuesta da a SYRIZA un apoyo del 30,4% frente al 27,3% de los conservadores de Nueva Democracia, la formación de Samaras, lo que supone una ligera reducción desde los 3,4 puntos de ventaja de una encuesta realizada por Rass el mes pasado de acuerdo con la encuesta de Rass elaborada para el diario Eleftheros Typos.

El sondeo tuvo lugar entre el 29 y 30 de diciembre, es decir, tras conocerse que el candidato a la Presidencia elegido por Samaras no había obtenido la aprobación del Parlamento, lo que desencadenó la anticipación de las elecciones al 25 de enero.

La campaña electoral en Grecia comenzó ayer con un duelo a distancia entre el primer ministro conservador, Andonis Samáras, y el líder de la oposición izquierdista Syriza, Alexis Tsipras, con clara ventaja en las encuestas.

Con pocos minutos de diferencia entre sus intervenciones, Samarás, desde la agrícola región de Tesalia, y el líder de Syriza, desde un centro deportivo en Atenas, se reprocharon mutuamente basar sus respectivas campañas en mentiras.

Mientras el primer ministro aseguró que en la "agenda oculta" de Syriza continúa estando la salida del euro, el líder de la izquierda auguró que, de ganar los conservadores, el Gobierno no solo no abandonará el plan de austeridad, como preconiza, sino retomará las medidas de ajuste acordadas con los acreedores.

Samarás advierte a los campesinos que perderán los subsidios europeos si gana Syriza

Lejos de ello Samarás anunció una "hoja de ruta" para bajar los impuestos y aseguró que, de ganar Syriza, los agricultores -a los que se dirigía mayoritariamente en ese momento-, perderán buena parte de los subsidios europeos.

Además, advirtió que con un Gobierno de Syriza no habrá acuerdo con los acreedores y los bancos griegos perderán, a partir de marzo, 15.000 millones de euros de liquidez, pues "quedará interrumpida la prestación de liquidez por el Banco Central Europeo (BCE)".


Nueva Democracia centra su estrategia en lo que Syriza denomina "la campaña del miedo"

Samarás y los conservadores de Nueva Democracia han centrado su estrategia en lo que Syriza ha denominado "la campaña del miedo", es decir, vaticinar una Grecia en bancarrota, fuera del euro y en conflicto con sus socios europeos.

Syriza y Tsipras, por su parte, no se cansan de repetir que es el Gobierno el que ha llevado a la población a la miseria y en no dejar lugar a dudas que la izquierda negociará con sus acreedores.

En su discurso de hoy, Tsipras volvió a asegurar que un Gobierno de izquierdas buscará la negociación con los acreedores, pero que lo hará sobre "una base realista".

Syriza buscará una "quita de la mayor parte del valor nominal de la deuda"

Un Gobierno de Syriza buscará una "quita de la mayor parte del valor nominal de la deuda, para hacerla sostenible, pero mediante la técnica de no perjudicar a los ciudadanos de Europa, sino a través de mecanismos colectivos europeos", recalcó Tsipras, para añadir que lo que se hizo con Alemania en 1953 (Conferencia de la Deuda) puede hacerse en Grecia en 2015.

Precisó que en el servicio de la deuda debe haber una "cláusula de crecimiento", a fin de contribuir al relanzamiento económico y no para servir a superávit presupuestarios.

Mientras, en el Museo Benaki de Atenas, el cogubernametnal Partido Socialista Panhelénico (Pasok) tenía que presenciar cómo el ex primer ministro y antiguo dirigente del partido, Yorgos Papandreu, hijo de su fundador, el histórico Andreas Papandreu, anunciaba el divorcio y la creación de una nueva formación de centroizquierda.

El nuevo partido, bautizado como "Movimiento de los Socialistas Democráticos", no solo puede asestar el golpe letal a un Pasok que desde que entró en el Gobierno de Samarás vive una crisis de popularidad sin precedentes, sino que amplía el ya de por sí amplio abanico del centroizquierda.

Uno de estos partidos, la izquierda moderada de Dimar, comenzó también un congreso en el que decidirá su futuro comportamiento en las elecciones. De ser socio del Gobierno tripartito hasta mediados de 2013, Dimar apenas tiene posibilidades de superar la barrera mínima del 3 % para entrar en el Parlamento.

Ahora, Dimar sondea la posibilidad de hacer una alianza electoral con los ecologistas, un partido con una existencia marginal en este país.