Publicado: 27.10.2014 07:30 |Actualizado: 27.10.2014 07:30

Tabaré Vázquez queda a un paso de la presidencia de Uruguay

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Con casi el 100 % de los votos escrutados, la Corte Electoral en Uruguay ha confirmado al expresidente Tabaré Vázquez, candidato de la coalición oficialista del Frente Amplio, como el candidato más votado con el 47,9% de los votos, mientras que su contrincante del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, ha obtenido el 30,96%.

Por primera vez en 60 años, en Uruguay, un partido consigue por tercera vez consecutiva la mayoría parlamentaria. Las dos cámaras del Parlamento se renovaban en su totalidad para elegir a los 99 miembros de la Cámara de Representantes y a los 30 del Senado. El Frente Amplio ha salvado el consenso parlamentario manteniendo sus 50 escaños en la Cámara baja, y si gana el balotaje, se asegurará lo mismo en el Senado.

Un resultado muy similar consiguió el mandatario José "Pepe" Mujica en la primera vuelta de las elecciones de 2009, así que el Frente Amplio no ha sufrido un gran desgaste en estos últimos cinco años.

El presidente saliente, cuya popularidad desde marzo ha ido en aumento hasta llegar al 62% , era consciente del escenario "difícil" que se podía abrir para la coalición gobernante en el Parlamento, y aceptó encabezar la lista al Senado por su sector dentro del Frente Amplio, el Movimiento de Participación Popular. Este grupo continúa siendo la primera fuerza del oficialismo con seis senadores. El sector de Danilo Astori, el Frente Líber Seregni, sale debilitado con respecto a 2009 y se conforma con tres bancas.

Quien no ha tenido un mal desempeño ha sido el Partido Independiente, que con el 3,07% de los votos añade un escaño más a los dos que ya tenía en la Cámara baja, y además podría llegar a entrar en el Senado. Este partido, que se define de izquierdas, se tomará una semana para definir su apoyo a Vázquez o a Lacalle, aunque el Frente Amplio ha descartado por ahora buscar alianzas que refuercen su posición de cara a la segunda vuelta.

Otra victoria que pueden adjudicarse el Frente Amplio y el Partido Independiente es el rechazo al proyecto de reforma constitucional para bajar la imputabilidad penal de los 18 a los 16 años que se sometía a consulta popular.

La segunda vuelta de las elecciones, obligatorias para los 2,6 millones de uruguayos habilitados para votar, se celebrará el último domingo de noviembre.

Luis Lacalle Pou, hijo del expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera (1990-1995), ha sucedido a su padre en su intento en 2009 de llegar al poder de mano del Partido Nacional. Los blancos, como se los denomina tradicionalmente, han dejado atrás en número de votos al Partido Colorado liderado por Pedro Bordaberry, que consiguió el 14% de los votos.

Bordaberry también es hijo de otro mandatario uruguayo, el fallecido Juan María Bordaberry, con la diferencia de que este último decidió saltarse los mecanismos democráticos que lo habían llevado al poder, y en 1973 dio un autogolpe de Estado que instauró la última dictadura que sufrió Uruguay (1973-1985).

Su hijo Pedro fue candidato presidencial en 2009, pero se tuvo que conformar, en aquella ocasión, con el 17% de los sufragios. Con el 12,8% de los votos en estas elecciones, Bordaberry ha llevado a su partido al segundo peor descalabro de su historia. A pocos minutos de conocer su derrota, Bordaberry anunció este domingo que trabajaría "cada hora de los próximos 34 días" para que gane el balotaje Lacalle Pou, que con 41 años pretende ser considerado "aire fresco" contraponiendo su juventud a la longevidad que achaca a Tabaré Vázquez, de 74 años, y al presidente uruguayo, de 79.

"Por la positiva" fue el eslogan de la campaña electoral de Lacalle, decidido a no responder a provocaciones, pero sí a realizarlas. Famosa fue su cabriola gimnástica que realizó al colgarse de costado a un poste de la calle, con un llamado a su contrincante: "Díganle a Tabaré que lo espero en esa bandera", o cuando aseguró que de llegar al Gobierno, convocaría un "consejo de ancianos" formado por expresidentes.

Pese a su juventud, Lacalle arrastra su pertenencia a la vieja partidocracia representada por el Partido Nacional, que junto al Partido Colorado, sostuvieron su hegemonía en el poder durante casi dos siglos hasta la victoria del Frente Amplio en 2004. Tampoco puede despegarse demasiado de la imagen de su padre, derrotado por Mujica en las elecciones presidenciales en 2009, que dos décadas atrás desplegó desde el Ejecutivo un programa avasallador de reformas neoliberales.

Lacalle, que se reconoce como liberal y conservador, no ha dicho inspirarse en la trayectoria política de su padre, pero critica la inversión "asistencialista" del Gobierno aunque hoy Uruguay sea el segundo país con menos pobreza de América Latina y el primero con menos indigencia. También asegura que de llegar a presidente, derogará parte de la ley aprobada por el Gobierno de Mujica que ha legalizado la marihuana en Uruguay.

El Frente Amplio, desilusionado con el Mercosur por la dificultad que tienen países pequeños como el suyo en conseguir acuerdos de integración que lo beneficien en su política comercial, comenzó con Tabaré Vázquez en 2006 a coquetear con un posible Tratado de Libre Comercio con EEUU. Aquel intento fue fraguado por el malestar interno del partido y por la oposición popular, pero Mujica, que no quiere renunciar al Mercosur, reconoce que tampoco pueden permanecer en él "vegetativamente", y ya comenzó a otear otros mercados como los de China, Europa y EEUU.

La victoria de la presidenta Dilma Rousseff en la segunda vuelta de las elecciones brasileñas, no obstante, ha sido una de las grandes noticias de alegría que ha recibido el Gobierno este domingo.  Brasil es uno de los socios políticos y comerciales más importantes para Uruguay,  que últimamente no consigue una relación tan fluida con Argentina.

Con la más alta tasa de empleo que haya registrado la historia del país, Uruguay comienza a despedirse de José Pepe Mujica, que dejará el Gobierno el 1 de marzo de 2015 para que su sucesor gobierne por los siguientes cinco años.