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El TC alemán avala los rescates financieros a países del euro

No obstante, afirma que el Gobierno debe contar con la aprobación del comité parlamentario de presupuestos antes de comprometerse a prestar cualquier ayuda

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El Tribunal Constitucional alemán considera legal el fondo de rescate para ayudas a países en riesgo como Grecia, en el que participó Alemania. 

De esta manera, rechaza la triple demanda interpuesta por un grupo de euroescépticos, entre ellos cinco profesores universitarios y un diputado socialcristiano, que consideraban ilegítimo el rescate a Grecia en virtud de la cláusula de no asistencia del Tratado de la UE. 

El Tribunal exige que los diputados puedan controlar las ayudas

No obstante, en su dictamen el Tribunal afirma que el Gobierno alemán debe contar con la aprobación del comité parlamentario de Presupuestos antes de comprometerse a prestar cualquier ayuda, una circunstancia que podría ralentizar la aplicación de los acuerdos alcanzados por el Eurogrupo. El tribunal subrayó que no puede producirse un automatismo en los pagos que socave los derechos de los diputados y reclamó que los paquetes de ayudas sean claramente definidos para que los parlamentarios tengan posibilidades de controlarlos e incluso de rechazarlos.

Los jueces del tribunal con sede en Karlsruhe, al suroeste del país, consideraron que el primer plan de rescate del euro aprobado el pasado año cumplió todos los criterios constitucionales y que el Gobierno federal mantuvo su capacidad de decisión soberana en el seno de la Unión Europea.

En tres denuncias por separado, los demandantes sostenían que la participación alemana en el plan de rescate y las ayudas a Grecia lesionaban la potestad que, según la Constitución, tiene el parlamento sobre el presupuesto nacional. Los demandantes consideraban además que la ayuda a Grecia en particular y el plan del rescate del euro en general lesionan un principio del derecho europeo según el cual los estados de la UE no pueden asumir deudas de otros estados miembros. Asimismo sostenían que la compra de títulos de deuda soberana por parte del Banco Central Europeo (BCE) viola la prohibición de que el banco central financie a los estados.