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El Tea Party acorrala al líder demócrata Reid en Nevada

El senador que encabeza la mayoría en la Cámara Alta, donde lleva 24 años, es superado en las encuestas y en el debate por una de las dirigentes más extremistas del movimiento ultraderechista

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Las Vegas. En esta ciudad de casinos y hoteles, espejismo surrealista en medio del desierto, se juega, nunca mejor dicho, una de las batallas más importantes de las elecciones legislativas que el próximo 2 de noviembre podrían suponer una tremenda derrota para el Gobierno de Barack Obama. Aquí, Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, uno de los pilares del partido, se enfrenta a una desconocida ultra conservadora, Sharron Angle, una de las candidatas más extremistas del Tea Party.

Es una situación en la que Reid nunca pensó verse después de 24 años en el Senado. Los últimos sondeos dan una pequeña ventaja a Angle (47% frente a 45%), pero nadie osa hacer pronósticos en este 'Swing State', un estado que puede decantarse por cualquiera de los dos bandos.

El paraíso de los casinos es ahora un estado siniestrado, con el 14,4% de paro

Los republicanos han apostado mucho en Nevada al hacer de Reid el símbolo del poder de Obama en el Congreso. El tono de la campaña es muy duro. La crispación política que ha enturbiado la agenda legislativa de Obama en Washington es aquí un pugilato televisivo de anuncios electorales. Reid acusó a Angle de prohibir el aborto incluso en casos de incesto y violación. Angle denunció a su contrincante por 'otorgar cobertura médica a los inmigrantes ilegales'.

El pasado jueves por la noche, los dos candidatos celebraron su primer y único debate. Era la primera vez que se veían las caras. Ninguno consiguió derribar a su oponente pero los analistas otorgaron la victoria a la candidata del Tea Party por haber conseguido suavizar su imagen. Los temas que centraron la discusión: la inmigración, la economía, la reforma sanitaria (que los Tea Party llaman 'Obama Care', la sanidad de Obama), el paro, el papel del Gobierno.

'El debate no va influir en los votantes pero fue un buen resumen de esta carrera', resumió el comentarista político del diario Las Vegas Sun, 'un anciano senador que conoce bien el juego político pero que no sabe venderse y una candidata oportunista y sonriente que sabe transmitir su mensaje pero que se contradice a menudo'.

El senador tiene muy difícil renovar su mandato frente a Sharron Angle

Muestra de la apatía ambiente, el partido demócrata local apenas consiguió sumar un centenar de simpatizantes para ver el debate. En Las Vegas, el decorado puso un toque fallero al evento electoral. Reunidos en un restaurante vagamente marroquí, los seguidores de Reid aclamaron a su senador ante las pantallas de plasma, entre pipas de agua, pinturas de odaliscas semi desnudas y alfombras orientales.

Los demócratas no consiguen entender por qué Reid es tan impopular. El senador siempre ha renovado su mandato por los pelos, a veces incluso por un centenar de votos, pero ante una candidata tan extrema y tan inexperimentada parece difícil de creer. 'La ira, la ira, la gente no para de hablar de la ira que siente ante la crisis para justificar la existencia del Tea Party', dice Lakeisha Chesnut, 'pero ¿donde estaba la ira en los años Bush, en los años de la guerra en Irak?'

No es fácil hacer campaña desde el Gobierno en tiempos de crisis. El malestar demócrata es tal que algunas organizaciones sólo han respaldado a Reid con la boca pequeña. El sindicato de la hostelería Culinary Workers Union, en su mayoría compuesto por latinos, que hace dos años se volcó con Obama y le permitió ganar en Nevada, ha sido discreto en estos comicios.

Nevada es un concentrado extremo de la actual situación económica. Durante los años del boom inmobiliario, Las Vegas fue la ciudad que más creció en EEUU. Con la crisis, Nevada se ha convertido en un estado siniestrado, con más paro que en el resto del país, 14,4% frente al 9,6% nacional, y más desahucios (1 de cada 400 casas).

'Nunca pensé que llegaríamos a este punto. Hasta ahora la economía siempre había ido a mejor', dice Tom Harper, que este año, como abogado especializado en la construcción ganará la mitad que en 2008. 'La economía de Nevada está basada exclusivamente en el juego y cuando la gente ya no gasta, es un castillo de naipes que se cae. Es una vergüenza que no supiéramos ver lo que iba a pasar y ahora estamos pagando la factura', añade.

Sharron Angle era una desconocida hasta que ganó las primarias republicanas en junio. De pronto, esta candidata que muchos en su partido consideran demasiado extrema, hasta el punto que algunos pilares conservadores se han decantado por Reid, se convirtió en uno de los estandarte del Tea Party en su lucha contra Obama.

Angle, de 61 años, se describe como 'mujer de clase media', 'madre y abuela', (le gusta repetir que tiene 10 nietos) y, al estilo de Sarah Palin, se considera buena tiradora, con su Magnum 44. En su etapa de congresista local, durante ocho años (1998-2006), consiguió enemistarse con sus colegas republicanos al votar casi siempre que no a todo. En su programa de campaña ha propuesto eliminar el Ministerio de Educación, privatizar las pensiones y la seguridad social y eliminar la legislación medio ambiental.

Reid, de 70 años, tiene una historia personal peculiar. Nació en Searchlight, un pueblecito al sur de Las Vegas, una antigua ciudad minera donde sólo quedan un par de caravanas y un casino de carretera. Su padre buscaba oro y su madre lavaba las sábanas del burdel local. Hombre afable y trabajador, nunca se diría que Reid, después de estudiar derecho en Utah (es mormón), ocupó en los años setenta uno de los puestos más peligrosos de Las Vegas: director de la Comisión de Juegos, lo que le valió amenazas de la mafia.

En Searchlight, donde el senador sigue teniendo una casa, el Tea Party ha conseguido apuntarse algunos seguidores en el millar escaso de habitantes. La más enérgica es Diane Kendall. 'Conozco bien a Harry. Nuestras familias eran amigas, pero no le tengo ningún respeto', dice Kendall, que ha plantado en su diminuto jardín varias pancartas a favor de Angle.

Para Kendall, Obama es el culpable de todo lo que pasa en EEUU. Su seguro médico ha aumentado y sabe 'en su corazón' que se debe a la reforma sanitaria; reducir los impuestos a los más ricos, asegura, 'es una pésima idea porque los pequeños acabaremos pagando más'; y no quiere 'que EEUU se convierta en un país socialista'. Le encanta Angle, y cuando Sarah Palin vino a Searchlight la pasada primavera, le 'cayó muy bien'. Es una mujer, añade Kendall, 'que me defenderá ante el Gobierno'.