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Tres claves sobre el Estado de la UE según la izquierda

Los líderes de la izquierda española reflexionan sobre el Estado de la Unión Europea, de cara al debate que tendrá lugar el próximo miércoles en Estrasburgo y en el que Jean-Claude Juncker hará balance de la situación de la UE y presentará sus prioridades para el curso político.

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La portavoz de IU en el Parlamento Europa, Marina Albiol.

En medio de las -por el momento- infructuosas negociaciones del Brexit; con Polonia en rebelión contra Bruselas; Hungría y Eslovaquia plantando cara a la justicia europea con su negativa a acoger refugiados; y la mirada puesta en las elecciones en Alemania el próximo mes de octubre, Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, hará la próxima semana balance del Estado de la Unión en Estrasburgo.

Lo hará ante una Eurocámara fragmentada tras la ruptura de la ‘gran coalición’ en enero y con el Libro Blanco como base para el futuro de la Unión. Con la vista puesta en el debate del miércoles, los representantes de la izquierda española en el Parlamento Europeo comparten con Público su visión del Estado de la UE.

La Europa fortaleza

En 2016, más de 5000 personas murieron o desaparecieron cuando trataban de alcanzar Europa. Sin embargo, no fue razón suficiente para que la UE lanzara una operación de búsqueda y rescate en el Mediterráneo, que sigue sin estar sobre la mesa. En lo que va de año ya son más de 2.400 las personas que han fallecido o están desaparecidas pero la retirada de organizaciones como Médicos Sin Fronteras o Save the Children de la zona, debido a la presión ejercida sobre las ONG y las amenazas de las autoridades libias, podría agravar aún más a la situación.

Más de 5.000 personas murieron en 2016 al tratar de alcanzar Europa

Además, el programa de reubicación de refugiados que la UE lanzó en 2015 ha resultado ser un sonoro fracaso a apenas dos semanas de su conclusión. Apenas 27,695 de los 98,255 demandantes de asilo y refugiados prometidos han sido reubicados desde Grecia e Italia. Y por si esto fuera poco, Hungría y Eslovaquia, con el apoyo de Polonia y República Checa, llevaron ante la justicia europea el sistema al que se han opuesto frontalmente. Aunque desestimado por el Tribunal de Justicia de Estrasburgo, el caso pone de manifiesto la profunda división entre los Estado miembros sobre cómo afrontar la crisis humanitaria de asilo más importante desde la II Guerra Mundial.

Miguel Urbán, portavoz de Podemos en la Eurocámara, considera a la Comisión y a Juncker parte del problema: “A pesar de la catástrofe humanitaria, Juncker respalda la estrategia europea de criminalizar las personas migrantes, y unas políticas que poco a poco nos conducen a la barbarie y nos alejan del derecho internacional y el respeto a los derechos humanos”, sentencia.

También Marina Albiol, portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, critica duramente las políticas migratorias de la Unión Europea que, entiende, contravienen el derecho internacional y hacen el juego a la creciente extrema derecha. Albiol se refiere a “la progresiva externalización de fronteras a través de acuerdos con terceros países e incluso con milicias armadas como ocurre en Libia”, a las deportaciones “sin garantías judiciales” o la introducción del concepto de ‘tercer país seguro’. Este último hace referencia a la posibilidad de devolver a una persona a un país de tránsito, siempre y cuando en éste existan garantías suficientes al respeto a los derechos humanos. El acuerdo con Turquía para poner freno a la ruta migratoria del Mediterráneo Oriental se basa en este concepto.

Los desafíos políticos de los Estados Miembros

En los últimos meses, Michel Barnier, jefe negociador de la Comisión Europea para el Artículo 50 y David Davis, secretario de Estado británico para la salida de Reino Unido de la UE, han comenzado la ronda de discusiones sobre el ‘Brexit’. Los principales puntos de fricción que determinarán la futura relación de Gran Bretaña y Bruselas son la protección de los derechos de los ciudadanos y la famosa ‘factura del Brexit’, referida a las cuentas pendientes de los británicos con la Unión. El progreso ha sido limitado. Bruselas no oculta su frustración ante la falta de claridad en la posición del gobierno de Theresa May, y Londres parece no tener prisa.

"El Brexit demuestra la capitalización del descontento y frustración generados por la austeridad”

Marina Albiol considera que el ‘Brexit’ es consecuencia del “fracaso” de las políticas “austericidas” que han llevado a un grave empeoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos europeos. Albiol alega que el ‘Brexit’ “demuestra la capitalización del descontento y frustración generados por la desindustrialización y la austeridad por parte de las posiciones más reaccionarias”. También Miguel Urbán critica la incapacidad de la Comisión Europea para abordar la desafección de los ciudadanos hacia la UE. Según el eurodiputado de Podemos, “la mayor parte de la población europea se siente alejada de Bruselas y no cree que las instituciones de la UE sirvan para salir de crisis”.

La eurodiputada de Izquierda Unida entiende además que lejos de poner el foco en los derechos de las personas, la Comisión Europea está centrando la negociación para la salida de Gran Bretaña de la UE en asegurar “el libre movimiento de capitales mientras ponen en riesgo las vidas de millones de los millones de ciudadanos y ciudadanas comunitarias que viven y trabajan en Reino Unido”.

Por otro lado, las derivas autoritarias en Polonia y Hungría han supuesto un desafío a la legitimidad de la Unión Europea en general y de la Comisión Juncker en particular. Varsovia desafía a Bruselas y rechaza su autoridad para interferir en su política doméstica, tras haber aprobado varias polémicas leyes que ponen en riesgo la separación de poderes o la independencia de la justicia. Y Budapest sigue con su línea dura en materia migratoria y mantiene su oposición al sistema de reubicación de refugiados, a pesar de la desestimación de su recurso ante el Tribunal de Luxemburgo.

Ernest Urtasun, eurodiputado por Iniciativa per Catalunya Verds, percibe en este conflicto una creciente dificultad de la Comisión para hacer aplicar el derecho europeo: “Creo que es imprescindible que Juncker afronte también en el debate cómo va a trabajar para evitar que el derecho europeo se convierta cada días más en papel mojado”.

Redemocratizar la UE para asegurar su futuro

Jean-Claude Juncker ahondará el próximo miércoles en los posibles escenarios para la Unión Europea del futuro y que presentó en su Libro Blanco el pasado mes de marzo. Estos escenarios van desde dejar la Unión tal y como está hasta avanzar en una integración más profunda, pasando por menos Unión pero más eficiente, la Europa a varias velocidades o la reducción de la UE al mercado único.

Para Marina Albiol, el Libro Blanco de Juncker no aborda los problemas esenciales de la UE: “La deriva en la que la Unión Europea lleva años inmersa no se solucionará con un Libro Blanco completamente interiorizado que no hace sino ahondar en el modelo que nos ha llevado hasta aquí”. Albiol propone “construir cooperación entre los diferentes pueblos europeos poniendo en el centro los derechos de las personas y no, como hace la UE, los intereses económicos de una élite”. En este sentido, la portavoz de Izquierda Unida destaca la importancia de la contestación a las políticas europeas en las calles y el desarrollo de redes de solidaridad europeas como respuesta.

El portavoz de Equo en el Parlamento Europeo, Florent Marcellesi. EFE

Florent Marcellesi, eurodiputado de Equo, ve en la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, el ‘Brexit’ e incluso el fracaso electoral de la extrema derecha en Europa, una oportunidad para resucitar el proyecto europeo. Pero esa oportunidad, advierte Marcellesi, “dependerá de nuestra capacidad de movilizar a todas las personas y organizaciones que luchan por una Europa más ecológica, solidaria y democrática”. El representante de Equo en la Eurocámara propone reciclar los escaños que la salida de Reino Unido dejará vacíos con listas transnacionales que permitan crear “una verdadera elección y debate paneuropeos” en las elecciones de 2019. “Es el momento de profundizar en la democracia europea”, sentencia Marcellesi.

El eurodiputado de ICV Ernest Urtasun, en una imagen de archivo.

Ernest Urtasun coincide en la situación “delicada y de profunda crisis” que atraviesa la Unión Europea. Urtasun subraya que “sin una reforma democrática en profundidad”, particularmente de las disfunciones de la Eurozona, “será difícil volver a ilusionar a la ciudadanía con el proyecto europeo”.