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Tres izquierdas compiten en las urnas en Venezuela

Un mosaico político lleno de matices se muestra en las elecciones legislativas de hoy

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El entierro de Maja Poljak reunió a enemigos que parecían irreconciliables en la Venezuela polarizada, donde todo se reduce en estar a favor o en contra de Chávez. La viuda del luchador izquierdista Cruz Villegas, fallecida el pasado agosto, consiguió así en muerte que el vicepresidente Elías Jaua y otras figuras del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) alternaran con líderes de la oposición. En los corrillos que se formaron, un comentario se elevaba sobre el silencio respetuoso: 'Los Villegas han logrado reunir a tirios y troyanos'.

Por supuesto tampoco faltaron los hijos de tan combativa familia. Tres de ellos, periodistas como sus padres, son paradigma perfecto de lo que es hoy la izquierda en Venezuela. Ernesto Villegas es fiel seguidor del presidente Chávez y dirige el periódico gratuito Ciudad Caracas, con el que pretende dar voz a los avances sociales del Gobierno. Su hermano Vladimir milita en Patria Para Todos (PPT) y se juega su futuro político hoy como candidato a diputado por el estado de Lara. Y Mario, tercero en discordia y que se siente tan de izquierdas como sus hermanos, está alineado con la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y sueña con la derrota de Chávez en las trascendentales elecciones parlamentarias. Los tres hermanos, hijos del luchador comunista Villegas, son las tres izquierdas que pelean en la Venezuela revolucionaria. Las tres izquierdas que hoy también se enfrentan en las urnas.

'Ni toda la derecha está en la oposición ni toda la izquierda con el Gobierno', dice Vladimir

'Ni toda la derecha está en la oposición, ni toda la izquierda con el Gobierno. Es más, en el Gobierno también convive la derecha y en la oposición, la izquierda. Hay sectores de izquierda, más o menos radicales, en ambos bandos. Incluso en Venezuela existe una izquierda militar, más militar que de izquierdas', explica Vladimir Villegas, fiel reflejo del desencanto de un progresismo alineado con Chávez durante muchos años.

Su hermano Ernesto lo ve a su manera: 'Hay muchos que se definen de izquierda y que protagonizaron luchas populares desde la oposición al sistema, pero que se asustan cuando por fin ven posibilidades de materializar una revolución'.

Asustado o decepcionado, el romance de Vladimir con Chávez empezó a quebrarse con el intento de reforma constitucional de 2007, derrotada inicialmente en un plebiscito, pero impuesta finalmente por el rodillo parlamentario del bloque gubernamental y tras la repetición del referéndum en 2009. 'Ahí se inició mi proceso de deslinde. Esa reforma introducía elementos contrarios a nuestra Constitución de 1999, en la que yo participé. Pretendían dar forma a un sistema de gobierno personalista y de pensamiento único, además de querer acabar con la diversidad', enfatiza Vladimir.

La actual campaña electoral también ha debatido la 'profundización radical' que pretende Miraflores y sus vinculaciones con Cuba. La oposición ha echado en caraal Gobierno que mantenga su 'agenda marxista', cuando incluso los cubanos han iniciado un viaje hacia una especie de socialismo de mercado a la caribeña. Chávez felicitó el viernes a Raúl y a Fidel por actualizar el socialismo: 'Me parece un gesto muy valiente, porque allá no existe comunismo, sino socialismo cubano'.

El líder bolivariano, campeón electoral de América Latina (ha vencido en 11 elecciones o referendos, con una sola derrota en 2007), ironizó sobre la oposición: 'Los escuálidos nos acusan de que estamos copiando el modelo comunista de Cuba. Nuestro modelo es otro, tiene otras variantes y otra dinámica'.

'Nuestra izquierda siempre estuvo marcada por la división', afirma el historiador García Ponce

Vladimir explica su alejamiento del poder por la 'distorsión del pensamiento socialista, el dogmatismo y la deriva hacia el pensamiento único'. Y es exactamente en estas aguas en las que quiere pescar el PPT, un partido conocido por poseer cuadros dirigentes preparados y una base electoral pequeña. A ellos se ha unido Henry Falcón, el gobernador más popular del país y hoy 'traidor y defensor del imperio y de la burguesía' por abandonar la nave presidencial. 'Somos una esperanza posible en un país de extremismos políticos', clama Falcón.

'La izquierda venezolana siempre estuvo marcada por la división', rememora Antonio García Ponce, respetado historiador y politólogo autor de Adiós a las izquierdas. 'Ocurrió durante la dictadura de Gómez que se fundaron el Partido Comunista y el grupo de Rómulo Betancourt. Todos los intentos de unidad fracasaron y así nació Acción Democrática (AD). Incluso con el tiempo los comunistas se lanzaron a la lucha armada divididos en tres grupos'.

Uno de esos guerrilleros fue Teodoro Petkoff, director del periódico Tal Cual y líder intelectual de la oposición antichavista, unificada en la Mesa de la Unidad Democrática. Petkoff es otro de los ejemplos de que la izquierda no se alinea exclusivamente con Chávez. Pero no es el único. También están el Movimiento al Socialismo, Podemos (dirigido por Ismael García, que lideró la toma popular de Miraflores tras el golpe del 2002) e, incluso, Bandera Roja, que se proclama marxista leninista. Más de un sapo se tragarán a diario en esta forzada convivencia con partidos situados en las antípodas de sus idearios, como Primero Justicia, muy cercana a Aznar, o a la propia AD, un conglomerado descafeinado que sobrevive como puede a la nueva era política. En palabras del sorprendente Jorge Vestrynge, antigua mano derecha de Fraga travestido durante años en oráculo de Chávez, la derecha venezolana parece marxista-leninista en comparación con la española.

El gobernador más popular del país dejó la nave presidencial por otro partido

Sentimiento contrario al que el líder bolivariano mantiene con el Partido Comunista de Venezuela y con la radical UPV, los dos únicos aliados que le quedan tras la unificación de pequeñas fuerzas en el PSUV y el abandono de los disidentes. 'Con todos los defectos que pueda tener, la Revolución bolivariana es la única alternativa que confronta con posibilidades de éxito al capitalismo', apuesta Ernesto Villegas.

El matrimonio Villegas-Poljak combatió codo con codo contra la injusticia y por un mundo mejor. Los tres hermanos continúan hoy la herencia de sus padres. Cada uno en su trinchera.