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Crisis en Venezuela Trump amenaza a Venezuela con una "opción militar"

La Casa Blanca rechaza la conversación de Maduro con el presidente estadounidense hasta que "restablezca la democracia en el país"

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El presidente de los EEUU, Donald Trump, flanqueado por su secretario de Estado, Rex Tillerson; su embajadora ante la ONU, Nikki Haley; y su asesor de seguridad nacional, Herbert Raymond McMaster. REUTERS/Jonathan Ernst

El presidente de EEUU, Donald Trump, amagó este viernes por primera vez con utilizar a las fuerzas armadas como "opción" en Venezuela, contra cuyo Gobierno había liderado una ofensiva diplomática desde que llegó en enero a la Casa Blanca. "Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluida una posible opción militar si es necesario", dijo Trump, flanqueado por su secretario de Estado, Rex Tillerson; su embajadora ante la ONU, Nikki Haley; y su asesor de seguridad nacional, Herbert Raymond McMaster.

"Tenemos tropas por todo el mundo, en lugares muy, muy alejados. Venezuela no está muy lejos y la gente está sufriendo y están muriendo", agregó el presidente, al afirmar que el país caribeño está sumido en un "lío muy peligroso".

Estas amenazas llegan apenas días después de que Trump calificara por primera vez al presidente venezolano, Nicolás Maduro, como un "dictador", un movimiento que han seguido otros países como Perú y Colombia.
Ya a principios de mes, el secretario de Estado, Rex Tillerson, reconoció que Estados Unidos está "evaluando todas las opciones políticas" para "crear un cambio de condiciones" en Venezuela. "O bien Maduro decide que no tiene futuro y quiera marcharse por voluntad propia o logramos que el Gobierno revierta sus procesos y regrese a su Constitución", dijo.

El último peldaño hasta la fecha en esta escalada lo subió Trump, asegurando en medio de sus vacaciones en Nueva Jersey en uno de sus campos de golf, que una intervención militar es algo que no descarta. Poco después del amago de Trump, el Pentágono aseguró que no ha recibido instrucción alguna referente a Venezuela.

Las declaraciones de Trump llega el día después de que Maduro afirmase que desea tener relaciones de "respeto" con EEUU y ordenase a su canciller, Jorge Arreaza, solicitar una conversación telefónica con el presidente estadounidense.

Sin embargo, la Casa Blanca rechazó la posibilidad de que esa conversacion se produzca hasta que "restablezca la democracia en el país". En un comunicado, la Casa Blanca señaló que "Trump ha pedido a Maduro respeto por la Constitución, elecciones libres y justas, la liberación de los presos políticos y el cese de las violaciones a los Derechos Humanos (...). Al contrario, Maduro ha elegido el camino dictatorial".

La Casa Blanca aseguró que Estados Unidos "está con el pueblo de Venezuela frente a la continua opresión de régimen de Maduro", y añadió que "Trump hablará con mucho gusto con el líder de Venezuela tan pronto como se restablezca la democracia en el país".

Aunque Trump llegó a la Casa Blanca con promesas de no intervencionismo, Venezuela ha estado en su punto de mira desde el primer día y ha sido uno de los principales asuntos encima de la mesa en sus conversaciones con mandatarios latinoamericanos.

Asesorado por el senador de origen cubano Marco Rubio, Trump ha instado al Gobierno de Maduro en reiteradas ocasiones a liberar a los políticos de la oposición presos y convocar elecciones presidenciales, entre otras demandas. Trump, de hecho, llegó a recibir en el despacho oval a Lilian Tintori, esposa del opositor Leopoldo López, ahora bajo arresto domiciliario, para el que pidió la libertad.

Las presiones de Washington a Caracas aumentaron a medida que se acercaban las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) del 30 de julio, un organismo que Estados Unidos considera "ilegítimo" y que no reconoce. Pasados los comicios, que el chavismo consideró un éxito en su afán de modificar la Constitución, el Gobierno de Trump impuso tandas de sanciones contra varios funcionarios venezolanos, entre ellos el propio Maduro y Adán Chávez, hermano del fallecido presidente Hugo Chávez.

Con las sanciones a Maduro, Estados Unidos le puso en el mismo saco que al presidente sirio, Bachar al Asad; el líder norcoreano, Kim Jong-un; y Robert Mugabe, de Zimbabue, un "club muy exclusivo", como lo definió McMaster.

Las sanciones implican la congelación de los activos que puedan tener en Estados Unidos y a Maduro le prohíben la entrada al país.