Publicado: 04.03.2016 10:17 |Actualizado: 04.03.2016 10:24

Todos contra Trump

Ted Cruz y Marco Rubio vuelven a unir fuerzas para atacar al magnate durante el último debate entre los aspirantes republicanos a la Casa Blanca. Dentro del partido se plantea
la posibilidad de bloquear la nominación del empresario en la Convención de verano.

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Donald Trump gesticula durante el debate entre los aspirantes republicanos a la Casa Blanca. - REUTERS

Donald Trump gesticula durante el debate entre los aspirantes republicanos a la Casa Blanca. - REUTERS

MADRID. - Donald Trump hace tiempo que dejó de ser una broma. Nueve meses después de postularse a la Presidencia de EEUU, la guasa ha mutado en estupor ante un candidato que ha dado un paso de gigante hacia la nominación con sus victorias en el supermartes. Y los primeros en mostrar su preocupación ante el posible triunfo de un discurso que se pasa de extremista son los líderes de su propio partido.  

Este jueves, el mismo día en que por la mañana el ex candidato republicano a la Casa Blanca Mitt Romney cargó duramente contra el polémico magnate, los rivales de éste en la carrera presidencial Ted Cruz y Marco Rubio siguieron su estela y se lanzaron contra Trump en el último debate, celebrado en Detroit, Michigan.

Como es habitual en él, el multimillonario respondió con dureza a los ataques de los dos senadores, lo que produjo momentos de auténtica agresividad

Aunque un peldaño por debajo en intensidad respecto al anterior encuentro de la semana pasada (en el que se generó un ambiente incluso violento), Cruz y Rubio volvieron a mostrarse de lo más beligerantes contra Trump, mencionándole también cuando se les preguntaba por otras cuestiones. Como es habitual en él, el multimillonario respondió con dureza a los ataques de los dos senadores, lo que produjo momentos de auténtica agresividad, sólo mitigados por las intervenciones del cuarto candidato en liza, el gobernador de Ohio, John Kasich, quien en todo momento evitó reproches personales al resto de aspirantes.



"Dos tercios de los votantes han dicho que no te quieren", espetó el senador por Florida Marco Rubio a Trump al poco de empezar el debate, para a continuación acusarle de no tener valores suficientemente conservadores. A él se le unió el senador por Texas Ted Cruz, quien aseguró que, durante cuarenta años, "Trump ha sido parte de la corrupción de Washington con la que (sus votantes) están furiosos, es alguien que ha usado el poder del Gobierno para beneficios privados".

Como ya había hecho en otras ocasiones, Cruz afeó a Trump sus apoyos anteriores a políticos demócratas y a algunos republicanos que redactaron la propuesta de reforma migratoria en 2013. "En 2008, Trump le dio cuatro cheques a Hillary Clinton para que fuese presidenta", remachó el político conservador. Trump se defendió de estas acusaciones recordando que "hasta hace poco" él no era un político, sino un hombre de negocios y que, como tal, buscaba "lo mejor" para su empresa, para sus empleados y para su familia, lo que conllevaba apoyar a políticos de uno y otro bando.

"Este mindundi ha mentido mucho sobre mi historial. El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) es un desastre y Marco lo apoya", dijo Trump sobre Rubio

"En 2008 apoyé a Hillary Clinton porque estaba haciendo negocios. También he apoyado a Ronald Reagan y a George Bush. La última persona a quien Clinton se quiere enfrentar soy yo", aseguró el magnate, quien puso sobre la mesa que él ha ganado ya las primarias en 10 estados y Cruz "sólo en 4" y llamó en varias ocasiones a Rubio "pequeño Marco". "Este mindundi ha mentido mucho sobre mi historial. El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) es un desastre total y Marco lo apoya", añadió sobre Rubio.

"No tiene respuestas, le preguntas sobre la economía y lo primero que responde es algo sobre un mindundi", se defendió el senador, quien acusó al magnate de no haber demostrado "la curiosidad intelectual o el interés" por aprender sobre política exterior. "Has expresado admiración por Vladimir Putin. Todavía tienes que responder a una sola pregunta sobre política exterior", le espetó Rubio. Por su parte, Cruz valoró que "es fácil decir 'hagamos las cosas grandes otra vez' (en referencia al lema de campaña de Trump), es fácil incluso imprimirlo en una gorra, pero eso no va a solucionar nada", y recriminó al magnate que "el pueblo estadounidense sabe que gritar no te hace un tipo duro".

Un escenario con tres candidatos presidenciales

La jornada de había empezado ya de buena mañana con un duro ataque del excandidato Romney a Trump, a quien definió como un "farsante" que llevaría a EEUU al "abismo", aseguró que "carece del temperamento" para ocupar la Casa Blanca y condenó algunas de sus "cualidades personales", como su "codicia" y "misoginia".

Tal es el rechazo que causa Trump entre las filas de su propio partido que Romney ha ordenado a sus colaboradores explorar la posibilidad de bloquear la nominación del magnate como aspirante a la Casa Blanca en la Convención Republicana del próximo verano, según han informado diversas fuentes a CNN. "Parece que el plan es cerrar la convención", ha dicho una persona del círculo íntimo del excandidato. Las fuentes no han detallado cómo evitarán que Trump se haga con los 1.237 delegados que necesita para proclamarse candidato republicano a las elecciones presidenciales del 8 de noviembre.

"Creo que podemos nominar a una persona que pueda ganar las elecciones y
que represente los valores
y las políticas del conservadurismo", defiende  Mitt Romney

En los planes de Romney podría figurar incluso repetir como candidato de consenso, de acuerdo con CNN. "Creo que podemos nominar a una persona que pueda ganar las elecciones y que represente los valores y las políticas del conservadurismo", ha dicho este jueves en un discurso desde la Universas de Utah. Dos fuentes del Partido Republicano han dado credibilidad a estas informaciones y han confirmado a CNN que a nivel interno la próxima convención es el principal tema de discusión.

Estos dos políticos también han advertido de que una ofensiva frontal contra Trump podría dar lugar a un escenario con tres candidatos presidenciales: el demócrata, el republicano y un independiente encarnado por el magnate estadounidense. Trump ya ha amenazado con abandonar las filas republicanas y llevarse con él todo el apoyo popular. "La gente está abandonando a los demócratas, está abandonando a los independientes, pero está conmigo al cien por cien", ha dicho a ABC News.

El magnate también utilizó el debate con Cruz y Rubio para contestar a Romney, del que dijo que fue "un candidato perdedor que debería haber vencido a Obama fácilmente (en las elecciones presidenciales de 2012) y fracasó. Fue una vergüenza para todos, también para el Partido Republicano". El único aspirante que no entró directamente en reproches personales fue Kasich, quien mencionó que según las encuestas, él gana a Hillary Clinton "por un margen mayor que ningún otro de los candidatos". "Ahora vamos al norte, a mi territorio. Voy a ganar Ohio", concluyó en referencia a los próximos estados en votar en el proceso de primarias para elegir al candidato del Partido Republicano a las elecciones presidenciales de noviembre.