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Trump designa a un defensor de los asentamientos ilegales judíos como nuevo embajador de EEUU en Israel

David Friedman, judío ortodoxo, reniega de la solución de dos Estados para poner fin al conflicto palestino-israelí. La prensa del país hebreo coloca al abogado en un espectro político más a la derecha que la del primer ministro Benjamin Netanyahu.

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El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump. - REUTERS

MADRID.- Donald Trump ha designado a un nuevo embajador de EEUU en Israel. Como viene siendo habitual entre el equipo que el magnate está construyendo para su Gobierno, David Friedman, el nuevo representante estadounidense en el país hebreo, también tiene una relación estrecha con el mundo de los negocios. En un comunicado, el gabinete de transición de Trump presenta a Friedman, sin experiencia diplomática, como "asesor de algunos de los principales empresarios y compañías del mundo".

Con este nombramiento, que debe ser confirmado por el Senado, la próxima administración estadounidense busca reforzar la "relación especial" entre ambos países que ha quedado algo desvirtuada por la enemistad patente entre Barack Obama y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, 

"Cuando Israel se proclamó como república independiente en 1948, Estados Unidos fue el primer país en dar su reconocimiento formal al nuevo Gobierno", recuerda el comunicado del equipo de Trump, que también garantiza el compromiso de EEUU para que haya "una extraordinaria cooperación estratégica, tecnológica, militar y de inteligencia". Bajo el mandato de Trump, que comienza el 20 de enero, "la relación entre EE UU e Israel será un modelo de cooperación y respeto", añade la nota.

Friedman, de 57 años, fue uno de los principales asesores de Trump durante la campaña sobre las relaciones entre EEUU e Israel. Actualmente es socio fundador de una firma de abogados con cerca de 300 letrados y que en los últimos 35 años se ha especializado en litigios y bancarrotas, recuerda el comunicado del magnate.

Su llegada a Israel supone una ruptura total con la retórica de Obama, que ha apoyado la creación de un Estado palestino y ha censurado al Gobierno israelí por la expansión de asentamientos judíos en territorio palestino. Friedman, judío ortodoxo, reniega de la solución de los dos Estados y apoya la construcción de las colonias, ilegales según el Derecho Internacional.  El diario israelí Haaretz recuerda que Friedman es columnista de dos medios de comunicación situados en la derecha política, Arutz Sheva y The Jerusalem Post. De hecho, según Haaretz, las posiciones del que será el nuevo representante de Washington en Israel están más a la derecha que las del propio Netanyahu.

En sus primeras declaraciones tras ser nominado, Friedman ya ha hecho toda una declaración de intenciones: "Trabajaré incansablemente para fortalecer el lazo irrompible entre nuestros países y avanzar la causa de la paz en la región, y espero hacerlo desde la embajada de Estados Unidos en la capital eterna de Israel, Jerusalén". El estatus de Jerusalén es uno de los asuntos más controvertidos del conflicto palestino-israelí ya que ambas partes reclaman la ciudad como su capital.

Hasta ahora EEUU ha evitado reconocer de forma oficial a Jerusalén como capital de Israel, a pesar de que su socio así se lo reclama. Recientemente, Obama ha renovado la exención presidencial con la que se aplazó la reubicación de la embajada, actualmente en Tel Aviv. El todavía presidente estadounidense citó "intereses de seguridad nacional" para prolongar la exención a la decisión del Congreso en 1995 de reconocer Jerusalén como capital de Israel y trasladar allí a su equipo diplomático.

Sin embargo, Trump dejó claro durante la campaña presidencial su intención de mover la delegación. Este lunes, su jefa de campaña, Kellyanne Comway, se encargó de recordar que el traslado de la embajada a Jerusalén es "una de las grandes prioridades" del mandato del magnate, que poco a poco está dando los pasos necesarios para acabar con la herencia de Obama.