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Turquía detiene de nuevo al presidente local de Amnistía Internacional

La organización ha calificado de "parodia de la Justicia" la prisión preventiva dictada por un juzgado contra su presidente en Turquía, Taner Kiliç, apenas unas horas después de que otro tribunal lo pusiera en libertad con cargos.

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Varios activistas piden la liberación de Tanter Kiliç en Estambul, durante una de las vistas del juicio al activista.- AFP

El grupo defensor de los derechos humanos Amnistía Internacional definió este jueves como una "parodia de la Justicia" la prisión preventiva dictada por un juzgado contra su presidente en Turquía, Taner Kiliç, apenas unas horas después de que otro tribunal lo pusiera en libertad con cargos.

Kiliç fue encarcelado en junio de 2017 por presuntos vínculos con la cofradía del predicador exiliado Fethullah Gülen, al que Ankara responsabiliza del fallido golpe de Estado de 2016. Un tribunal de Estambul decretó ayer su puesta en libertad con cargos, bajo control judicial y sin poder abandonar el país.

Según informaron sus abogados a medios turcos, la Fiscalía volvió a pedir que se mantuviera en prisión preventiva a Kiliç y, al no obtener respuesta, acudió a otro tribunal de Estambul, que sí ordenó su prisión provisional.

A mediodía de este jueves, el juzgado que instruye la causa de Kiliç aceptó reevaluar su propia decisión del miércoles y concluyó que la prisión preventiva era justificada, por lo que el activista seguirá encarcelado al menos hasta la siguiente sesión, el 21 de junio próximo.

"En las últimas 24 horas hemos sido testigos de una parodia de la Justicia de proporciones superlativas", denunció en un comunicado Salil Shetty, secretario general Amnistía Internacional.

"Excarcelar a Taner sólo para cerrarle tan cruelmente en la cara la puerta de la libertad es devastador para él, para su familia y para todas las personas que defienden la justicia en Turquía", agregó Shetty.

La principal prueba inculpatoria contra Kiliç, según la acusación, era la sospecha de que su teléfono móvil tenía instalado Bylock, un programa de mensajería cifrada que supuestamente fue desarrollado para las comunicaciones de la cofradía.

Sin embargo, la Fiscalía turca reconoció en diciembre pasado que, debido al uso de otras aplicaciones, al menos 11.000 personas se conectaban a Bylock sin saberlo, por lo que ordenó poner en libertad a unos mil sospechosos, pero no a Kiliç.

"Este es el ejemplo más reciente de la crisis del sistema de justicia de Turquía que está arruinando vidas y erosionando el derecho a un juicio justo", concluyó el secretario general de AI.

El PSOE pide su liberación

El PSOE ha reclamado este viernes la liberación de Taner Kiliç, a través de una carta enviada al embajador de Turquía en España, Ömer Önhon. El portavoz socialista de Asunto Exteriores, Ignacio Sánchez Amor, y la portavoz de Cooperación Internacional, Carlota Merchán, han expresado su "profunda preocupación" por la situación de Kiliç y han pedido al Gobierno español que "no guarde silencio".

Los socialistas han recordado que Kiliç es "un defensor de los derechos humanos" además de representante de una de las instituciones "más prestigiosas de esta materia". En la misiva, han trasladado su "confianza" al embajador para que la situación se resuelva cuanto antes y Kiliç "pueda regresar con su familia y compañeros".