Publicado: 10.02.2014 17:33 |Actualizado: 10.02.2014 17:33

La UE advierte a Suiza de que la libertad de movimientos es "sagrada"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La Comisión Europea (CE) ha advertido este lunes a Suiza de que la libertad de movimientos de las personas es "sagrada" para la Unión Europea (UE), en reacción a los resultados del referéndum helvético que impone restricciones a la inmigración comunitaria hacia ese país.

"El mensaje es muy claro: la libertad de movimientos de personas es un libertad sagrada en la UE, y es una de las cuatro que defendemos", dijo la portavoz de la CE Pia Ahrenkilde en una conferencia de prensa, en referencia a las libertades que la UE considera fundamentales para su mercado interior: la de movimientos de personas, de capitales, mercancías y servicios.

Los suizos aprobaron el domingo en un referéndum, por el 50,3% de los sufragios, volver a limitar la entrada de ciudadanos de países de la Unión Europea a su mercado laboral mediante el establecimiento de cuotas anuales de aquí a tres años. Una medida que, ha resaltado Ahrenkilde, tendrá represalias en el resto de acuerdos que permiten a las empresas suizas acceder al mercado interior comunitario.

"La libre circulación de personas forma parte de los acuerdos que tenemos con Suiza, acuerdos que dan entre otras cosas un acceso a nuestro mercado interior. Ahí no podemos aceptar restricciones como las que se han votado ayer (por el domingo) sin que esto tenga consecuencias sobre el resto de los acuerdos que tenemos con Suiza", avisó la portavoz.

Ahrenkilde subrayó que "la UE tiene que revisar las implicaciones políticas y jurídicas (del resultado del referéndum)" y cómo afectará a las relaciones entre ambos. Desde el punto de vista institucional, agregó, "este voto no es el tono adecuado" para el acuerdo interinstitucional que rige las relaciones entre Berna y Bruselas, por lo que dijo que "son aspectos que tendrán que aclararse en las próximas horas y días".

La portavoz no quiso referirse al próximo mensaje comunitario hacia las autoridades suizas, pero señaló que "no creo que seamos ambiguos. Creo que seremos extremadamente claros sobre lo que significa el libre movimiento de personas", abundó. Ahrenkilde ha tratado no obstante de desvincular el referéndum suizo de iniciativas de varios Estados miembros, liderados por Reino Unido, que también han propuesto introducir cuotas a la entrada de ciudadanos europeos.

La UE y Suiza firmaron en 1999 una primera serie de acuerdos bilaterales, que entraron en vigor en 2001, que incluían la libertad de movimientos de personas. En 2004 las dos partes firmaron y ratificaron otra batería de acuerdos que incluía el Tratado de Schengen. Según ese tratado, varios países de la UE -a los que se han unido otros no comunitarios, como Suiza- aceptaron la supresión de los controles en las fronteras interiores, que se trasladan a las exteriores o con países terceros.

Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Polonia, Portugal, República Checa y Suecia forman parte de Schengen, mientras que de fuera de la UE se han adherido Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein.

Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE, reunidos en Bruselas, se mostraron también críticos al respecto de los resultados del referéndum suizo que limita la libertad de movimientos de personas y coincidieron en que es necesario revaluar la situación. La Comisión eludió no obstante precisar qué represalias concretas podría adoptar contra Suiza si sigue adelante con su plan de cuotas o cuál será el impacto del referéndum en las negociaciones para un nuevo acuerdo institucional entre la UE y Suiza, cuyo inicio estaba previsto para el próximo miércoles.