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La UE descarta un rescate de la economía italiana

La eurozona no cree que Italia haya llegado a un punto de no retorno

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'Sólo podemos esperar'. La frase, pronunciada ayer por un funcionario comunitario, es en sí misma una declaración de desesperación. Fuentes europeas negaron ayer que se estén haciendo preparativos para el rescate de la economía italiana, la tercera de la zona del euro, y aseguraron que el altísimo interés que piden los inversores a cambio de comprar deuda pública 'no constituye un punto de no retorno'. Sí lo fue para Grecia, Italia o Portugal, países que, una vez franquearon el 7%, nunca volvieron a financiarse sin la ayuda de los fondos de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Ayer, el interés medio que tendría que asumir Italia cerró la sesión en el 7,25%.

'Las características de la deuda italiana son diferentes y casi la mitad está en manos de italianos', un factor que evita la huida despavorida de los inversores, recordaron las mismas fuentes. 'El rescate no está sobre la mesa, entre otras cosas porque no habría dinero para una economía tan grande y porque la presión es injustificada', reconocía otro diplomático cercano a los contactos que las instituciones europeas mantienen con los socios del euro y el Gobierno de Silvio Berlusconi.

La compra de deuda del BCE será clave hasta que se apruebe el fondo

Al fondo de rescate, dotado con 440.000 millones de euros, sólo le quedan 250.000, una cantidad muy inferior a las necesidades de refinanciación de la economía italiana para este año y el que viene. En palabras de la ministra de Economía austriaca, Maria Fekter, 'Italia sabe que, dado el tamaño del país, no puedeesperar recibir ayuda exterior', por lo que sólo queda unaopción: aprobar las reformas.

En estos momentos, el futuro de Italia está en manos de un italiano, pero no de Berlusconi. El verdadero sostén de la economía italiana son las operaciones de compra de deuda pública decididas en Fránc-fort, con Mario Draghi a los mandos del Banco Central Europeo (BCE). Su capacidad para imprimir billetes es ilimitada, pero también 'un arma de presión política'. 'Si compra mucha deuda, la presión sobre la deuda italiana baja y Berlusconi corre el riesgo de creer que no tiene por qué poner su casa en orden', aseguran fuentes diplomáticas. 'Si limita sus compras, como quiere Alemania, la presión es insoportable y el riesgo mayor para todos', agregan.

'Italia sabe que, dado su tamaño, no puede esperar recibir ayuda'

Su papel seguirá siendo imprescindible hasta que el fondo europeo de rescate se refuerce hasta superar un billón de euros, algo que no sucederá hasta el próximo mes, como pronto. Con todo, la posibilidad de una quiebra de Italia se descarta hasta como hipótesis, por lo que el BCE deberá comprar deuda para evitarla, mientras la eurozona confía en la responsabilidad de los partidos políticos italianos y acelera el refuerzo de su fondo de rescate para prepararse por si finalmente llega el punto de no retorno.

Por otra parte, los líderes del euro se cuidan mucho estos días en no presionar muy directamente a Berlusconi tras la cumbre del G-20 de Cannes, en la que fue acorral-ado por Nicolas Sarkozy y Angela Merkel. 'Desde Italia percibimos voces que parecen desear un Gran Hermano que dicte las soluciones', reconoció ayer un diplomático comunitario, asegurando que el contexto político es tan complejo que los líderes del euro no tienen claro que un llamamiento a la unidad nacional como el hecho en Grecia sirviese de mucho.

Ni siquiera la Comisión Europea se atrevió a ir más allá de su habitual discurso en el que pide a Italia que cumpla con las reformas prometidas. El comisario de Economía y del euro, Olli Rehn, 'estaba preocupado ayer y sigue estando preocupado hoy', aseguró su portavoz. Según él, Italia puede refinanciarse, aunque es incierto durante cuánto tiempo.

El comisario de Industria, el italiano Antonio Tajani, confió con gesto grave en que 'Italia hará todo lo que sea necesario para cumplir las peticiones', ya que, 'a pesar de las dificultades, tiene los recursos, la capacidad y la energía necesarias para salir, aunque sea con gran esfuerzos, de una situación muy difícil', aseguró.