Publicado: 24.09.2015 08:12 |Actualizado: 24.09.2015 13:44

La UE destinará 1.000 millones
para retener a los refugiados
fuera de las fronteras comunitarias

Los líderes europeos centran sus compromisos en medidas para bloquear la ola migratoria. Aprueban reforzar la frontera exterior y aumentar las ayudas a terceros países.

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El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk. - REUTERS

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk. - REUTERS

BRUSELAS.- Reforzar las fronteras y aumentar las ayudas a países de la región para evitar que los personas que huyen de la violencia en Oriente Próximo lleguen a suelo europeo. Esas son las prioridades de la política de migración y asilo que esta noche han aprobado los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea reunidos en Bruselas.

Los Veintiocho iniciaron su encuentro extraordinario en un clima tenso después de que este lunes los ministros europeos de Interior forzasen el voto del reparto de 120.000 refugiados, al que se opusieron Eslovaquia, República Checa, Hungría y Rumanía, y Finlandia se abstuvo.



El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció al término del encuentro que los líderes lograron ponerse de acuerdo para movilizar 1.000 millones de euros para los refugiados a través de las organizaciones internacionales en la zona, como el Programa Mundial de Alimentos y el Alto Comisionado de Apoyo a los Refugiados de la ONU. Este fondo contará con 500 millones de las arcas comunitarias ─lo que requiere enmendar el presupuesto europeo, probablemente la semana próxima─ y se esperan contribuciones equivalentes por parte de los Estados miembros, según explican fuentes comunitarias.

Donald Tusk: "Necesitamos corregir la política de puertas y ventanas abiertas. Ahora deberíamos centrarnos en la protección adecuada de las fronteras exteriores"

También apoyaron incrementar con 1.700 millones adicionales el apoyo a Líbano, Jordania y Turquía para reforzar la capacidad de acogida de estos países de los refugiados sirios. "Necesitamos corregir la política de puertas y ventanas abiertas. Ahora deberíamos centrarnos en la protección adecuada de las fronteras exteriores y en la asistencia a refugiados en los países vecinos", reconoció Tusk.

Los líderes sellaron una declaración conjunta que no suscitó grandes controversias entre las delegaciones, en la que se comprometieron a poner en marcha una serie de medidas prioritarias, que había propuesto la Comisión Europea (CE), antes del próximo Consejo Europeo de octubre. Una de esas medidas es asegurar el pleno funcionamiento a más tardar en noviembre de los centros de identificación, registro y toma de huellas dactilares de los solicitantes de asilo en los países más expuestos a la llegada de refugiados, como Grecia e Italia, con asistencia de equipos de expertos comunitarios.

También Bulgaria, que no forma parte del espacio Schengen pero que comparte frontera con Turquía, pretende crear un centro. Los países también se comprometen a reforzar la cooperación con los Balcanes y aumentar la financiación de emergencia mediante un fondo fiduciario para África dedicado a buscar la estabilidad en la región y tratar las causas del problema de la inmigración irregular.

Alemania notificó este lunes a la CE que extenderá otros 20 días los controles temporales en su frontera con Austria

Para hacer frente a la "dramática" situación en las fronteras externas y reforzar los controles en las mismas, los líderes avalaron el refuerzo de los recursos y el personal de Frontex, de la Oficina Europa de Asilo (EASO) y Europol. La canciller alemana, Angela Merkel, recalcó la necesidad de entablar un "diálogo intenso" con Turquía para proteger las fronteras externas, y señaló que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, mantendrá una reunión con los presidentes de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk, el 5 de octubre.

Los líderes recalcan en su declaración, por otro lado, la necesidad de "mantener, aplicar y poner en marcha las reglas existentes, incluyendo el reglamento de Dublín y las normas de Schengen". Esta afirmación resulta especialmente significativa después de la reintroducción temporal de los controles fronterizos por parte de Alemania, Austria y Eslovenia, una posibilidad prevista en el código Schengen, y de las acusaciones a Grecia e Italia de que no están registrando debidamente a los refugiados que llegan a su territorio.

Alemania además notificó este lunes a la CE que extenderá otros 20 días los controles temporales en su frontera con Austria, según confirmaron fuentes comunitarias. "Europa debe respetar las normas que la organizan: Schengen y Dublín. Para que pueda organizarse en lo referente a las cuestiones de inmigración", sostuvo el presidente francés, François Hollande, quien recalcó que las "tensiones" entre los líderes "no han desaparecido pero no se han manifestado" en la cumbre.