Público
Público

UNICEF podría abandonar Somalia

Necesita 10 millones de dólares para no suspender sus proyectos

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Somalia está cada vez más desamparada. Las ONG   que trabajan en el país se están marchando por falta de seguridad para sus cooperantes. Y también por la escasez de fondos para sacar adelante sus proyectos.

UNICEF hizo ayer un llamamiento de emergencia en su sede de Madrid. La organización necesita recaudar en quince días diez millones de dólares (unos siete millones de euros) o tendrá “que suspender e incluso cerrar algunos de los programas de nutrición y sanidad”.

Malas noticias para un país en el que uno de cada siete niños sufre desnutrición aguda y el 25% de la población sobrevive gracias a la ayuda humanitaria. Pero lo peor es que si UNICEF tira la toalla, Somalia habrá perdido en un mes a dos de las organizaciones más implicadas en la zona.

Médicos Sin Fronteras retiró todo su personal internacional el 1 de febrero hasta que no se aclaren los motivos del asesinato de tres de sus cooperantes en Kismayo.

Este triple crimen sufrido por la delegación holandesa de MSF ocurrió apenas un mes después de la liberación de otras cooperantes de MSF: la médico española Mercedes García y la enfermera argentina Pilar Bauza.

Ambas fueron secuestradas durante ocho días en Bosaso. Y los secuestros continúan. El Gobierno alemán informó ayer del secuestro de un cooperante de la ONG alemana Welthungerhilfe a 64 kilómetros de la ciudad costera de Erigabo, donde iba a mantener una reunión con pescadores de la zona.

Ante tanto sobresalto, Christian Baslev Olesen, responsable de UNICEF en Somalia, quiso animar a la comunidad internacional y todo tipo de donantes a no olvidar Somalia cuando más lo necesita. “Hemos sido capaces durante estos últimos 17 años no sólo de mantener a los niños con vida, sino de crear las condiciones necesarias para que puedan llevar una vida mejor”.

Olevsen reconoció que los 17 años de conflicto en Somalia “han creado una fatiga mundial” entre los donantes, el verdadero reto.