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Unidos por un enemigo común

La cúpula de la oposición a Gadafi se da 20 meses para crear un Estado "democrático, constitucional e islámico"

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En la cúpula de la oposición a Muamar Gadafi confluye una amalgama de voces, en ocasiones discordantes, con procedencias, ideologías y motivaciones bien distintas. Un grupo heterogéneo integrado por islamistas, laicos, exmiembros del régimen de Gadafi y activistas liberales exiliados durante años.

El Gobierno rebelde, el Consejo Nacional de Transición (CNT), se formó en febrero en la ciudad de Bengasi, al este del país, donde empezó la revuelta contra Gadafi. Siete meses después, ha sido reconocido como el Gobierno legítimo libio por unos 60 países.

El CNT está compuesto por 40 miembros con distintas responsabilidades sobre una determinada área geográfica o temática social. El Consejo ha ido asumiendo el poder en cada una de las poblaciones que eran liberadas por los rebeldes. Hasta el momento, sus principales objetivos han sido mantener el suministro de alimentos y el funcionamiento de los servicios básicos, y tratar de garantizar el pago de los salarios estatales. Una vez conquistado Trípoli, el CNT ha desvelado su hoja de ruta hacia la anhelada democracia.

Los rebeldes promueven la creación de una nueva Libia 'democrática, constitucional e islámica', que contará con un Gobierno definitivo en el plazo de 20 meses. Sin embargo, supeditan todo el calendario democrático al hallazgo de Gadafi, vivo o muerto.

A partir de ese momento, se promulgaría una ley para la creación tres meses después de una Asamblea Constituyente, que sería elegida al cabo de ocho meses en las urnas. Está previsto que el CNT se disuelva tras reunirse por primera vez la Asamblea surgida de los comicios, integrada por 200 miembros y que redactará una Constitución. Si la Carta Magna es aprobada en referéndum, se prevé la celebración de nuevas elecciones en un máximo de seis meses para escoger al que será el Gobierno definitivo de la nueva Libia de la era pos-Gadafi.

Un juez que el dictador intentó captar

El líder: Mustafá Abdeljalil, de 58 años, es el presidente del Gobierno rebelde

El 21 de febrero, Mustafá Abdeljalil fue el primer miembro del Gobierno de Muamar Gadafi en dimitir. El exministro de Justicia dejó el cargo “en protesta por el excesivo uso de la violencia contra manifestantes desarmados”. Abdeljalil era considerado un juez moderado que había sido captado en 2007 por el régimen para intentar vender una imagen renovada ante la comunidad internacional. En sus años como juez se había distinguido por dictaminar sentencias contrarias a los intereses del régimen. Al frente del Gobierno rebelde, se ha erigido como un hombre de consenso que ha tratado, sin éxito, de lograr una salida negociada al conflicto. Su calma y buen talante le diferencian claramente de Gadafi.

Un politólogo bien visto en Estados Unidos

El reformista:  Mahmud Jibril, de 58 años, es el número dos y lleva las relaciones exteriores

Antes de la revuelta, Jibril participó en un proyecto reformista para promover la democracia en Libia. Tras concluir un doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad de Pittsburgh (EEUU), Jibril escribió varios libros sobre liderazgo político en el mundo árabe. En los últimos años, durante el supuesto aperturismo libio, fue nombrado presidente del Panel de Desarrollo Económico. En los cables de Wikileaks, el embajador estadounidense en Libia le describía como “un interlocutor válido para EEUU”. Este perfil le ha valido ejercer de número dos (en la práctica de primer ministro de los rebeldes) y también el que se le hayan encomendado las relaciones internacionales del CNT.

Un compañero de armas del coronel Gadafi

El militar: Omar Hariri, de 67 años, es el jefe de Asuntos Militares en el Consejo Nacional

Ante la insistencia del entonces capitán Gadafi, su compañero de clase en la academia militar Omar Hariri aceptó darle unas clases de conducción en su recién comprado Toyota. Hariri formaría después parte del grupo de militares que liderados por Gadafi derrocaron al rey Idris en 1969. Pero estuvo 15 años preso tras ser condenado a muerte en 1975 acusado de organizar un golpe contra el ya coronel. Puede que Hariri se salvara de la horca gracias a aquella clase de conducción y a sus años de amistad con Gadafi. El asesinato del jefe de las tropas rebeldes, Abdel Fattah Younes, por una supuesta milicia aliada, a principios de agosto, reveló las tensiones en la cúpula militar del CNT.

Un profesor y activista en un largo exilio

El economista: Ali Tarhouni, de 60 años, es el ministro del CNT para Economía y Petróleo

Tras más de 25 años trabajando como profesor en la Universidad del Estado de Washington, en EEUU, Ali Tarhouni decidió volver a su Libia natal porque sentía la “necesidad de retornar, para ayudar en todo lo que pueda”. El académico abandonó Libia en 1973 después de haber sido expulsado de la universidad por formar parte de un movimiento que reclamaba reformas democráticas en el país. En Estados Unidos, Tarhouni hablaba frecuentemente con otros activistas libios sobre el futuro del país africano. El académico llegó a incluso a llamar a algunos congresistas estadounidenses para que promovieran una intervención militar extranjera en Libia.