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El Vaticano acusa a Bélgica de profanar dos tumbas

La policía buscaba pruebas de pederastia en edificios eclesiales

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La investigación policial a la Iglesia católica en Bélgica por supuestos casos de abusos sexuales a menores ha desembocado en un conflicto diplomático entre la Santa Sede y Bruselas. El motivo: la presunta profanación durante la búsqueda de pruebas de las tumbas de los ex cardenales de Malinas-Bruselas Josef-Ernest Van Roey y Léon-Joseph Suenes, según denunció ayer el Vaticano en una nota.

No obstante, la fiscalía belga sólo confirmó haber accedido al interior de uno de los sepulcros, en el que sospechaban que se podían haber escondido documentos. Para inspeccionarlo, la prensa belga asegura que los agentes introdujeron una cámara en el interior de la tumba.

Las fuerzas de seguridad belgas registraron la sede del arzobispado de Malinas-Bruselas, la catedral de Sint-Rombouts y el domicilio del anterior arzobispo, el cardenal Godfrield Danneels, de 77 años. Para trasladar los documentos a Bruselas, la policía desplazó dos camiones a la sede del arzobispado.

El portavoz de la fiscalía, Jean-Marc Meilleur, no reveló detalles sobre la investigación, pero informó de que los agentes no encontraron los documentos que esperaban hallar en la catedral. En el resto de dependencias, se incautaron de 475 expedientes, varios ordenadores, Cd y DVD.

El Vaticano expresó su 'estupor' por cómo se habían realizado los registros y transmitió su 'indignación' sobre los hechos al embajador de Bélgica ante la Santa Sede, Charles Ghislain, a través del secretario de Relaciones con los Estados, Dominique Mamberti. Junto al comunicado de protesta, el Vaticano expresó su 'firme condena a todo acto pecaminoso y criminal de abuso a menores por parte de la Iglesia'.

La investigación se abrió recientemente tras varias declaraciones que apuntaban abusos sexuales a menores que podrían haber sido cometidos por un cierto número de personas en el seno de la Iglesia Católica belga.

La institución ya sufrió un duro golpe por pederastia el pasado 23 de abril, cuando el obispo de la diócesis de Brujas, Roger Vangheluwe, fue cesado por el Papa tras reconocer públicamente que había abusado sexualmente de un menor cuando era sacerdote.

Ayer, la Fiscalía de Bruselas también decidió mantener el cargo de atentado contra el pudor en la investigación abierta a la Iglesia católica de Bélgica por la supuesta ocultación de casos de pederastia, pero desestimó la acusación de asociación de malhechores que se había presentado.