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El Vaticano coloca a un abogado alemán al frente de su banco

Ernest von Freyberg ocupará el puesto de presidente, vacante desde mayo del año pasado cuando su predecesor fue expulsado por los escándalos de la entidad

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El alemán Ernest von Freyberg ha sido nombrado presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, informó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

Von Freyberg sustituye al economista italiano Ettore Gotti Tedeschi, que fue destituido el 24 de mayo del pasado año por los escándalos de la entidad y que lleva años arrastrando. El nombramiento fue hecho por una comisión de cardenales y aprobada por Benedicto XVI. Es probable que sea una de sus últimas grandes decisiones antes de que se haga efectiva el día 28 su renuncia al papado.

En un comunicado, el Vaticano ha destacado que Freyberg cuanta con una 'vasta experiencia en asuntos financieros y en procesos de regulación financiera'. Nacido en 1958, es miembro del consejo asesor de la agencia de empleo temporal Manpower GmbH y de gestión de activos de la empresa Flossbach von Storch AG. Lombardi, en rueda de prensa, ha negado que el nuevo presidente del Banco del Vaticano sea amigo personal de Ratzinger.

El IOR destituyó de manera fulminante y mediante un duro comunicado al anterior presidente

Por otro lado, la Comisión Cardenalicia mantiene en sus puestos a los cuatro miembros del Consejo de Supervisión del IOR, el alemán Ronald Hermann Schmitz, que hasta ahora ejercía de presidente en funciones; el español Manuel Soto Serrano, el estadounidense Carl Albert Anderson y el italiano Antonio María Marocco.

El 24 de mayo del pasado año, un día antes de que estallara totalmente el escándalo Vatileaks, de la filtración de documentos privados del papa y fuera detenido su mayordomo, Paolo Gabriele, el Consejo Supervisor del IOR destituyó de manera fulminante y mediante un duro comunicado a Gotti Tedeschi, de 67 años y presidente del Santander Consumer Bank, filial italiana del Banco de Santander, y quien estuvo al frente de la entidad vaticana desde el 23 de septiembre de 2009.

El Consejo Supervisor aprobó por unanimidad una moción de censura y lo destituyó 'por no haber desarrollado funciones de primera importancia para su cargo' y al estar 'preocupado' por su gestión. Desde hacía tiempo, según informó el Vaticano ese día, el Consejo Supervisor del IOR estaba 'preocupado' por la gobernanza del banco.

'Con el paso del tiempo esa gobernanza ha desatado una progresiva preocupación y a pesar de las repetidas comunicaciones hechas en ese sentido al profesor Gotti Tedeschi, la situación ha continuado deteriorándose', precisó el Vaticano en una nota. El 2 de junio de 2012, la Comisión Cardenalicia ratificó el cese. En la actualidad, Gotti Tedeschi está siendo investigado por la Fiscalía de Roma, desde septiembre de hace dos años por supuesta violación de las normas sobre la prevención del blanqueo de dinero.

El Banco del Vaticano se vio salpicado por el escándalo de la quiebra del Banco Ambrosiano

El IOR, con sede en la Ciudad del Vaticano, fue fundado por Pío XII en 1942, tiene personalidad jurídica propia, trabajan en él 112 personas y dispone de 12 ventanillas. Su única sede está en el Vaticano. Lo gobierna la 'Comisión de Cardenales', que preside el cardenal secretario, actualmente Tarcisio Bertone. A esa comisión responde el Consejo Supervisor, formado por cinco personalidades, el presidente -a partir de ahora- Freyberg, y Ronald Hermann Schmitz, Manuel Soto Serrano, Carl Albert Anderson y Antonio María Marocco.

El IOR se vio salpicado a principios de la década de los ochenta del siglo pasado por el escándalo de la quiebra del Banco Ambrosiano de Roberto Calvi, encontrado ahorcado bajo un puente de Londres en 1982. La bancarrota originó la quiebra de una treintena de empresas, y aunque el Vaticano siempre rechazó cualquier responsabilidad, sí admitió su 'implicación moral' y pagó 241 millones de dólares de la época a los acreedores de la entidad.

El IOR fue reformado en 1989 por el papa Juan Pablo II, y el 30 de diciembre de 2010 Benedicto XVI aprobó una ley para luchar contra el blanqueo de dinero en la instituciones financieras del Vaticano, con el objetivo de entrar en la llamada 'lista blanca' de Estados que respetan las normas para la lucha contra el lavado de dinero.