Publicado: 17.07.2014 07:24 |Actualizado: 17.07.2014 07:24

Los Veintiocho no se ponen de acuerdo sobre los nombramientos y necesitarán otra cumbre

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Los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) no lograron entenderse este jueves sobre los nombramientos en los cargos clave de las instituciones comunitarias y decidieron volver a intentarlo en otra cumbre extraordinaria el 30 de agosto próximo.

Al inicio de la reunión algunos de ellos, como ocurrió con los líderes de Alemania, España, Dinamarca u Holanda, entre otros, ya anticiparon que posiblemente no habría acuerdo sobre los nombres de los sucesores del Alto Representante para la Política Exterior y del presidente permanente del Consejo Europeo, los dos primeros puestos que se querían decidir. "Es una pena, pero el resultado no es dramático", afirmó el actual presidente del Consejo, el belga Herman Van Rompuy, al término de la reunión, al tiempo que subrayó que "no era el momento del consenso" y que ahora los países pueden seguir negociando.

Los Veintiocho, subrayó, tienen que "llegar a un acuerdo global sobre el nombramiento del alto representante, la presidencia del Consejo y otros elementos. Sin un acuerdo global no hay acuerdo". También insistió en que para consensuar "los nombres de puestos muy importantes a menudo se necesita tiempo. Fui responsable de formación de Gobiernos, y les puedo asegurar que eso no se hace en un día", dijo Van Rompuy, experimentado en las tradicionales complicadas negociaciones para formar los gobiernos belgas.

Agregó que antes de convocar la reunión "sabía muy bien que se podría no llegar a ninguna conclusión... Estoy seguro de que el 30 de agosto se llegará a una decisión". "Es normal que en este tipo de operaciones delicadas uno se tome su tiempo, y no se llegue a un acuerdo en el primer intento", enfatizó el político belga, el primero en ocupar un puesto creado hace cinco años y cuyo mandato expira el 30 de noviembre próximo.

Los líderes tienen que consensuar unos nombramientos en los que se ha de tener en cuenta además del peso político de cada país, las familias políticas, y que haya un equilibrio geográfico y de género, pues el presidente electo de la Comisión Europea (CE), el conservador luxemburgués Jean-Claude Juncker ya ha señalado que hará un colegio de comisarios paritario.

El presidente de la Eurocámara, el socialista alemán Martin Schulz, les señaló que el Parlamento Europeo (PE) no respaldará una composición de la próxima CE en la que las mujeres no estén "adecuadamente representadas". Sin embargo la canciller de Alemania, Angela Merkel, y el presidente de Francia, François Hollande, subrayaron respectivamente que sus países son "libres" para elegir a quien consideren oportuno.

El actual comisario europeo de Energía, el alemán Gunther Oettinger, y el exministro galo de Economía Pierre Moscovici son los elegidos de esos dos países. Los países que no lo hayan hecho ya, tendrán que presentar sus candidatos para entrar a formar parte de la Comisión Europea.

"Juncker puede aprovechar este periodo hasta el 30 de agosto para reflexionar y preparar ya sus propuestas", subrayó Van Rompuy. Insistió también en que con esos plazos, se llegará a la reunión de agosto con más "reflexión sobre el reparto de carteras. Así se terminará todo muy rápido y las audiencias (de los comisarios) en la Eurocámara podrían hacerse hacia finales de septiembre".

Van Rompuy insistió en que los debates "no se han centrado en un un nombre, ni en los nombres que se han citado ni en otros", en referencia a la candidatura presentada por el primer ministro de Italia, Matteo Renzi, para su ministra de Exteriores, Federica Mogherini, que se encontró con más obstáculos de los esperados, y la confirmación del apoyo de Francia, Austria y Bélgica. "La candidatura italiana tiene mi apoyo para la alta representante", dijo Hollande, que aseguró que ese puesto será para "una mujer" y "socialdemócrata", ya que a la cabeza de la CE está el conservador Juncker, cuya formación política, el PPE, fue la fuerza más votada en las elecciones europeas del pasado 25 de mayo.

Merkel, por su parte, insistió en que se ha de elegir al "mejor" candidato para presidir el Consejo Europeo, con independencia de la familia política a la que pertenezca: "No tiene que ser del Partido Popular Europeo, pero tampoco tiene porque ser un socialista".

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, aseguró que espera que haya apoyos suficientes en el Consejo Europeo para que su ministro de Economía, Luis de Guindos, sea el próximo presidente del Eurogrupo.

Explicó también que en esta cita no se habló del relevo al frente del Eurogrupo, pero, pese a ello, confía en que De Guindos pueda obtener respaldo para ese puesto, ocupado hasta finales de junio de 2015 por el ministro holandés de Finanzas, Jeroen Dijsselbloem.

Antes de la cumbre, Rajoy se reunió con Juncker, pero explicó que en ese encuentro no habló "ni de nombres ni de candidatos, ni de personas". "De eso no he hablado ni una palabra en el día de hoy [por el miércoles] ni en el Consejo Europeo ni en la reunión con el señor Juncker porque no era la cuestión".