Público
Público

La vida de los venezolanos vale menos que un teléfono móvil

La violencia urbana devasta el país bolivariano, donde en los últimos 12 años los homicidios han aumentado en el 222%. Casi el 90% de los asesinatos se comete en las barriadas más pobres

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

En Venezuela la vida vale muy poco. Más o menos lo que cuesta una Blackberry, el teléfono móvil de moda que para decenas de jóvenes se ha convertido en pasaporte a la muerte. Cada día se denuncian 300 robos de estos dispositivos, que permiten chatear gratuitamente, proporcionan estatus en una sociedad tan escaparate como la venezolana y, además, son cool. Más de un millón se han vendido en el país suramericano. Aparatos como el que utilizaba el bombero Darwin Durán antes de que lo mataran para arrebatárselo. O la jovencita Estefanía Ledezma, golpeada con saña hasta que le quitaron la vida.

La Blackberry es una moda; la violencia urbana que devora Venezuela ya se ha convertido en tradición. Aparece siempre: en reuniones sociales, en la política, en los periódicos... Y golpea donde menos se la espera: a los jóvenes Renny Yance y Luis Gabriel Vergara los acribilló un grupo de hombres a sólo dos manzanas del Palacio de Miraflores, residencia presidencial de Hugo Chávez y el lugar más seguro de Venezuela. Nadie sabe por qué.

Caracas lleva años sobrepasando en delincuencia urbana a Bagdad

¿Qué sucede en Venezuela? ¿Por qué encabeza todas las estadísticas de delincuencia urbana, con Caracas a la cabeza, que durante años ha sobrepasado a la capital iraquí, Bagdad, en número de muertes violentas? No hay guerras, no hay conflictos. Pero la violencia cotidiana mató en 2009 a 16.047 personas.

La guerra no declarada de Caracas se cobró gran parte de las vidas, a una media sangrienta de entre 140 y 200 homicidios por cada 100.000 habitantes (en Bogotá son 18), récord mundial, según Roberto León Briceño, director del Observatorio Venezolano de la Violencia y la principal autoridad del país en el tema.

Estas cifras no son oficiales, ya que el Gobierno utiliza todos los medios a su alcance para que no sean públicas. Se lucha mal contra la violencia (siete ministros en 12 años de gobierno de Chávez para más de 15 planes), pero se batalla encarnizadamente en la guerra de la propaganda.

Los secuestros han aumentado un 487% desde la llegada de Chávez

Cifras y declaraciones para la galería al margen, los homicidios han aumentado el 222% desde la llegada de Chávez al poder hace 12 años; desde los 5.000 de entonces a los 16.000 actuales. Y los secuestros se incrementaron en el 487%, hasta cinco por día, la mayoría en la modalidad exprés (el procedimiento consiste en que los secuestradores retienen a sus víctimas unas horas, mientras sacan dinero del banco, en los cajeros con las tarjetas o hasta que hace efecto el chantaje a los familiares exigiendo un pago urgente).

Tal es el nivel de violencia que por fin Tarek el Aissami, ministro de Interior y Justicia, ha reconocido el problema. 'No negamos que [la inseguridad] sigue siendo el principal problema que aqueja a nuestro país', admitió.

'Tenemos un compromiso serio con el pueblo', dice el líder bolivariano

Chávez, que generalmente ha rehuido el debate de la violencia pese a que casi el 90% de las muertes se producen en las barriadas más pobres, presentó recientemente una serie de cifras para demostrar que, por fin, alguno de sus planes de seguridad está funcionando: 'Tenemos un compromiso serio con el pueblo y lo asumiremos', se defendió el líder revolucionario, que aseguró que, ahí donde la nueva Policía Nacional Bolivariana ha actuado, el crimen ha descendido un 44%.

Briceño y su Observatorio Venezolano de la Violencia no se acaban de creer las estadísticas oficiales, de las que sólo dispone el Gobierno. Y vaticinan 17.500 homicidios para cerrar el año, lo que dispararía la cifra de muertes violentas durante el mandato de Chávez por encima de una cifra astronómica: 150.000 fallecidos. Como la ciudad española de Salamanca entera.

En Caracas, 5.000 bandas luchan por el control de cada esquina

Chávez también insistió en que se había logrado esclarecer el 38% de los delitos, frente al 15% del año pasado. Y es esto, la impunidad que se vive en Venezuela desde hace 12 años, la principal causa de la violencia salvaje del país, según los expertos consultados por Público. En los últimos años, sólo el 9% de los asesinos fueron juzgados. La vida vale poco en Venezuela, pero matar es aún más barato.

¿Cuáles son los factores que intervienen en la sangría que devora a Venezuela? El cóctel es explosivo: junto a la impunidad y al fracaso del sistema judicial, destacan la corrupción y la ineficacia policial, los seis millones de armas no legales que circulan por el país y la consolidación del narcotráfico.

En Venezuela, al contrario que en Brasil, donde el Comando Vermelho supone a la postre otro poder en las favelas, miles de pequeñas bandas se disputan cada esquina de las ciudades. Sólo en Caracas se calcula que existen 5.000 minibandas repartidas por toda la capital.

Sociólogos como Fermín Mármol también destacan el 'lenguaje de violencia y de confrontación' que se fomenta desde el poder.

Desde las filas gubernamentales, se suele echar la culpa al capitalismo y a 'la exclusión sufrida en las últimas cinco décadas', en palabras empleadas por el ministro El Aissami.

La violencia dispara y mata en Venezuela como en ningún sitio del mundo. Como escribiera el escritor estadounidense Chester Himes, aquí la violencia urbana parece como un ciego con una pistola. O 'pobres matando pobres', como le gusta sentenciar a Briceño.