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El 'viernes del rechazo' se salda con 36 muertos

El Ejército había pedido al pueblo egipcio que "renuncie a la venganza"

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La aparente calma ha vuelto, al menos temporalmente, a las calles de El Cairo tras una noche de tensión en Egipto. El 'viernes de rechazo' convocado por los Hermanos Musulmanes dejó al menos 36 muertos en todo el país, según el Ministerio de Sanidad. La mayor parte de los muertos se produjeron en la capital y en la ciudad de Alejandría.

En Alejandría al menos doce personas murieron en los enfrentamientos entre seguidores y detractores del expresidente egipcio Mohamed Mursi. Así lo ha confirmado el director de la Autoridad de Ambulancias de Alejandría, Amr Nasr, a la agencia estatal de noticias egipcia, MENA. Nasr indicó que alrededor de 200 personas resultaron heridas en los choques. El Ejército y la Policía egipcia intervinieron para aplacar los disturbios. Los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los miles de manifestantes pro Mursi que seguían en las calles se prolongaron hasta la madrugada del sábado.

En El Cairo también hubo serios disturbios con víctimas mortales. Decenas de miles de islamistas se congregaron tras el rezo del mediodía en la plaza Rabea al Adauiya, en el este de El Cairo. Su marcha en dirección a los cuarteles de la Guardia Republicana, donde presuntamente se encuentra recluido el derrocado presidente egipcio, se topó con el Ejército, que controla el país tras la asonada militar. Los soldados dispararon contra los manifestantes y dejaron entre tres y seis muertos, según las diferentes informaciones, y decenas de heridos. Un portavoz castrense aseguró que sólo utilizaron gases lacrimógenos y balas de fogueo. En el vídeo que acompaña esta información, grabado por un miembro de los Hermanos Musulmanes, se puede apreciar el momento de los disparos y cómo una persona cae abatida. 

Tras dos días de ambiente triunfalista en El Cairo por el golpe de Estado, el día concluyó con enfrentamientos entre seguidores y detractores de Mursi que se lanzaban piedras y bengalas. Los choques, que se concentraron en el puente 6 de Octubre, sobre el río Nilo, podrían haber dejado varios muertos. Los simpatizantes del exmandatario abandonaron su concentración en el barrio de Ciudad Nasser y se dirigieron hacia la sede de la televisión estatal, a escasos metros de la plaza Tahrir, donde todavía se celebra la caída de Mursi. El caos se llegó a apoderar de la zona, donde el Ejército desplegó varios tanques para contener la violencia.

A la concentración islamista en defensa de la legitimidad de Mursi, elegido en las urnas hace un año, se unió el líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badie. Su aparición en público desmiente las informaciones que el jueves aseguraban que había sido detenido. 'Somos libres y seguiremos el camino de la revolución', clamó ante sus seguidores. Badie llamó a seguir manifestándose hasta que Mursi vuelva al poder: 'Permaneceremos en todas las plazas hasta sacar en hombros a nuestro presidente. De aquí nadie se va a marchar. Mursi es nuestro presidente, somos millones. Alá es grande'.

El guía espiritual de los islamistas apuntó que su grupo sólo reconocerá la legitimidad de Mursi y de las instituciones elegidas democráticamente. 'Esta manifestación refleja a todo Egipto, con sus diferentes facciones. Conseguiremos recuperar los derechos del pueblo egipcio, que han sido obviados con esta desgraciada conspiración', espetó, momento en el que los manifestantes empezaron a corear cánticos contra el jefe del Ejército, Abdel Fatah Sisi. Badie insistió en que el pueblo egipcio 'devolverá al poder a Mursi sobre sus hombros y sacrificará sus almas por él'. 'Dios es más grande que todos los que derraman la sangre de los mártires revolucionarios', proclamó.

Los militares se pusieron en 'estado de alerta' por la mañana en Suez y en la Península del Sinaí tras los ataques perpetrados por grupos armados que han dejado cinco policías y un soldado muerto. Al caer noche, las fuerzas armadas impusieron el toque de queda en las ciudades de Sheikh Zuweid y Rafah. Anteriormente, habían ordenado cerrar por tiempo indefinido del paso de Rafah, la vía de tránsito más importante entre Egipto y Gaza. En total, diez zonas de la península han registrado enfrentamientos armados en los últimos dos días después de que milicias amenazaran en varios vídeos con lanzar una guerra contra las fuerzas armadas. Según el diario Al Ahram, habrían muerto 20 yihadistas.

También se han registrado en otras zonas del país enfrentamientos entre seguidores y detractores de Mursi. En Alejandría han resultado heridas 307 personas, según la televisión qatarí Al Yazira. Los choques también estallaron en algunas localidades del delta del río Nilo como Damanhur, donde personas contrarias a Mursi intentaron retener a miembros de los Hermanos Musulmanes y decenas de personas fueron heridas.

Los Hermanos Musulmanes y otros grupos afines convocaron para este viernes manifestaciones para condenar el golpe de Estado perpetrado por el Ejército, que el pasado miércoles depuso a Mursi y designó como mandatario interino del país al presidente del Tribunal Constitucional, Adli Mansur. Los islamistas también protestan contra la ola de detenciones de los líderes de la Hermandad, el grupo en el que militó Mursi hasta acceder al poder. A última hora del viernes, la Fiscalía egipcia ordenó la puesta en libertad de dos importantes dirigentes: Saad El Katatni, jefe del ala política y ex presidente del Parlamento, y Rashad al Bayoumi, uno de los vicejefes del grupo.

Mansur, en un primera declaración constitucional, ordenó el viernes la disolución del Parlamento, dominado por el brazo político de los Hermanos Musulmanes. Sólo permanecía activa la Cámara Alta del Parlamento, el Consejo de la Shura, ya que la Cámara Baja fue disuelta por las autoridades militares al derrocar a Musi. El jefe de Estado interino tambiénnombró a Mohamed Ahmed Farid como nuevo director de los servicios de Inteligencia en sustitución de Mohamed Raafat Shehata, designado por el presidente depuesto.

Como respuesta al golpe de Estado, la Unión Africana (UA) decidió este viernes suspender a Egipto de la organización. 'El Consejo de Paz y Seguridad de la UA decide suspender la participación de Egipto en las actividades de la UA hasta la restauración del orden constitucional tras el derrocamiento del presidente democráticamente elegido'. Asimismo, la UA acordó enviar una delegación de alto nivel al país. Egipto, al igual que Guinea Bissau (donde hubo un golpe de Estado en 2012), República Centroafricana (golpe de Estado en 2013) y Madagascar (golpe de Estado en 2009), queda apartado de la organización.

El Ejército negó a través de un comunicado que esté tomando 'medidas excepcionales o arbitrarias contra cualquier facción política', en medio de las críticas vertidas tras la detención de altos cargos islamistas y periodistas afines. 'La sabiduría, el verdadero nacionalismo y los valores humanos constructivos a los que se refieren todas las religiones requieren de nosotros que evitemos tomar cualquier medida excepcional o arbitraria contra cualquier facción política', defendió.

Las Fuerzas Armadas reiteraron que 'los derechos a la protesta pacífica y a la libertad de expresión están garantizados para todo el mundo, porque es uno de los logros más importantes del pueblo egipcio durante la gloriosa revolución'. Sin embargo, advirtieron de que 'el excesivo uso de estos derechos podría tener implicaciones negativas, como el bloqueo de carreteras, el retraso de los beneficios públicos y la destrucción de instituciones, suponiendo una amenaza para la paz social y los intereses nacionales y dañando la seguridad y la economía'.

Sin contar los fallecidos de este viernes, el Ministerio de Sanidad ofreció un balance de las víctimas de los enfrentamientos entre partidarios y detractores de Mursi: desde el pasado fin de semana murieron 52 personas y resultaron heridas 2.619. El domingo, cuando se produjeron las multitudinarias manifestaciones para reclamar la renuncia de Mursi, murieron 16 personas en El Cairo y otras provincias, ocho de ellas en los enfrentamientos que hubo en la sede de los Hermanos Musulmanes en la capital.

El martes por la noche, 18 personas murieron y otras 619 resultaron heridas en los sucesos ocurridos en un barrio de la localidad de Giza, próxima a El Cairo, siendo este el incidente más mortífero desde que comenzaron las protestas. Partidarios de Mursi se enfrentaron con las fuerzas de seguridad en la Universidad. Después de que el Ejército derrocara a Mursi este miércoles, once personas murieron y otras 516 resultaron heridas, de las que 362 siguen recibiendo tratamiento médico, según el Ministerio de Sanidad.