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Violentas protestas en Buenos Aires tras absolver a tres acusados de trata de blancas

Indignación en toda Argentina por la decisión de un tribunal de absolver a los acusados por el llamado 'caso Marita'

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Serios incidentes se registraron la pasada noche en Buenos Aires durante una protesta contra un fallo judicial que absolvió a todos los imputados por el secuestro de María de los Ángeles, Marita, Verón, un caso de trata de personas que ha sacudido al país. Los disturbios se registraron en la sede de la Casa de Tucumán, representación de esa provincia del norte argentino, de donde es oriunda Marita, en Buenos Aires. Los incidentes se iniciaron cuando integrantes de grupos políticos de ultraizquierda derribaron las vallas que la policía había dispuesto frente a la Casa de Tucumán, en el centro de la capital argentina.

Los manifestantes, varios de ellos encapuchados, arremetieron luego contra los policías, a quienes arrojaron piedras, palos, botellas y otros objetos contundentes, lo que obligó a los efectivos a resguardarse dentro de la oficina provincial, cuyo frente, de vidrio, quedó completamente destruido. Luego un grupo de la Infantería de la policía llegó al lugar para dispersar la protesta, lo que desencadenó nuevos incidentes. Canales locales de televisión mostraron imágenes de algunas personas heridas, tanto manifestantes como policías y trabajadores de la prensa.

La absolución, ayer, de los trece imputados en el caso Marita ha generado gran indignación en la sociedad de Argentina, donde se han realizado protestas en diferentes ciudades para repudiar el fallo de la Justicia de Tucumán. La madre de la víctima, Susana Trimarco, conocida como la Madre Coraje argentina, anunció que apelará el fallo, 'vergonzoso', del tribunal, y pidió un juicio político de los jueces que dictaron sentencia.

'Voy a iniciar un juicio político contra los sinvergüenzas', dijo Trimarco en referencia a los miembros de la Sala II de la Cámara Penal de la norteña provincia de Tucumán que ayer sentenciaron que no se pudo probar que Marita Verón, desaparecida desde 2002, fuese secuestrada por una red de trata de personas.

Las víctimas de redes de trata liberadas que testificaron contra varios de los imputados aseguraron haber sido compañeras de cautiverio de la joven en locales de diversos puntos del país donde eran drogadas y obligadas a prostituirse. La Fiscalía había pedido condenas de hasta 25 años por 'sustracción, retención y ocultamiento agravado' para los imputados, entre ellos Víctor Rivero, a quien consideraba el autor material del secuestro, y su hermana María Jesús Rivero, presunta autora intelectual del rapto. Junto a los hermanos Rivero, el tribunal exculpó a Irma Lidia Medina y a sus hijos, Gonzalo y José Gómez, propietarios de prostíbulos en la vecina provincia de La Rioja.

Trimarco ha dedicado la última década de su vida a buscar a su hija, desaparecida desde el 3 de abril de 2002, cuando tenía 23 años y una hija de 3, hoy al cuidado de su abuela. En esa búsqueda descubrió evidencias de redes de trata que operan en las provincias argentinas de La Rioja, Tucumán, Buenos Aires, Córdoba y Santa Cruz y ha logrado rescatar a centenares de víctimas. 

La presidenta argentina, Cristina Fernández, aseguró que la absolución de todos los imputados 'indigna al país' y pidió la 'democratización' del poder judicial, a su juicio 'divorciado' de la sociedad. 'Nunca me imaginé esta sentencia', dijo Fernández. Desde la localidad bonaerense de Garin, donde inauguró una planta de producción de medicamentos, Fernández arremetió contra los jueces y advirtió que 'cuando hay dinero de por medio el mundo puede estar tocando trompetas que no les importa nada'.

La mandataria explicó que anoche, tras conocer el veredicto, llamó a la madre de Marita Verón, Susana Trimarco, 'para consolarla', pero la escuchó 'más entera que nunca, decidida a seguir luchando para buscar y salvar no sólo a su hija sino a todas las hijas de todas las madres que pueden haber sido capturadas'.

Es la segunda vez en menos de una semana que Fernández critica duramente a los jueces, tras su encendido discurso del pasado domingo en la céntrica Plaza de Mayo de Buenos Aires, durante el que reclamó independencia judicial 'no solo sea del poder político sino también del poder de las corporaciones'.