Publicado: 08.10.2015 20:23 |Actualizado: 08.10.2015 20:23

El jefe de Volkswagen en EEUU
culpa a "un par de ingenieros"
del engaño en sus motores

Horns admite en una comparecencia ante el Congreso estadounidense que la compañía quiso ocultar las emisiones contaminantes.

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Michael Horno, presidente de Volkswagen en EEUU. EFE

Michael Horns, presidente de Volkswagen en EEUU. EFE

WHASINGTON.- El presidente y consejero delegado del consorcio automovilístico Volkswagen en Estados Unidos, Michael Horn, ha asegurado que lo sucedido con el software que podía manipular las emisiones de los motores diésel "no fue una decisión corporativa", sino algo que llevaron a cabo "un par de ingenieros".

En una comparecencia ante el comité de Energía y Comercio del Congreso de Estados Unidos, el directivo destacó que un par de ingenieros fueron los responsables del caso del software que trucaba las emisiones de los vehículos, al tiempo que afirmó que ésta no fue una decisión de la empresa, sino de algo que hicieron personas.



Horn afirmó que es muy difícil de creer que la alta dirección de la compañía no tuviera conocimiento de estas prácticas y aseguró que no conocía ni sospechaba hasta la primavera de 2014 que su compañía estaba utilizando este tipo de dispositivos en algunos de sus modelos.

Según declaraciones recogidas por el diario 'The Wall Street Journal', Horn aseguró que Volkswagen ha suspendido de sus puestos a tres trabajadores de la compañía por este caso, aunque no desveló sus nombres para cumplir con la legislación alemana.

Por otro lado, el directivo explicó que el consorcio Volkswagen está trabajando para encontrar una solución técnica a este problema y apuntó que la corporación está comprometida con la reparación de los cerca de once millones de vehículos afectados, así como con apoyar a sus concesionarios para que lleven a cabo esta tarea.

No obstante, señaló que la empresa no maneja un marco temporal concreto para presentar una solución concreta a este problema, aunque apuntó que la reparación podría necesitar entre cinco y diez horas por vehículo, aunque arreglar todo lo relativo a este escándalo podría requerir años.

Horns pronuncia estas declaraciones después de haber admitido esta mañana ante el Comityé de Energía y de Comercio del Congreso de Estados Unidos que  el objetivo del software instalado en algunos de sus vehículos diesel era ocultar sus emisiones reales.

Admite ante el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes que hasta el 1 de septiembre no supo que los vehículos del grupo alemán contenían el software ilegal y que solo sabía que algunos de esos automóviles diésel no cumplían con las normativas estadounidenses sobre emisiones.

También afirmó que no fue hasta el 1 de septiembre de este año cuando tuvo conocimiento de que los vehículos del grupo alemán contenían el software ilegal y que, hasta ese momento, solo sabía que algunos de esos automóviles diésel no cumplían con las normativas estadounidenses sobre emisiones.

Asimismo, el presidente reconoció que no sabía exactamente cómo funciona el software instalado en los motores diésel turbo de 2 litros porque "no soy un ingeniero".

Sin embargo, Horn subrayó que la compañía será capaz de reparar los vehículos afectados.

En su testimonio ante el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, Horn se disculpó en varias ocasiones por las acciones del fabricante alemán y señaló que VW está dispuesta a "aceptar las consecuencias" de sus actos.

El presidente del grupo alemán explicó que "hay tres grupos de vehículos involucrados, cada uno con una de las tres generaciones del motor de 2 litros diésel. Cada uno requiere una solución diferente".