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Wikileaks muda parte de sus servidores a un búnker en Estocolmo

La organización continúa con su cuidadosa política de protección de datos a pesar de la campaña en su contra

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A medida que la campaña contra Wikileaks y su cabeza visible Julian Assange avanza, la organización ha decidido dar un paso más para poner a salvo sus datos. Según han informado varios medios, Wikileaks ha trasladado parte de sus servidores al complejo Pionen, en la White Mountain de Estocolmo.

El centro es un búnker de la Guerra Fría excavado en la roca donde la compañía sueca de Internet, Banhof, tiene instalada su infraestructura. Los datos de Wikileaks pasarán así a estar a 30 metros bajo tierra en un centro propio de cualquier película de espías. Con una sola entrada y unas puertas de acero de medio metro de ancho, Pionen es una fortaleza a la altura de los retos a los que se enfrenta Wikileaks.

Tras la publicación del Diario de la guerra de Afganistán a finales de julio, el Pentágono sigue de cerca la pista a la organiazción y está buscando el modo de silenciarla. Además, la presión contra el propio Assange no deja de aumentar. Hace ahora dos semanas, el fundador de Wikileaks fue acusado primero de violación y acoso sexual. tras la retirada de la primera denuncia, la justicia sueca decidió la semana pasada mantener las investigaciones por una denuncia de acoso.

Wikileaks continúa con esta medida con su cuidadosa política de protección de sus datos. La organización tiene servidores repartidos por todo el mundo y elije dónde puede publicar los informes secretos que obtiene dependiendo de la legislación de cada país. De esa manera, se asegura que el Estado que alberga sus datos no le perseguirá por desvelar las informaciones.

La semana pasada, Assange confirmó que  Wikileaks había obtenido unas donaciones en lo que va de 2010 por valor de un millón de dólares, lo que seguró mantendrá a flote a la organización durante un tiempo.

En febrero del año pasado, La web estuvo a punto de cerrar por falta de fondos, pero tras la publicación primero de un vídeo sobre la guerra de Irak en el que se veía a un helicóptero de EEUU disparando a civiles y el nombrado Diario de Afganistán, su popularidad ha subido como la espuma.