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Zimbabue, al borde de un baño de sangre

La oposición advierte de que Mugabe busca un deterioro de la crisis que le lleve a declarar el estado de emergencia

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'Quiero decir a mis hermanos y hermanas en África: no esperen a que los cadáveres cubran las calles de Harare. Hay una crisis constitucional en Zimbabue'. La advertencia la hizo ayer el secretario general del opositor Movimiento por el Cambio Democrático (MDC). El MDC acusó al presidente Robert Mugabe de desatar una campaña de violencia desde las elecciones del pasado 29 de marzo.
'Están rearmando a milicias y a militantes del [partido gubernamental] ZANU. Ha habido una completa militarización de la sociedad desde las elecciones', alertó Biti.

Según el partido opositor, la estrategia de Mugabe es provocar que la situación se deteriore hasta tal punto que el presidente se vea forzado a declarar el estado de emergencia, suspender las libertades y evitar una segunda vuelta presidencial que teme perder.

Casi diez días después de la votación, los resultados oficiales de las presidenciales siguen sin conocerse, pero ZANU perdió el control de la Cámara Baja y empató en el Senado.
El Tribunal de Harare aceptó ayer tratar con carácter de urgencia una demanda de la oposición para que se obligue a la Comisión Electoral a difundir los resultados de las presidenciales, y comenzó a debatir el fondo del asunto, por lo que el fallo final podría demorarse varios días más.

ZANU ha anunciado que Mugabe se presentará a una segunda vuelta si se confirma que ninguno de los candidatos presidenciales logró en la primera ronda más del 50% de los sufragios.

'ZANU está tratando de cocinar los resultados de cara a manipular la segunda vuelta', denunció Biti.

Granjeros expulsados

Mientras, una asociación de agricultores señaló que veteranos de la guerra por la independencia, que son utilizados como milicias políticas por Mugabe, habían expulsado de sus casas a más de 60 granjeros, la mayoría blancos.

'La situación es muy seria. Las expulsiones continúan por todo el país. Hasta ahora tenemos a 60 granjeros expulsados', denunció el presidente de la Unión de Granjas Comerciales, Trevor Gifford.

Mugabe ya utilizó a los veteranos de guerra durante su polémica reforma agrícola de 2000, en la que expropió sin compensación cientos de granjas gestionadas por blancos. Muchos atribuyen a esta medida el colapso de la producción agrícola y de la economía zimbabuense. Mugabe echa la culpa a las sanciones de Occidente. Ahora, los veteranos amenazan con invadir el resto de las granjas que quedan en manos de blancos.