2011 - El peligro del retroceso

Aborto De los fetos abrasados al "no nos metamos en eso"

Cristina Fallarás SÁNCHEZ

Fórum de Política Feminista

La primera legislatura de Mariano Rajoy al frente del Gobierno español arrancó en 2011 con la promesa de devolver la regulación del aborto a etapas anteriores a la Ley de supuestos de 1985 y terminó en 2015 con un mínimo retoque y la dimisión del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón tras comprobar que la población española, incluidas las votantes del PP, se encontraban ya muy alejadas de las truculencias ultracatólicas de aquel sector. De hecho, a estas alturas de 2018 resulta casi inconcebible la imagen de un feto quemado que enarbolaban algunos sacerdotes de la época en defensa del PP.

Durante casi toda la anterior legislatura, Gallardón y los sectores afines –empujados por el presidente Rajoy–, las asociaciones pro vida y el viejo catolicismo español optaron por meter su discurso dentro del útero de las mujeres y elaboraron las más macabras elucubraciones sobre la dignidad de un feto, los derechos de un feto, la humanidad de un feto. Hasta el punto de que, en 2013, el entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, aseguró que el aborto “tiene algo que ver” con ETA. Circularon imágenes de criaturas quemadas con ácido y fotografías de trozos de carne abrasada.

Consistía en la promesa electoral de echar abajo la Ley del aborto de Zapatero y sirvió para que, en las Elecciones europeas de mayo de 2014, los populares se dejarán nada menos que 8 escaños por el camino. Las encuestas se lo venían advirtiendo y la reforma de la Ley del aborto, sin duda, se había convertido en el peor enemigo de los conservadores. Lejos quedaba aquel “Este partido está a favor de la vida” con el que Mariano Rajoy había animado a los suyos a acudir a la manifestación de 2009 'Por la Vida, la Mujer y la Maternidad'.

Cinco años le costó a los "cerebros" del PP darse cuenta de que la sociedad española había cambiado y que toda aquella truculencia le había abierto una vía de escape por la parte de los votantes jóvenes. El asunto se saldó con la dimisión del principal valedor de la enmienda, el ministro Ruiz Gallardón, y un retoque a Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. La nueva Ley Orgánica 11/2015 de Rajoy obligaba a todas las menores de 16 y 17 años que decidieran abortar a presentar "el consentimiento expreso de los titulares de la patria potestad".

En opinión de Marisa Soleto, presidenta de la Fundación Mujeres, dicha modificación ha supuesto "la perdida de autonomía para las menores de 16 y 17 años, que no pueden decidir sin la autorización paterna, y una discriminación respecto de los jóvenes varones de su misma edad a quienes sí se reconoce total capacidad de decisión sobre su salud a partir de esa edad".

Después de aquel desastre, que no contentó a nadie y erosionó al partido, el recorte de derechos de las mujeres llevado a cabo por el PP no ha cesado, pero sí ha cambiado de herramientas. "Ya no apuestan por derogar normas, sino por dejar de impulsar los avances" explica Ángeles Álvarez, portavoz de Igualdad del PSOE en el Congreso, "taponar por la vía de no promover las acciones positivas necesarias". Y añade: "Poner las políticas públicas de brazos caídos ante la promoción de la igualdad es paralizar los avances. Dejar de intervenir es la principal aportación del Gobierno de Rajoy a la Igualdad".

Si la pasividad del Gobierno del PP ha sido agresiva con las mujeres, su actividad tampoco ha resultado mejor. "Los recortes en sanidad y educación han dañado sobre todo el empleo femenino", advierte Álvarez. Por su parte, la presidenta de la Fundación Mujeres recuerda que ninguno de los dos gobiernos ha sido paritario, y añade que la reforma laboral ha perjudicado mayoritariamente a las mujeres, "y la prueba son las cifras de los últimos años, que nos muestran que están creciendo las diferencias entre mujeres y hombres en el desempleo".

Las rebajas en la Ley de Dependencia afectan directa y gravemente a la situación de las mujeres españolas.

"Hay otros dos elementos clave que actúan para disuadir y que miles de mujeres pasen a inactivas", apunta la portavoz socialista, "por un lado, la negativa del Gobierno a que el Estado sea corresponsable de los cuidados de personas dependientes y la precarización de los empleos feminizados". Sin duda, las rebajas en la Ley de dependencia afectan directa y gravemente a la situación de las mujeres españolas. "No sólo se trata de la menor inversión y los retrasos que recaen en un incremento de tareas de cuidado de las familias, y por lo tanto de las mujeres”, apunta Marisa Soleto, “sino también de la pérdida de las cotizaciones a la Seguridad Social de las cuidadoras familiares no profesionales, que en un 98% eran mujeres".

Para Soleto, la lista de los recortes del PP a los derechos de las mujeres resulta inacabable. Cabe destacar el ámbito de la violencia machista. "Aún no se han recuperado los presupuestos del gobierno anteriores al 2011" recuerda, "y el compromiso de los 200 millones anuales del Pacto de Estado se ha condicionado a la aprobación de los nuevos presupuestos, por lo que aún no están disponibles" De hecho, las medidas del Pacto de estado aún no se han puesto en marcha.

Sofía Castañón (Unidos Podemos), portavoz de la Comisión de Igualdad en el Congreso, lo resume así: "La segunda reforma laboral hace que la pobreza generada por esta estafa a la que quisieron llamar crisis tenga más rostro de mujer si cabe. Ignoran completamente la ley de dependencia y esto, en nuestra sociedad patriarcal, implica que las mujeres vuelven a las casas a cuidar". En cuanto al Pacto de Estado en materia de violencia de género, del que es vocal, considera que "solo ha servido hasta la fecha para que Rajoy se hiciera una foto tras salir de la Audiencia Nacional" Y recuerda que el PP ha desmantelado el Instituto de la Mujer "y ha puesto al frente a una señora que dice no saber por qué son asesinadas las mujeres".

La estructura de este texto bien sirve para describir la descomunal desconexión entre el Gobierno del PP y los derechos de las mujeres. Hace solo cinco años andaban mostrando fotografías de fetos abrasados y ahora se enfrentan a una sociedad inmersa en una ola de feminismo que todo lo empapa. "El 'no nos metemos en eso' de Rajoy es la expresión evidente de que en materia de igualdad el PP sencillamente ha dejado de actuar", apunta la socialista Ángeles Álvarez, en referencia a las declaraciones del presidente sobre la inadmisible brecha salarial existente en España. Sin embargo, ese "dejar de actuar" supone, como ha quedado en evidencia, una actuación funesta.