Publicado: 24.09.2015 15:24 |Actualizado: 24.09.2015 17:31

Marcando hitos, rompiendo pronósticos

El psicólogo deportivo J. Enrique Rincón repasa algunos de los aspectos psicológicos que contribuyeron a que el combinado nacional se hiciera con la medalla de oro en el recién celebrado Eurobasket

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Pau Gasol celebra con el resto de los jugadores la victoria en el Eurobasket. /EFE

Pau Gasol celebra con el resto de los jugadores la victoria en el Eurobasket. /EFE

Psicólogo deportivo

Instante 1. “Para triunfar en un deporte de equipo es fundamental tener un buen entrenador y Scariolo es muy, muy buen entrenador”

Con Juan Antonio Orenga dirigiendo el equipo se fraguó el fracaso en el Mundial 2014 celebrado en España. Desde el inicio se cayó en la tentación ilusoria de los medios de comunicación que proyectaron una hipotética final soñada entre EEUU y España, y se olvidó lo esencial, la adecuada preparación del equipo. El aprendizaje que trajo tanta autocomplacencia es lo que certificó la defunción de ese mito del liderazgo deportivo que es la autogestión del equipo, es decir, una dirección de los jugadores y para los jugadores complementada desde el banquillo por un liderazgo permisivo. Como los antecedentes competitivos de este grupo de jugadores eran abrumadoramente de éxito y el equipo estaba plagado de estrellas de la NBA y de la liga ACB, y como además se jugaba en España, se cayó en una falsa autoconfianza –no se previeron las posibles dificultades de la competición- algo que resultó letal en el cruce de cuartos ante Francia, que en estos campeonatos es precisamente el momento clave pues es cuando empieza realmente la competición de verdad y cualquier derrota es imposible de rectificar.

El evidente fracaso en el Mundial descartó en la Federación la elección de un entrenador de perfil bajo, así que se recuperó la idea de que para la alta competición es imprescindible un técnico con experiencia, dominio táctico y buen gestor de grupo. Tras un largo vacío, 8 meses estuvo la plaza vacante, la designación del entrenador de la Selección para el Eurobasket se confirma, y es Pau Gasol, líder del equipo, quien refrenda a Scariolo, “en estos días parece que se va a anunciar el nombramiento de Scariolo como seleccionador. Me parece el hombre idóneo. Conoce la dinámica de la selección y de los jugadores y con él tuvimos muchos éxitos. Nadie mejor para llevar al equipo nacional”. Scariolo responde a Pau Gasol, “personalmente, considero una bendición tenerlo cerca. Transmite, con su ejemplo y sus palabras. En primer lugar, el respeto para los roles, empezando por el entrenador. Sentirme respetado por Pau es una fuerza añadida a la hora de manejar el grupo”. De líder entrenador Scariolo, a líder jugador Pau Gasol, el establecimiento de un liderazgo compartido y fuerte en la selección es un hecho.

Instante 2. “Nada une más que luchar por algo juntos”

Scariolo quiere recuperar la conexión emocional del equipo y el espíritu colectivo huyendo de los caprichosos egos individuales, marcando ciertas premisas como claves de esa nueva dinámica grupal: la unión del equipo, la humildad y el sentido de la dificultad de la tarea, “la satisfacción individual de cada uno hay que ponerla en segundo plano. Será clave bajar el trasero y compartir el balón”.

Motivación. La motivación por el reto siempre se ha mantenido viva en este grupo, un equipo que siempre tiene hambre por competir: “no importa lo que hayamos ganado porque siempre competimos”. Además,los objetivos que se han planteadoson un incentivo más que suficiente para comprometerse con el reto y con el equipo: “con mucha ilusión y la ambición de siempre”.

Clima de trabajo. “La esencia de la selección se mantiene. La convivencia y el buen ambiente permanecen intactos”.

Roles. Scariolo maneja los roles buscando la cohesión del equipo. La ausencia de jugadores muy importantes impone el reconocimiento de los recursos disponibles y de las limitaciones del equipo “este equipo no tiene el mismo talento que antes”. Pero esta aparente debilidad se puede convertir en una fortaleza si otros jugadores asumen el nuevo papel que les asigne el entrenador y lo hacen con determinación. Algunas veces los deportistas no pueden esperar tranquilamente detrás del foco y deben dar un paso adelante con valentía.

Instante 3. “Ir de menos a más en el campeonato, es lo que siempre queremos”

El objetivo inicial es clasificarse entre los cuatro primeros equipos y pasar la primera fase,“era un grupo eliminatorio del que no se podía decir que haciéndolo medianamente bien podíamos estar en la segunda fase”. Había hay cinco equipos - Serbia, Turquía, Italia y la anfitriona Alemania, además de España- que se jugaban cuatro plazas. Después, el equipo se plantea llegar a la final para clasificarse para la cita olímpica y lograr la medalla de oro, esta evidente dificultad pondrá en alerta la concentración del equipo desde el primer momento.

Además de un objetivo ideal por si las cosas funcionan de forma perfecta, Scariolo plantea un objetivo alternativo: clasificarse del tercer al séptimo puesto para acudir al Preolímpico, “no se nos caerán los anillos si hay que acudir al Preolímpico”. La alternativa la deja clara desde el principio para el equipo no cayera en la desmotivación si no se cumplía el primer objetivo, tener un plan B era una estrategia muy acertada.

Plan general. La selección española fue clara e intencionadamente de menos a más. Las decisiones de Scariolo siempre fueron orientadas para que el equipo fuera mejorando progresivamente, “la clave será hilar muy fino para conseguir que el equipo tenga una identidad técnico-táctica en plazos muy cortos” y llegar bien a los momentos importantes de la competición.

Instante 4. “La ambición por el reto nos lleva a competir contra cualquier rival y en cualquier sitio”

Durante la competición el equipo de Scariolo va perfeccionando su competitividad colectiva y su fortaleza mental de forma progresiva:

- No dramatizando ante la derrota con Serbia en el primer partido: "estamos tranquilos. La derrota nos sirve para ponernos todos las pilas, para estar bien concentrados para el resto del campeonato, para aprender”.

- No dejándose llevar por la euforia cuando se gana a Turquía con cierta
brillantez.

Un gran hallazgo que muchos entrenadores deberían aprender es entender que el equilibrio siempre te hace tener una perspectiva realista y objetiva, por eso, “no conviene dramatizar cuando hay una derrota ni tirar cohetes cuando se gana de 30 puntos”. La clave debe ser siempre intentar mejorar y para ello hay que evaluar los errores y fijarse en los detalles importantes, una derrota gestionada adecuadamente puede ayudar a un equipo a crecer durante un campeonato.

Cuando la selección pierde el tercer partido contra Italia está obligado a ganar todos los partidos para intentar conseguir sus objetivos: “no hay camino fácil, esto es duro”.

Instante 5. “La adversidad vivida nos valió para no dejarnos ir del partido ni ante Grecia ni ante Francia”

Ante las diferentes situaciones de dificultad competitiva que se le van planteando a la selección, el equipo responde adecuadamente fortaleciendo su percepción de autoeficacia como equipo.

De forma progresiva según avanza el campeonato, el equipo encuentra variados recursos eficaces. En el partido contra Polonia descubre la defensa, “estuvimos muy bien en defensa, que era lo que había fallado hasta entonces y vimos claramente que era lo que necesitábamos”. En el partido contra Grecia es un secundario, Víctor Claver, el que con su contribución defensiva apuntala la victoria del equipo y la autoconfianza del equipo crece.

Ante Francia en la semifinal y en dos momentos concretos el equipo demuestra mucha fortaleza mental sabiendo sobreponerse a situaciones críticas en el marcador: 51- 40 en el minuto 28 y 61-52 a 6 minutos del final del partido. Es decir, los jugadores colectivamente son capaces de hacer un esfuerzo físico y mental, máxima concentración, en instantes muy complicados del partido. Además, el equipo cuenta con un recurso infalible como es Pau Gasol que en este partido anota 40 puntos, “los jugadores han entendido que hay que renunciar a cosas a favor de un punto de fuerza como es Pau”.

Instante 6. “Lo más importante es haber hecho mi parte para lograr esta medalla”

El éxito de Scariolo en la dirección y gestión del equipo es evidente y se puede personalizar en tres jugadores que sí dieron ese paso adelante que la situación del equipo requería, aportando cada uno una contribución decisiva e inesperada al éxito del equipo.
Felipe Reyes. Solo buscaba la oportunidad de demostrar su valía, la misma que se le había negado injustamente en el anterior Mundial. “El capitán ha sido decisivo. Entiende su rol y sabe ajustarlo sin ego para forjar la química y la personalidad del grupo. Sabe sacar las uñas para agarrarnos en los partidos difíciles”.

Pau Ribas. Ha sido el jugador clave pues tras la lesión inesperada de Rudy se rompió el plan inicial establecido de Rudy liderando el equipo junto a Pau Gasol.“Scariolo me pide que aporte energía y dinamismo desde la defensa y en ataque intento anotar y abrir el campo cuando las defensas se cierran. Me siento bien en este papel. El entrenador me dio desde el primer día un papel importante. Yo lo asumí y creo que puedo aportar algunas cosas diferentes al equipo”.

Víctor Claver. Ha sido el gran hallazgo del Eurobasket, después de unos años complicados de mínimo protagonismo en su equipo de la NBA. Sorpresivamente revalorizado, pero siempre humilde: “unos brillan, otros ayudamos al equipo. La clave es que cada uno conozca su rol y sumemos en grupo. La química del grupo solo fluye cuando todos saben lo que tiene que hacer”.

Instante Final

El éxito deportivo depende de cómo se gestionen los recursos que el entrenador tiene a su disposición, y no por tener más recursos un equipo puede conseguir siempre el éxito en un Torneo de 15 días, Serbia-Francia era la hipotética final prevista. Lo que es seguro es que de cuantos menos recursos disponga un equipo, mucha más importancia tienen las decisiones técnico-tácticas y de gestión de equipo del entrenador. Así, Scariolo ha sabido elegir adecuadamente las estrategias que han maximizado el rendimiento del equipo aún en condiciones de precariedad (utilizando únicamente 8 jugadores en la rotación), con un gran desgaste físico y mental pero sin “fundir” nunca a sus jugadores, especialmente a Pau Gasol. Además, a pesar de la evidente debilidad de la selección española ha hecho crecer mentalmente a su equipo durante el torneo, encontrando en todos los obstáculos, los esperados y los que no estaban previstos en el guión, un reto que intentar superar. Para ello el equipo mezcló humildad, ambición y cohesión grupal, sabiendo cada jugador interpretar perfectamente el papel que le correspondía.

En el camino hacia la consecución de la medalla de oro, ha buscado la excelencia en el éxito entendiendo que nunca hay que conformarse, “siempre se puede mejorar. Todo depende de la concentración para reducir errores: el triple que no pinta nada, el exceso de bote cuando toca pasar, olvidarse del sistema que modificamos el día anterior... Tenemos margen de mejora”. Así, pudo España por fin, ganar como favorito en la final.

Ya recordó el seleccionador que no importa cómo se empieza un campeonato sino que lo importante es saberse adaptar al desarrollo de la competición, estando preparados para afrontar unidos como equipo los momentos de mayor presión. ¿Quién se acuerda de Serbia e Italia rivales que derrotaron a España en la primera fase? Scariolo quería ir de menos a más creciendo en la competición y supo trabajar con habilidad la resistencia a la frustración del grupo, pilar esencial de la fortaleza psicológica que mostraron sus jugadores en momentos determinantes y la piedra angular de su éxito final.