Publicado: 19.05.2014 11:09 |Actualizado: 19.05.2014 11:09

Las mujeres del PP tienen menos posibilidades de ser elegidas

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Ángeles Álvarez
Diputada del PSOE y miembro de la Comisión de Igualdad

A través de la Ley de Igualdad se modifico la Ley Orgánica del Régimen Electoral General en el sentido de hacer exigible la composición equilibrada de las listas electorales que se presenten en las elecciones. Esta composición equilibrada supone que en cada tramo de 5 puestos, los candidatos de uno u otro sexo, no podrán estar representados en menos del 40%. Es decir, en cada tramo de 5 no podrá haber más de 3 personas de un mismo sexo.Es una "paridad flexible" ya que al ser los tramos impares, siempre se puede inclinar la balanza hacia la mayor presencia de uno u otro sexo. La secuencia estadística muestra que los partidos políticos han aprovechado el margen que les deja la ley para favorecer a los varones y han abusado de colocar en cada uno de los tramos a 3 hombres por cada 2 mujeres. El orden en que aparecen dentro de esos tramos unos u otras, les dará también más o menos opciones de salida y por tanto ese es otro elemento clave para la equilibrada representatividad de los sexos.

En el caso de las candidaturas Europeas2014, los 54 aspirantes (sin contar el bloque de suplentes) se dividen en once tramos de cinco candidatos/as

El total de la lista del PP da a las mujeres 24 puestos frente a las 27 que incluye el PSOE en su lista. Pero las mujeres del PP tienen menos posibilidades reales de ser elegidas, ya que su partido ha utilizado la fórmula de favorecer la presencia de varones en los 9 primeros tramos con opciones de salida y donde siempre acomodan a 3 varones por cada 2 mujeres. El PSOE ha optado por la lista cremallera: una mujer, un hombre de forma consecutiva.

En la lista de los "populares" el orden, tampoco beneficia a las mujeres ya que en prácticamente todos los tramos los tres primeros siempre son hombres. Este detalle adquiere especial relevancia en los puesto que van del 11 al 25 de la lista ya que esos tramos centrales es donde se juegan las opciones de ganar o perder y marcan por tanto las verdaderas diferencias.

Sólo a partir del inalcanzable puesto 46 de la lista el PP invierte esta tendencia para favorecer mayor presencia de mujeres.

A modo de ejemplo, si el PSOE sacase 23 escaños, 12 serian para mujeres (52,2%) mientras que en el PP solo 8 mujeres lograrían llegar al Parlamento Europeo con ese mismo número de escaños (24,8%).

A diferencia del PSOE que ha optado por las listas cremallera el PP recurre a cumplir con la legalidad por la mínima.

Como puede observarse en la comparativa, el actual sistema de listas paritarias, (por inercia o por uso torticero), deja margen para posicionar mejor a uno u otro sexo. Sin embargo las listas cremallera, (siempre que el resultado sea par), no van en detrimento de la presencia de ninguno de los sexos. Cuando la candidatura obtiene un número de representantes impar beneficia la presencia de aquel de los sexos que encabece la lista.

El compromiso de los partidos políticos para impulsar la presencia de mujeres en cargos de representación pasará, más pronto que tarde, por seguir -de nuevo- la estela marcada por los socialistas. La apuesta del PSOE por las listas cremallera es un compromiso con la paridad real y le coloca de nuevo en la vanguardia. Muestra a un partido que no quiere dejar margen para la concesión graciosa o la inercia sexista en la aplicación de Ley Electoral.

Con los datos en la mano, es evidente que será el PSOE el que haga real la presencia equilibrada de mujeres en el Parlamento Europeo. ¡Un motivo más!