Publicado: 28.05.2014 11:35 |Actualizado: 28.05.2014 11:35

Podemos navegar juntos pero sin atajos

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Fernando Ruiz
Periodista

Hace poco leí en la red que la culpa de que no se resuelva un conflicto era, en un 10% de los casos,  la propia raíz de la discrepancia y en el 90% restante, por el tono empleado en la negociación. En política, muchas veces reside ahí el truco para que las cosas funcionen y como hemos visto muchas veces, el tono empleado es el que puede torpedear irreversiblemente una relación.

Desde el día de la presentación pública de Podemos, ciberactivistas cercanos a lo que podríamos llamar izquierda partidista histórica intentaron hacer calar los siguientes mensajes: Podemos es una tapadera del PSOE-Público; Podemos es un invento de marketing sin contenido ni programa; Podemos es la personalidad y el personalismo del tertuliano Pablo Iglesias, "El coletas"; Podemos es un instrumento creado para restar votos a Izquierda Unida, y las pretensiones electorales de Podemos se van a quedar en agua de borrajas. ¿O no?. Bien es cierto que algunos sectores de militantes distantes con los aparatos de esos partidos no entraron en ese juego visceral y, a la vista del resultado, inútil.

En contra de lo que muchos vaticinaban, en las elecciones del domingo Podemos ha sacado un número mayor de votos que Izquierda Plural (PCE-IU más otras 11 agrupaciones políticas) en las comunidades de Madrid, País Vasco, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria y Ceuta. Es la primera fuerza política en Rivas Vaciamadrid, histórico bastión  de IU.

Si hay algo que ha quedado meridianamente claro tras los resultados de las europeas, —más aún que la crisis del bipartidismo—, es, precisamente, que ya no hay una sola referencia social y electoral que ocupe el vacío que está dejando el PSOE en su flanco izquierdo.

Todo parece indicar, a falta de estudios más reposados, que el mayor número de votos recibidos por Podemos vienen del PSOE y de jóvenes que se incorporan a los procesos electorales por primera vez, y en una cantidad menor de ex votantes de IU, sectores de extrema izquierda, Equo, UPyD y arrepentidos del voto nulo/blanco/abstención.

Desde que se supo el resultado electoral, muchas voces expertas han hecho magníficos análisis, aunque a algunos se les ha ido la mano cuando han insistido en que si PCE-IU y Podemos se hubieran presentado juntos, hubieran sacado mayor número de eurodiputados y de votos. Eso ni tan siquiera se lo creen los portavoces de Podemos ni los líderes de IU.

En política, muchas veces uno más uno no suman dos. Podemos nació, en gran medida, por el vacío de funcionamiento democrático de la dirección de PCE-IU y por su manera de entender la política. La designación de Willy Meyer como cabeza de lista en el año 2014 refleja, sin ir más lejos, la cultura política predominante hoy día en la organización.

También por su modo de mirarse en un espejo deformado y verse como el eje vertebrador, histórico y perpetuo de La Izquierda. Los programas son parecidos, por supuesto, porque ambos están basados en el sentido común. Es en la práctica y en la comprensión del sentido de la política como compromiso individual y colectivo, y no como profesión, donde radica la verdadera diferencia.

Hace años ya explicaba el profesor Raimundo Viejo algunas causas que imposibilitan la regeneración democrática de IU: Un discurso ajeno a los cambios del mundo de hoy,  un modelo organizativo centralista basado en la hegemonía, la unidad y las grandes estructuras profesionalizadas, la burocracia sigue marcando por completo el funcionamiento de IU, predominancia del nacionalismo español, e insistencia en la centralidad, como sujeto político, de la figura del trabajo asalariado estable.

El diputado de Izquierda Unida, Alberto Garzón lo expresa con claridad:  "Podemos ocupa un espacio que IU no ha sabido ocupar y otro tipo de candidato podría haber logrado votos por un lado pero haberlos perdido por otro lado. En todo caso, yo creo que el discurso de IU ha de girar más a lo que transmitía el 15M y hacia aquellos que están hartos de la forma actual de hacer política".

Ahora es el momento de sentarse a hablar, por supuesto, pero sin perder los papeles, hay que hacer algunos deberes previos, todas las organizaciones, por supuesto. Alberto Garzón lo dice sin tapujos: "IU ha de acometer una revisión a fondo en clave de democracia interna".

Es el momento de establecer puentes de diálogo y hacer propuestas, pero en libertad y con diversidad. No es hora de negociar a lo viejuno y abordar próximas elecciones, cargos,  nombres, fusiones, integraciones y otras naderías. El que crea que a río revuelto, hago chalaneo y pillo cacho, está muy equivocado. Esa va a ser, también, la prueba del algodón para Podemos. Es la hora de demostrar que el proyecto a impulsar, aun asumiendo viejas tradiciones emancipadoras, debe ser inspirador de una nueva manera de entender la política.

Navegar juntos, claro, con IU, con Equo, con el Procés Constituent en Cataluña, con las plataformas sociales, con la ciudadanía concienciada... no sobra nadie. Pero cuidado, no nos confundamos, sin prestar más atención de la debida a los cantos de sirena que ya están llegando. Evitemos a toda costa tomar atajos que llevan, con certeza, al precipicio.


http://www.quoners.com/debate/crees-que-izquierda-unida-debe-asumir-ciertos-cambios-en-su-coalicion-con-podemos