Publicado: 21.11.2013 07:00 |Actualizado: 21.11.2013 07:00

De víctimas a supervivientes que podemos cambiar el mundo

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Las mujeres que hemos sido maltratadas no somos el problema, somos parte de la solución. La violencia de género es el Holocausto del siglo XXI, sucede en todas partes del mundo sin importar la raza, el nivel económico, social o cultural, sin importar el color de la piel o el país en el que vivamos. 1 de cada 3 mujeres en el mundo somos maltratadas por el mero hecho de ser mujer. En España somos 1 de cada 10 mujeres, lo que significa que 2.150.000 mujeres hemos sufrido violencia a lo largo de nuestra vida y sólo un 27% nos hemos atrevido a denunciar.

Soy Ana Bella, una mujer superviviente. Desde que salí de la casa de acogida a la que acudí con mis cuatro hijos en el año 2001, me he dedicado a mostrar en los medios de comunicación mi ejemplo de superación, mi testimonio positivo, para demostrar a las mujeres maltratadas, invisibles porque no han roto el silencio, que si denuncian hay una alternativa a la muerte, que es la vida... una vida feliz.

Lo he hecho también para demostrar a la sociedad que las mujeres que hemos sido maltratados no somos víctimas, somos mujeres muy fuertes, mujeres comprometidas, acostumbradas a trabajar bajo presión, mujeres que sabemos reinventarnos cada día para salir adelante, mujeres que nos reponemos rápidamente a la frustración, que tenemos una gran tolerancia al fracaso, que somos perseverantes y seguimos intentándolo a pesar de las dificultades. Estas cualidades, si las enfocamos al mundo laboral, hacen de nosotras trabajadoras muy eficaces y comprometidas con el desarrollo económico y social de la empresa. Si las enfocamos a nuestra transformación personal, nos convertimos en mujeres supervivientes líderes de nuestro futuro. Si las enfocamos a transformar nuestro entorno, somos agentes de cambio social.

Es imprescindible ayudar a las mujeres a romper el silencio, pero más importante aún es lograr salir de la violencia en positivo, evitando la doble victimización que nos lleva a la exclusión social. Y para ello la vía más eficaz es la inserción laboral, pero no en trabajos invisibles, sino en trabajos valorados socialmente. Y con esta visión creamos la Escuela Ana Bella para el empoderamiento de la mujer. Gracias al programa de Embajadoras Danone, más de 200 mujeres han demostrado ser un valor social y económico para la empresa y para la sociedad. Como Gloria, que con 62 años ha logrado el primer contrato de su vida, poniendo en valor su experiencia vital de superadora como un activo para la empresa. Y Gloria, además de transformarse en superviviente y en ejemplo para otras mujeres, está cambiando su comunidad al frente de la asociación Voluntarios en Acción, que acompañan a pasear a personas mayores que viven solas en su casa.

Ayudar a que las mujeres superemos la violencia en positivo no va a acabar con el maltrato hacia las mujeres, hace falta cortar la cadena generacional de violencia. La violencia machista se transmite generación tras generación, el 70% de los y las menores la repiten en su edad adulta. Desde la Fundación Ana Bella, las madres supervivientes que hemos vivido la cara más amarga de la desigualdad que es la violencia, nos estamos formando en igualdad para ser capaces de educar a nuestros hijos y nuestras hijas de tal manera que cuando crezcan mantengan relaciones igualitarias y no sean ni víctimas ni maltratadores. Si recibimos la formación adecuada, los padres y las madres podemos ser la clave en la construcción de un mundo sin violencia, actuando como agentes de cambio en nuestros hogares. En el año 2011 me seleccionaron como Emprendedora Social de Ashoka en España por iniciar el movimiento de mujeres supervivientes. A través de nuestra Red de Mujeres Supervivientes canalizamos la empatía y la sonoridad de las mujeres supervivientes para ayudar a las mujeres maltratadas en su proceso de empoderamiento personal hacia una vida digna en igualdad. Nos estamos convirtiendo en agentes multiplicadores de cambio.

Agradezco el entusiasmo y el trabajo diario de las mujeres supervivientes reunidas estos días en Valencia en el I Congreso Internacional Ana Bella de Mujeres Supervivientes y de todas aquellas mujeres valientes que son un ejemplo de superación para la humanidad. Por primera vez las mujeres que hemos sido maltratadas somos noticia, no porque hayamos muerto, sino porque estamos cambiando el mundo. Tú también puedes ser ese cambio y contribuir a la construcción de una sociedad libre de violencia hacia las mujeres.

* Ana Bella es una superviviente de la violencia de género y creadora de la Fundación Ana Bella de ayuda a mujeres maltratadas