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La batalla por la sucesión de Rajoy Sólo un 6,7% del censo del PP participa en la votación de su nuevo líder

En total, 58.305 de las 66.706 personas inscritas para participar (un 7,6% del censo) han votado hoy en alguna de las más de 1096 sedes habilitadas por toda España.

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Sede nacional del PP en la calle Génova de Madrid. E.P.

Comprobar que sólo un 7,6% de su censo quería votar para elegir al sucesor de Mariano Rajoy fue un mazazo, pero la cifra final es todavía más baja. Sólo 58.305 de los 66.706 inscritos, un 6,7% del censo de 869.535 personas del que presume el PP, han votado este jueves en alguna de las 1.096 sedes repartidas por toda España.

Con 21.513 votos, Soraya Sáenz de Santamaría se ha impuesto como favorita de la militancia para ostentar la Presidencia del PP, con una ventaja de algo más de 500 puntos frente al otro candidato que pasa a la segunda vuelta, Pablo Casado. 

Ha participado el 86,6% del total de inscritos, 66.706 militantes

Esto supone la participación del 86,6% de los militantes inscritos, tal y como ha informado la Comisión Organizadora del XIX Congreso del Partido Popular. El presidente de este organismo, Luis de Grandes, compareció a las 23.15 horas en la sede de la formación, para defender que es "una participación importante", y para sacar pecho por la limpieza de este proceso. Así, se ha felicitado por la campaña de los seis candidatos, y porque todos hayan estado "a la altura" del momento que vive el PP y se hayan comportado "de forma ejemplar".

Antes de detallar los resultados, de Grandes apuntó que, de los 58.305 votos emitidos, han dado por válidos 58.219 sufragios. 

El número de inscritos para participar en este proceso se conoció el martes 26 de junio, un día después de que culminase el plazo para sumarse a esta lista. Entonces, la sospecha de que el censo del PP estaba muy dopado se convirtió en evidencia.

Para participar era necesario acudir a una de las sedes de la formación y certificar estar al día del pago de la cuota, aunque la Comisión también instauró una suerte de tarifa plana de sólo 20 euros, que habilitaba para votar a cualquier militante, independientemente de la cuantía de su deuda con el partido.