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94 años del decreto con el que la dictadura de Primo de Rivera trató de acabar con el "separatismo"

Las primeras palabras de la exposición de motivos del Real Decreto eran claras: "De los males patrios que más demandan urgente y severo remedio, destacan el sentimiento, propaganda y actuación separatistas que vienen haciéndose por audaces minorías".

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Periódico ABC del 19 de septiembre de 1923

Este lunes cumple 94 años el Real Decreto sobre el Separatismo, uno de los primeros documentos de la dictadura de Primo de Rivera. El otrora capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, reconvertido entonces en dictador con el apoyo del Borbón reinante, desarrolló un gran actividad en los días que siguieron a su golpe de Estado.

Además de suspender la Constitución, ilegalizar partidos políticos y extender la actividad del Somatén a todo el territorio nacional, rápidamente se tomaron medidas para combatir el "separatismo". Las primeras palabras de la exposición de motivos del Real Decreto eran claras: "De los males patrios que más demandan urgente y severo remedio, destacan el sentimiento, propaganda y actuación separatistas que vienen haciéndose por audaces minorías".

A partir de ese momento los "delitos contra la seguridad y unidad de la patria" pasaban a ser juzgados por tribunales militares, y la amplitud con la que se hablaba de "cuanto tienda a disgregarla, restarle y rebajar su concepto, ya sea mediante la palabra o por escrito [...] o por por cualquier clase de actos o de manifestaciones" apuntaba a que casi cualquier cosa era susceptible de ser perseguida.

Izar u ostentar una bandera distinta a la rojigualda pasaba a estar penado. No se ilegalizaron lenguas, bailes o trajes regionales, pero sí se hizo obligatorio que en los actos oficiales se utilizara siempre el castellano, así como en libros oficiales de registros y actas de todos los municipios.

Los 29 escaños logrados por Esquerra Republicana de Catalunya, con Francesc Macià a la cabeza, en las elecciones generales de 1931 hacen pensar que la dictadura no logró acabar por medio de la represión con un problema político. Casi 100 años más tarde tampoco es probable que eso ocurra.

PD: resulta chocante descubrir que en un artículo de ABC del año 2013 se cambió el "audaces minorías" por "odiosas minorías"