Publicado: 08.01.2016 13:56 |Actualizado: 08.01.2016 13:56

Podemos acusa al PSOE de pactar con el PP para hacerse con la Mesa del Congreso

Carolina Bescansa, número tres y diputada electa del partido, arremete contra los socialistas por no llevar “ni una sola propuesta” a las reuniones entre ambas fuerzas sobre la composición del órgano de gobierno de la Cámara Baja.

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La secretaria de Análisis y Programa de Podemos, Carolina Bescansa, en rueda de prensa tras la reunión del Consejo Ciudadano del partido. EFE/Fernando Alvarado

La secretaria de Análisis y Programa de Podemos, Carolina Bescansa./ EFE

MADRID.- Podemos ha acusado este viernes al PSOE de preparar una “Gran Coalición” con el PP, en este caso para hacerse con el control de la Mesa, el órgano de gobierno del Congreso de los Diputados.

Carolina Bescansa, diputada electa de la formación, explicaba este viernes desde los pasillos de la Cámara Baja que el PSOE ha asistido a las reuniones con Podemos sin “una sola propuesta sobre la que empezar a negociar” para formar la Mesa. “Da la sensación de que el PSOE más bien ha pactado con el PP conseguir una gran mayoría”, sostenía la número tres del partido.



“Aunque nos hemos visto con el PSOE no parece verosímil decir que esto es una negociación”, apuntaba, antes de insistir en que en sus conversaciones aún no han abordado la formación de un gobierno alternativo al del PP. “Estamos muy lejos de ese escenario”, apostillaba Bescansa, que este viernes ha acudido al Congreso para recoger su acta de diputada.

Hasta el momento, las condiciones de Podemos para pactar de cara a la formación de un gobierno alternativo al del PP pasan por la reforma constitucional de cinco ejes que vertebra su programa electoral, y que incluye la celebración de un referéndum de autodeterminación en Catalunya.

En el caso concreto de la Mesa, Bescansa recordaba además que contar con cuatro grupos distintos, tres de ellos para las alianzas territoriales con las que se hicieron con 27 diputados el 20-D, es una condición “irrenunciable”, un “compromiso electoral”. “Podemos negociar tiempos y dinero, pero lo que tenemos es un compromiso para formar cuatro grupos”, sostenía.

El resto de fuerzas con gran peso en la cámara ya se han opuesto a esta idea —al menos, públicamente—, pero Bescansa insiste en que es cuestión de mera voluntad política, y recuerda que a lo largo de los últimos años se ha demostrado que el reglamento de la cámara está abierto a diversas interpretaciones. “Todos sabemos que ponerse de acuerdo con los demás es un valor en política”, zanjaba.

“No cabe otra opción”, sostenía sólo unos minutos antes la portavoz de la coalición En Marea —Podemos, Anova e IU—, Alexandra Fernández, que también acudía este viernes a tomar posesión de su acta, acompañada por los otros cinco diputados logrados por esta alianza en Galicia en las pasadas elecciones generales.

Contradicciones en el discurso Podemos-Compromís

No hay fisuras en la reivindicación de contar con cuatro grupos independientes en la cámara, pero algunos aliados territoriales del partido de Pablo Iglesias no comparten que el derecho a decidir sea una línea roja para pactar. Sí lo es para Podemos y para su formación “hermana” en Catalunya, Barcelona en Comú, pero no para Compromís, integrante de la coalición Compromís-Podemos-És el moment, que el 20-D se alzó como segunda fuerza en Comunidad Valenciana y se hizo con 9 escaños.

Este viernes, el líder de esta candidatura, Joan Baldoví, aseguraba que él no considera la exigencia de celebrar un referéndum catalán una “línea roja” para pactar con el PSOE, aunque también sostenía que la consulta supondría una forma de resolver un problema “enquistado”.

Sólo unas horas antes, la líder de Compromís y vicepresidenta valenciana, Mónica Oltra, afirmaba en una entrevista en la Cadena Ser que ella tampoco considera que esta deba ser una línea roja, y defendía que la consulta es "negociable en la forma y en el fondo", evidenciando así la contradicción con el discurso de Podemos.