Publicado: 03.07.2014 09:56 |Actualizado: 03.07.2014 09:56

La acusación popular pide imputar de nuevo al secretario de las infantas por "participación activa" en la trama 'Nóos'

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El sindicato Manos Limpias, personado como acusación popular en el caso Nóos, ha recurrido ante la Audiencia Provincial de Baleares el auto por el que el juez José Castro puso fin a la instrucción de la causa, y en su escrito pide que se impute de nuevo al secretario personal de las infantas Cristina y Elena, Carlos García Revenga, al considerar que participó "activamente" en los negocios desplegados a través del Instituto Nóos a través de una labor de "control y conocimiento de todo lo que se hacía".

Mediante un recurso de apelación de 51 páginas, la entidad solicita que en total vuelvan a ser encausadas seis personas para quien el magistrado acordó el archivo la semana pasada.

Se trata, además de García Revenga, del vicealcalde de Valencia, Alfonso Grau; Mario Sorribas, considerado mano derecha de Iñaki Urdangarin; el supuesto creador de una estructura para poder desviar fondos al extranjero, Salvador Trinxet; el director financiero de Madrid 16 Gerardo Corral y quien fuera director de Deportes del Ayuntamiento de Madrid bajo la alcaldía de Alberto Ruiz Gallardón, Miguel de la Villa.

A través de un contundente escrito, que arremete asimismo contra la actuación desplegada por la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, en las negociaciones con Nóos para el impulso de los denominados Valencia Summit, la letrada del sindicato centra su petición principal en el encausamiento de García Revenga como cooperador necesario de los mismos delitos en que habrían incurrido tanto el Duque de Palma como su exsocio Diego Torres.

"El señor García Revenga tenía tanta responsabilidad en esta causa como lo pueda tener el señor Urdangarin", recalca la abogada Virginia López Negrete, quien subraya que quien fuera el tesorero del Instituto Nóos "era la persona que, en última instancia, se encargaba de abrir las puertas a los negocios".

"¿Pero es que nos hemos vuelto locos?", llega a preguntarse la abogada de la acusación

De hecho, la acusación popular asevera que, según varios correos electrónicos aportados a la causa, "nada se movía sin que finalmente García Revenga diera el último 'ok', así como que era él quien abría las puertas de los negocios en última instancia".

"Su participación lo es en atención a la constitución de todo el entramado societario en cuya creación, desarrollo y perfeccionamiento intervino activamente, en una conducta preordenada al desvío de dinero público que se realizó", incide.

Hasta tal punto llegó la "artimaña" de los creadores de Nóos -entidad a través de la cual Urdangarin y Torres se habrían apoderado de hasta 5,8 millones de euros-, añade la entidad, que "fueron incluso capaces de autocrearse un cargo, el del mismo García Revenga, para aparentar mayor solvencia, credibilidad y, cómo no, influencias". Es más, apunta que la adjudicación de su cargo fue "única y exclusivamente, junto con la Infanta Cristina, de dar una apariencia de que si se contrataba con el Instituto Nóos, quien estaba detrás del mismo no era ni más ni menos que la hija del rey y un reputado miembro de la casa real".

En esta línea, la letrada expresa su sorpresa ante el hecho de que en una anterior resolución judicial el juez Castro señalase que García Revenga "estaba muy al tanto de las actividades de Urdangarin y que a ellas pudo prestar asesoramiento y colaboración", mientras que al término de la instrucción haya archivado su imputación.

"¿Pero es que nos hemos vuelto locos?", llega a preguntarse la abogada, quien se cuestiona "cómo es posible que se den por ciertos unos hechos que conforman claramente el despliegue de una conducta delictiva, como no pudiera ser de otra manera, y sin embargo se proceda al sobreseimiento de la causa" respecto al secretario de las Infantas. "Desde luego nadie salvo su defensa, que estará pletórica, puede dar crédito a tal comportamiento", abunda al respecto.

De forma paralela, Manos Limpias pide que también se reabra el procedimiento penal contra Alfonso Grau, al apuntar a su actuación "delictiva" en las negociaciones de los Valencia Summit -que costaron a las arcas públicas unos 3,6 millones de euros-, como presidente de la Fundación Turismo Valencia Convention Bureau (FTVCB), entidad que junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa) rubricó el convenio y sus dos addendas posteriores para la organización de las tres ediciones del anterior evento.

En esta línea, la acusación popular, que considera a la FTVCB de naturaleza pública y no privada como defiende Grau, asevera que fue Rita Barberá quien se reunió con Urdangarin y Torres en el marco de estas negociaciones y, por tanto, "es evidente que el señor Grau conocía el proyecto del Instituto Nóos por la señora Barberá".

La acusación también apunta en este contexto al expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps: también éste estuvo presente en el encuentro en el que "se acordó, al margen de cualquier procedimiento administrativo, la adjudicación de un contrato de servicios a favor de los intereses privados de Urdangarin".

Manos Limpias llega a acusar al Ayuntamiento de Valencia de mantener que la FTVCB es un ente privado para utilizarla como vía para la "fuga intolerable de fondos públicos para que acabaran en manos privadas sin ningún tipo de control ni en virtud de ningún interés general". Y a renglón seguido, atribuye a Grau el no conocer las leyes de contratación pública "no porque sea preso de una confusión o error sino, permítame la expresión coloquial, no le ha dado la gana".

En lo que a Mario Sorribas, el sindicato pide que sea imputado como cooperador necesario de los delitos de blanqueo de capitales, malversación, prevaricación, fraude a la administración, falsedad documental y tráfico de influencias, al aseverar que "no sólo participó activamemente para el Instituto Nóos, en las diferentes mercantiles del entramado, sino que también lo hizo para el matrimonio Urdangarin-Borbón en su entidad Aizoon", empresa de la que son propietarios los Duques de Palma.

Es más, señala que ostentó el cargo de administrador de la empresa De Goes España, que fue "la herramienta clave en la evasión de fondos de origen público y privado".

En este sentido, la letrada apunta que Sorribas participó "activamente" en la creación del entramado de sociedades en el extranjero que habría servido para "desviar y blanquear el dinero obtenido ilegalmente por el Instituto Nóos", al tiempo que fue "pieza clave y mano derecha del señor Urdangarin en las contrataciones" con Baleares y la Comunidad Valenciana.

Finalmente, Manos Limpias acusa a Trinxet de ser "el creador y organizador, por orden de los señores Urdangarín y Torres, de toda la estructura fiduciaria opaca que sirvió a ambos, entre otras cosas, para poder evadir los fondos públicos y privados obtenidos ilícitamente a través del Instituto Noos, junto con la ayuda de Miguel y Marco Tejeiro".