Publicado: 11.01.2016 18:47 |Actualizado: 11.01.2016 22:36

Las acusaciones rechazan que los dos reyes declaren en el juicio del caso Nóos: quieren evitar el 'reality show'

El abogado de Torres había pedido que Felipe VI y el rey emérito Juan Carlos I declararan en el juicio por la desviación de 6 millones de euros públicos.  La vista se reanuda el 9 de febrero. Para entonces ya se sabrá si la infanta sigue o no sentada en el banquillo

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Diego Torres, el  exsocio de Iñaki Urdangarin, y su espola, Ana Maria Tejeiro, llegan al juicio del caso Nóos, precedidos por su abogado Manuel Gonzalez Peeters. REUTERS/Marcelo del Pozo

Diego Torres, el exsocio de Iñaki Urdangarin, y su espola, Ana Maria Tejeiro, llegan al juicio del caso Nóos, precedidos por su abogado Manuel Gonzalez Peeters. REUTERS/Marcelo del Pozo

PALMA.- La Fiscalía, la abogacía del Estado, el partido socialista de Valencia y Manos Limpias, todos a una, han descartado que Felipe VI y Juan Carlos I declaren como testigos en el juicio del caso Nóos, en contra de los solicitado por la defensa de Diego Torres, exsocio de Iñaki Urdangarín.

El fiscal Anticorrupción, Pedro Horrach, ha tomado la palabra en nombre de todos los acusadores, tras un receso de dos horas, para anunciar este tajante rechazo: "Ya es suficiente el interés mediático que genera este juicio como para que quiera convertirlo en una ceremonia para la distracción del vecindario".

La presidenta del tribunal, Samantha Romero, ha accedido y no ha estimado la solicitud de que el rey actual y el emérito declaren.

Horrach ha tomado la palabra para asegurar que la declaración de testigos pedidas por el abogado de Torres, Manuel González Peeters, no tiene más finalidad "que desviar la atención y convertir este juicio en un reality show". Como la declaración de la "señora Corinna o Irene de Grecia", en relación a la "amiga especial" de Juan Carlos I (Corinna zu Sayn-Wittgenstein) o la hermana de la reina emérita.

El fiscal quiere "pasar ya esta agonía"


Los abogados de las acusaciones opinan que el defensor de Torres ha incurrido en un abuso procesal; incluso se reunieron durante el receso para plantearse la devolución de todo lo instruido. Pero han optado por seguir adelante con el juicio porque quieren “pasar ya esta agonía”, en palabras textuales de Horrach.

Manuel González Peeter ha negado que busque crear una "ceremonia para la distracción del vecindario": "No hay ni un solo testigo propuesto" por la defensa "que no guarde relación con los hechos y no esté debidamente documentado".

El penalista cree que se han vulnerado los derechos constitucionales de su defendido, por lo que intenta crear un peldaño con el fin de acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, cuya jurisprudencia ha citado.  "No se me permite el poder probar" la tesis de la defensa, en cuanto a que varios testigos "han falseado la realidad" en sus declaraciones durante la instrucción de la causa.

La respuesta, antes del 9 de febrero

El tribunal que juzga el caso Nóos ha admitido varios informe periciales planteados como nueva prueba en el juicio, entre ellos uno del fiscal contra la acusación por delito fiscal contra la infanta y otro de la defensa de doña Cristina que rebaja en 50.000 euros su responsabilidad a título lucrativo.

La magistrada Romero ha anunciado que se reanuda la vista el próximo 9 de febrero. Previamente resolverá las cuestiones planteadas por las defensas, como la solicitud de que Cristina de Borbón sea exculpada de cómplice de dos delitos fiscales cometidos junto a su marido en 2007 y 2008. 

Tanto el fiscal como la abogada del Estado han actuado al unísono encaminados a salvar a la infanta del banquillo. Además de no acusarla, han salido en la vista en defensa de exonerarla en aplicación de la doctrina del Tribunal Supremo,

El Supremo no permite la acusación popular en solitario, a no ser que haya un interés general que afecte a una colectividad de personas. Esto ha llevado a la abogada del Estado, Dolores Ripoll, a sostener que ese "Hacienda somos todos" con el que el juez, José Castro, sentó a la infanta en el banquillo en realidad es un mero eslógan publicitario.

Manos Limpias es la única acusación que ha pedido su procesamiento, y pide 8 años de cárcel para la infanta. 

Diego Torres es el verso suelto de este proceso. El abogado del exsocio de Iñaki Urdangarín había insistido antes del receso en pedir “la oportunidad de que el cuñado del señor Urdangarín y su suegro testifiquen”• en el caso Noos que se juzga en la Audiencia de Palma.

El penalista se refería de esta manera algo alambicada a que el rey Felipe VI y el rey emérito Juan Carlos I declaren en durante el juicio a Iñaki Urdangarín y Diego Torres, socios del Instituto Nóos que son juzgados junto a la infanta Cristinas de Borbón, hermana de Felipe VI, y otras 15 personas más.

Manuel González Peeters considera significativas las pruebas en las que se hace referencia a supuestas mediaciones de Juan Carlos I en favor de su yerno.




Peeters ha señalado que para su estrategia de defensa sería relevante que se admitiese su solicitud respecto al anterior jefe del Estado, al que se ha referido como el "suegro del señor Urdangarin". También ha aludido a su "cuñado", el Rey Felipe VI.

Ambos testimonios fueron requeridos en su escrito de defensa por el defensor de Diego Torres y su esposa, Ana María Tejeiro.