Publicado: 16.12.2015 23:24 |Actualizado: 16.12.2015 23:24

La agresión a Rajoy sacude la campaña en sus últimos compases

Los dirigentes del PP evitan utilizar políticamente un suceso que ha unido a todos los candidatos en la condena de la violencia y la solidaridad con el presidente del Gobierno. Los conservadores apuestan por seguir insistiendo en la críticas a Pedro Sánchez.

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Mariano Rajoy al inicio del mitin central de su partido hoy en A Coruña. Rajoy ha llegado al recinto sin gafas tras ser agredido por un joven mientras daba un paseo por Pontevedra. EFE/Cabalar

El presidente del Gobierno, al inicio del mitin central de su partido en A Coruña, minutos después de ser agredido por un joven mientras daba un paseo por Pontevedra. EFE/Cabalar

MADRID.- La agresión a Mariano Rajoy en pleno paseo por el centro de su ciudad natal, Pontevedra, ha entrado en tromba en la recta final de la campaña y ha hecho evaporarse como por encanto la (pen)última polémica electoral, la ofensa del presidente del Gobierno por que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, le dijera que no es "una persona decente" en el debate organizado por la Academia de la Televisión el lunes 14.

Sin embargo, es precisamente el "insulto" de Sánchez a Rajoy lo que el PP no quiere que se olvide o pase a un segundo plano por culpa del puñetazo que propinó al jefe del Ejecutivo un menor conflictivo y "mentalmente inestable" que, a tenor de los datos proporcionados hasta el momento por fuentes de la investigación al PP, carece de implicación política alguna, más allá de comentarios que hayan intentado vincular al agresor con la candidatura En Marea porque el joven llevaba encima su periódico gratuito o al propio Pedro Sánchez, como aseguró en Twitter la candidata por Segovia del PP, Beatriz Escudero: "El me siento orgulloso de insultarle de Sanchez lleva al me siento orgulloso de pegarle. La irresponsabilidad del PSOE es indecente".



Fuentes del PP creen que habrá destituciones en el equipo de seguridad de Rajoy tras el puñetazo que le dio un menor en Pontevedra

La violencia del puñetazo, sin embargo, ha conmocionado al PP, sobre todo, por la "facilidad" con la que el menor accedió al presidente, asegurando que quería hacerse una foto con él -como cientos de personas esta campaña- y manteniéndose a su lado "con cara de pocos amigos" hasta que le propina el puñetazo y le deja aturdido y con las gafas rotas en el suelo. "¿Cómo ha podido pasar esto?", se preguntaba el propio Rajoy a los pocos segundos de ser golpeado. "¿Cómo ha pasado esto?", seguían preguntándose horas después en el equipo del candidato, que auguran destituciones en el equipo de seguridad del presidente, según ha podido confirmar Público.

Rajoy, que recibió mensajes de solidaridad e interés por su estado del rey, de los candidatos de todos los partidos, de los dirigentes de su partido, de presidentes autonómicos (incluidos Artur Mas y el lehendakari Iñigo Urkullu), prefirió ignorar prácticamente un suceso que ya estaba en boca de todo el mundo cuando acudió al mitin de esta tarde en A Coruña, programado tras el paseo por Pontevedra y que el presidente se negó a suspender.

Rajoy ironizó con el puñetazo que le dieron al asegurar en un mitin que él comenzó su carrera política pegando carteles en Pontevedra y "allí siguen pegando, y mucho"

El jefe del Ejecutivo, de hecho, optó por la retranca gallega al recordar que él empezó su carrera política pegando carteles en Pontevedra y que "allí siguen pegando, y mucho", recalcó entre las risas y aplausos del auditorio repleto del Palacio de Exposiciones y Congresos.

La del presidente del Gobierno fue, sin embargo, la alusión más explícita que, más allá de la condena a la "violencia" que hizo Alberto Núñez Feijóo, se hizo a su agresión en Galicia. El PP prefiere pasar página de un incidente "tan desagradable", encima, en la tierra del presidente y, más allá del recuerdo de un hecho sin precedentes en su gravedad (la agresión a un jefe del Ejecutivo en plena campaña electoral de unas elecciones generales), los conservadores se esforzarán por volver a encauzar su mensaje centrado en criticar al líder de la oposición por sus duros reproches a Rajoy, ignorar a Ciudadanos, alertar contra "coaliciones de izquierdas" y vender la recuperación que sólo garantiza el PP.