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Aguirre, tras 30 años de "servicio a España": "la política no puede ser una profesión"

La expresidenta de la Comunidad de Madrid no está de acuerdo con la profesionalización de la gestión pública a pesar de haber pasado tres décadas en las instituciones y 37 años cobrando del erario público

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'La política no puede ser una profesión. A la política tienen que venir los mejores y tienen que entenderla como una forma de servir a los demás, como una forma de servir a España'.

Aunque parezca paradójico, estas son las palabras que Esperanza Aguirre, presidenta del PP madrileño y expresidenta de la Comunidad de Madrid, ha dicho en tantas ocasiones y que este lunes dejaba escritas en un artículo que ha publicado el diario ABC en el que Aguirre carga contra la corrupción de la clase política y en el que no ha perdido la oportunidad, como siempre, de defender la 'libertad para la actividad económica' privada, de la queha dicho que siempre traerá 'mástransparencia y más limpieza'.

Aguirre, política de profesión hasta hace cuatro meses, cuando decidió dimitir de la presidencia de la Comunidad de Madrid , ha vivido de 'servir a España' durante 30 años, desde que en 1983 fuera elegida concejala del Ayuntamiento de Madrid. Desde entonces, no ha dejado de ascender en el escalafón de cargos públicos. Aunque llegó a la política local hace tres décadas, en realidad, la férrea defensora del liberalismo no ha cobrado un sueldo procedente de la empresa privada en su vida.

'Después de 37 años cobrando mi nómina del Estado, ahora siento vértigo'

Cuando el 17 de septiembre del año pasado anuncia entre lágrimas su dimisión , aseguró que regresaría a su puesto de funcionaria del Estado, un cargo al que accedió en 1976 tras obtener uno de los primeros puestos en la oposición para el Cuerpo de Técnicos de Información y Turismo, departamento en el que su tío, Ignacio Aguirre Borrell, era Secretario de Estado.

Después de 13 años paseándose por diferentes puestos en el consistorio de la capital, en 1996 da el salto a la política nacional, siendo elegida senadora del Partido Popular por Madrid. No le dio tiempo a acostumbrarse a su escaño en el Senado, porque ese mismo año, José María Aznar, recién elegido presidente del Gobierno, le entrega la cartera de de Educación y Cultura. Esperanza ya es ministra.

En 1999 volvió a la Cámara Alta por la puerta grande. Fue la primera mujer que ocupó la presidencia, repitiendo en el año 2000 hasta que decide renunciar a su escaño, no por su convicción de que 'la política no puede ser una profesión', sino para continuar en ella, en este caso, en la política regional, presentándose a los comicios de la Comunidad de Madrid en 2003, las elecciones del Tamayazo , que tuvieron que volver a repetirse con el resultado de mayoría absoluta de la Lideresa.

El resultado de los comicios madrileños ha sido el mismo desde entonces, 9 años de mayorías absolutas del PP de Aguirre, hasta que hace una semana anunció que, ahora sí, sería consejera de la empresa privada. Seeliger y Conde, compañía catalana dedicada a la selección de ejecutivos y directivos para todo tipo de empresas y sectores, la fichó como presidenta del consejo asesor . Pero ni aun así abandonó la política, ya que mantiene su cargo de presidenta del PP de Madrid.

'Tengo que reconocerles que, después de 37 años justos de cobrar mensualmente mi nómina del Estado y sin haber tenido nunca más ingresos que los que el Estado me otorgaba, mi nueva situación me produce un poco de vértigo', decía Aguirre hace unos días durante su intervención en el foro 'Nueva Murcia'. En él planteaba una reforma del sistema electoral de listas cerradas para evitar que los políticos se dediquen a agradar a sus líderes en lugar de a sus bases.

37 años, toda una vida dedicada a la política y, aunque no deba ser un profesión, ella no puede decir 'de esta agua no beberé' porque, como reconoció en una entrevista la pasada semana en el programa de Ana Rosa Quintana , 'la política es mi vida', aunque parece que no su profesión.