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Aguirre afila el hacha

La investigación abierta por el equipo de Rajoy indigna al PP de Madrid, dispuesto a dar la batalla

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La supuesta trama de espionaje en la Comunidad de Madrid también fue el tema tabú de la jornada de clausura del Foro de Militantes del PP. Para todos, menos para Juan José Güemes, secretario de Comunicación del PP de Madrid. al que le ha tocado dar la cara por la jefa, Esperanza Aguirre. No rehuyó los micrófonos para volver a calificar, una vez más, de 'gran mentira' y 'montaje' las informaciones que apuntan al Gobierno regional como origen de seguimientos a varios cargos del PP.

Después de que la dirección nacional del partido decidiera abrir una investigación, los conservadores madrileños dicen sentirse 'huérfanos' y han decidido dar la batalla por su cuenta en dos frentes: los tribunales y la opinión pública. No esperan un solo gesto de Mariano Rajoy.

'Si hay algo que le ha dolido a Aguirre es que la dirección del partido haya abierto una investigación', se queja un dirigente del PP madrileño. 'Da la impresión de que somos dos partidos: uno que apunta a que son los que acusan los que deben dar pruebas y otro en referencia al PP nacional que dice que se fía de las palabras de Aguirre pero que a la vez abre una investigación'.

En el entorno de la presidenta se muestran preocupados porque en el partido haya quien esté 'dando pábulo' a lo que consideran un 'montaje'. 'Quizá hay gente en el PP que ahora que tanto se habla de la sucesión de Rajoy quiera quitarse rivales del medio', apuntan.

En su círculo más próximo esperan que la justicia actúe cuanto antes para dar por zanjado el asunto. Confían en que la presidenta no tenga que dar marcha atrás cuando dijo que ponía 'la mano en el fuego' por sus consejeros. Otros, menos optimistas, apuntan a que la cabeza del consejero Francisco Granados pende de un hilo. Pero que Esperanza Aguirre logrará salvar la suya.

En la Comunidad de Madrid dicen que no les va a 'temblar el pulso' a la hora de llevar ante el juez a quienes den por buena compañeros de partido incluidos la información publicada por El País.

En relación a la intención de lavar la imagen del PP de Madrid ante la opinión pública, los aguirristas están empeñados en demostrar que las informaciones se equivocan a la hora de señalar a la Comunidad. 'No somos partidarios de entrar en una batalla con un medio de comunicación. Pero esto es inadmisible', reconocen. Por ello, el también consejero de Sanidad siguió sumando descalificaciones al diario de Prisa.

Para Juan José Güemes, las informaciones no son más que 'basurilla' y una forma de 'hacer el ridículo' relacionada con la 'gravísima situación' que atraviesa el periódico. Así, sugirió que pueden ir encaminadas a 'ablandar el corazón a alguna entidad financiera que pudiera ver con buenos ojos que se desprestigie con falsedades al Gobierno de Esperanza Aguirre'. No había que ir muy lejos para poner nombre a la 'entidad financiera'. Esta presunta red de espionaje se ha solapado con la lucha de poder entre el Gobierno regional y el Ayuntamiento de la capital por Caja Madrid. El consejero no es el primero en apuntar hacia la caja presidida por Miguel Blesa.

El propio Francisco Granados, señalado como el responsable de los agentes implicados en este escándalo, ya se pronunció la semana pasada en un sentido similar. Mientras, Esperanza Aguirre, 'objetivo principal' de este escándalo según sus fieles, prefiere 'tomarse las cosas con filosofía', apunta una compañera de partido.

El domingo, Güemes cargaba contra El País, la presidenta conversaba serenamente en un apartado del hall del Palacio de Congresos de Madrid con Juan Vicente Herrera, presidente de Castilla y León y Pedro Sanz, presidente de La Rioja. En esa reunión de pesos pesados del PP se daban cita tres de los cinco presidentes de comunidades autónomas del PP se echaba en falta al valenciano Francisco Camps, otro de los grandes apoyos de Aguirre y con el que en los últimos meses ha hecho campaña conjunta en materia de financiación autonómica.