Publicado: 04.04.2015 10:44 |Actualizado: 04.04.2015 17:31

Aguirre: "Si Podemos es primera fuerza, acaba la democracia como la conocemos"

La candidata del PP a la alcadía de Madrid tacha de "peligrosa" la irrupción de Podemos pero no descarta pactos con la formación de Pablo Iglesias.

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Aguirre se hace un 'selfie' junto a un grupo de jóvenes.  EFE/Carlos Iglesias

Aguirre se hace un 'selfie' junto a un grupo de jóvenes. EFE/Carlos Iglesias

MADRID.- Aguirre ha vuelto para rescatar al PP. Esta es la conclusión a la que podríamos llegar a juzgar por sus últimas declaraciones.  Asegura que el hecho de que el PP no esté "ni mucho menos en su mejor momento" y constatado el auge de Podemos no le permitían ponerse "de perfil" ante las elecciones de mayo pese a su paso atrás hace dos años.

"Yo no pensaba volver, la verdad", asegura la presidenta del PP de Madrid en una entrevista con la agencia Efe en la que reitera que, de 2012 a 2014, la situación en España "se ha deteriorado de tal manera" que le ha hecho dar un paso al frente. No era el momento de que me pusiera de perfil, justamente cuando vienen mal dadas es cuando hay que ser valientes", afirma.

Además, no olvida recurrir al discurso del miedo que ella y su partido ha establecido como estrategia para restar votos a la formación de Pablo Iglesias, la cual tacha de "peligrosa". Eso sí, no descarta en ningún momento pactos con la formación.

Inmersa de nuevo en campaña, la candidata a la Alcaldía de Madrid quiere dejar atrás los comentarios sobre su designación o el cruce de declaraciones con Génova dos días después de su nombramiento (a cuenta de la exigencia del PP nacional de que, si es elegida alcaldesa, dejaría la dirección del PP regional).



El peligro de Podemos

Aguirre ve "peligrosa" la irrupción de Podemos en el panorama político español y advierte de que, si esta formación es la más votada en las elecciones, "se acabó la democracia occidental tal y como la conocemos". "Habrá democracia y habrá votación, pero ya no será libre", asegura en una entrevista con la Agencia Efe, en la que admite que el PP "no está ni mucho menos en su mejor momento", lo que, sumado al auge de Podemos, la ha llevado a volver a la primera fila de la política para intentar ayudar a su partido.

Bajo su punto de vista, la situación de España "es muy difícil" y la califica incluso de "peligro", porque Podemos "no es Syriza", la coalición de izquierdas de Grecia que, aunque "posiblemente" va a dejar la economía del país heleno "en peor posición", al menos "no quiere cambiar el sistema". "Detrás de Syriza, si lo hacen mal, vendrá otro Gobierno que con más o menos esfuerzo procurará enderezar la economía. Pero Podemos no quiere cambiar el Gobierno: quiere cambiar el sistema", dice, y convertir España en una "democracia bolivariana".

Y reitera que, si gana Podemos, los españoles seguirán votando, pero no volverán a hacerlo "libremente". "No habrá justicia independiente, no habrá medios de comunicación plurales... Todo eso que han anunciado y han hecho en Venezuela, Bolivia y Ecuador", añade, antes de afirmar que el objetivo de la formación de Pablo Iglesias es "perpetuarse en el poder".

China en el zapato del PP

De hecho, niega ser una china en el zapato de presidente del PP. "¿Qué discrepancias? Es que no he mostrado ninguna", subraya, antes de apuntar que su "disgusto" por la subida de impuestos que llevó a cabo el Gobierno central fue "equiparable al de Mariano Rajoy". "Otra cosa es que a él el señor Montoro (ministro de Hacienda) le haya convencido de que era necesario, pero a mí no me ha convencido. Creo que los impuestos bajos garantizan que suba la recaudación", argumenta.

Así lo hizo, recuerda, el gobierno de José María Aznar, del que se siente "orgullosa" de haber pertenecido. "Creo que hicimos una magnífica gestión a pesar de estar en minoría", manifiesta.

Precisamente Aznar es una de las personas que le gustaría que participase en su campaña electoral -"Tiene muchos viajes, todavía no me ha contestado", dice-, igual que María San Gil y otras personalidades "de dentro y de fuera del partido".

Y una vez que se celebren las elecciones, si las gana, tocará sentarse a administrar un Ayuntamiento que no desea que se convierta en un "miniparlamento", sino que sea una administración al servicio de los ciudadanos.