Público
Público

Ignacio González Aguirre se queda sin ranas que culpar

Con la detención de González, su número dos, caen todos sus más estrechos colaboradores. Mañana declarará en el juicio de Gürtel para defender que no conocía la financiación ilegal del PP aunque todo su equipo está imputado por ello

Publicidad
Media: 4
Votos: 1
Comentarios:

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, contesta a las preguntas de los periodistas durante la visita que realizó a las obras del carril bici en una calle de Madrid.EFE/Javier Lizón

Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han detenido este miércoles al ex presidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González. El delfín de Esperanza Aguirre, ex presidenta de la Comunidad de Madrid, ex alcaldesa de la capital y ex presidenta del PP de Madrid, está relacionado con una red corrupta que operó en el Canal de Isabel II, que gestiona el agua pública madrileña.

La detención se produce justo un día antes de que la lideresa de los conservadores madrileños, ahora jefa de la oposición en el Ayuntamiento, declare como testigo ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la primera época de Gürtel (1999-2005). Deberá explicar el fraccionamiento de contratos que hacía la Comunidad a las empresas de la red corrupta, presuntamente para evitar que compitiesen en concurso público.

"He nombrado a 500 altos cargos y dos me han salido rana", se defendió Aguirre. Un año después la justicia ha encontrado ya más de 30 ranas

Aguirre dimitió como presidenta del PP madrileño en febrero de 2016 forzada por los casos de financiación ilegal del partido. "He nombrado a más de 500 altos cargos y dos me han salido rana", defendía entonces la autodenominada reveladora del caso Gürtel. Ya entonces se conocía que no eran dos los cargos de Aguirre que la justicia investigaba por corrupción y otros delitos, sino 22.

Con la caída de González y otros 10 altos cargos del Canal de Isabel II, las ranas de Aguirre suman más de 30. Estaban tan cerca de ella que hasta su delfín político y heredero al frente de la Comunidad de Madrid era en realidad un sapo trajeado.

Esta es la corte de ranas VIP de Aguirre, a la que se suma ahora González: 

Ignacio González

El expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en una imagen de archivo. AFP

"Claro que pongo la mano en el fuego por Ignacio González", que tuvo una "gestión intachable" de la Comunidad, exponía Aguirre el pasado año. Al ex presidente de la CAM y ex secretario general del PP de Madrid, sin embargo, se le acumulan los procesos judiciales. La Audiencia de Málaga sigue investigando de dónde vino el dinero con el que compró un ático de lujo de Estepona, en teoría fuera del alcance de su patrimonio declarado. Él intentó que la adquisición del piso mediante un testaferro a través de una sociedad creada ad hoc y radicada en un paraíso fiscal no trascendiera, y negó los hechos demostrados luego por la justicia. En ese intento, González se reunió, presuntamente, con varios mandos policiales. 

La lealtad que demostró durante años a Aguirre le valió el sillón de la Presidencia de Madrid cuando la lideresa tuvo que abandonarlo en 2012. Su Gobierno afrontó uno de los momentos más duros de la crisis económica con severos recortes, que alimentaron las mareas ciudadanas en defensa de los servicios públicos. También le tocó conducir la crisis por los contagios de ébola, aumentando la alarma social con titubeos, desinformación y vaivenes.

Además del caso del ático de Estepona,  se ha relacionado a miembros de su Gobierno con las tramas Púnica y Gürtel, y se investiga si desde el entorno de su Ejecutivo se pagaron primas a jueces.

Francisco Granados

El presunto 'cerebro' de la trama 'Púnica' y ex secretario general del PP en Madrid, Francisco Granados. EFE/Archivo

Una de las "dos ranas" que confesó haber nombrado Aguirre cuando abandonó la dirección del PP de Madrid. Francisco Granados fue uno de sus figuras de máxima confianza, su vicepresidente en la Comunidad de Madrid y secretario general del PP de la Comunidad de 2004 a 2011. Ocupó también los cargos de senador —designado por la Asamblea de Madrid— y alcalde de Valdemoro. Lleva más de dos años en prisión tras ser detenido junto a otras 50 personas por su implicación en la trama Púnica, de la que se le considera el presunto cerebro. Pidió que se llamara a declarar a Aguirre por su implicación en la financiación ilegal del PP, a lo que el juez se negó. 

Alberto López Viejo

Esperanza Aguirre y Alberto López Viejo. - EFE/Archivo

La otra "rana" reconocida por Aguirre. Considerado el político al que la lideresa formaba para sucederla, Alberto López Viejo fue el primero en caer. Era su consejero y vicepresidente en la Comunidad hasta que en 2009  el juzgado número 5 de la Audiencia Nacional le imputó por el caso Gürtel. Se le acusa de cobrar comisiones a las empresas de la trama por organizar eventos y actos del Gobierno Aguirre. El PSOE de Madrid alertó sobre los tejemanejes de López Viejo con las adjudicaciones de la concejalía de Deportes, que ocupaba cuando la lideresa lo ascendió a la vicepresidencia, pero los conservadores desoyeron esas advertencias. Era conocido en Gürtel como "El Toyota".

Esto es debido a que "tenía un primo o amigo en un concesionario y decían que los coches del Ayuntamiento eran de ahí", según aseguró ante el tribunal del caso Isabel Jordan, gestora de varias empresas de la trama.

Lucía Figar

La exconsejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar. EFE

La mujer más cercana a Aguirre. Ex consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, la Guardia Civil acusa a Lucía Figar de requerir, entre 2011 y 2014, los trabajos de reputación del empresario investigado en la trama Púnica, Alejandro de Pedro, para promocionar su imagen. La UCO añade que para ello utilizó dinero público, y señala como ejemplo de ello uno de 21.000 euros por un informe de 30 páginas. Tuvo que rechazar la invitación de Aguirre para acompañarla al Ayuntamiento de Madrid cuando su imputación en Púnica estaba al caer. Durante su gestión fue una de las promotoras de la cultura del pelotazo en la construcción de colegios privados católicos pagados con dinero público.

González, López Viejo, Granados y Figar son solo algunos por los que Aguirre puso la mano en el fuego y se quemó. Pero hay muchos más nombres como el de Jesús Sepúlveda, ex alcalde de Pozuelo de Alarcón y ex marido de la ex ministra Ana Mato; el ex alcalde de Arganda del Rey, Ginés López, a quien la propia Aguirre impulsó para el puesto; Alfonso Bosch Tejedor, ex diputado autonómico y ex jefe de gabinete de José María Aznar; César Tomás Martín Morales, que fue director general del Ayuntamiento, y al que se considera mano derecha y ejecutor de mucho de los negocios de Francisco Correa en Madrid.