Publicado: 25.05.2015 13:12 |Actualizado: 25.05.2015 17:45

Ciudadanos se crece y avisa al PP: No les dejará gobernar si no aceptan sus condiciones

Albert Rivera se felicita por la "ola naranja" que ha llegado a toda España y asume su papel de "llave". Está dispuesto a pactar "con todos" siempre que se comprometan a confluir con "el cambio sensato"

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Albert Rivera, líder de Ciudadanos, en rueda de prensa./ Twitter Ciudadanos

Albert Rivera, líder de Ciudadanos, en rueda de prensa./ Twitter Ciudadanos

MADRID.- 1.527 concejales. 756 grupos municipales. Presencia en 12 comunidades y liderazgo en medio centenar de ayuntamientos. Esas son las cifras de las que este lunes ha presumido el presidente de Ciudadanos. Albert Rivera no ha podido ocultar su alegría y se ha felicitado porque "la ola naranja" ha salido de Catalunya para extenderse por toda España en tiempo récord.

Una vez más, se arrogó el papel protagonista del "centro" del tablero. "Hemos sido el centro de atención y de la diana de PP, Podemos y PSOE, pero aceptamos ser centro de la diana y hoy seguimos en el centro político de España, hemos consolidado la centralidad política", continuó, crecido por los resultados electorales de ayer.

De paso, aprovechó para pinchar un poco a quienes se disputaban con él tal posición: "Somos la tercera fuerza política más votada en España porque queríamos ir con nuestras siglas, no de coaliciones, ni de círculos, ni de fórmulas", sentenció, asumiendo que su partido es, en efecto, la tercera fuerza política, pero sólo si no se tienen en cuenta las formaciones municipalistas apoyadas por los de Pablo Iglesias.



Y, asumiendo su papel de llave, advirtió, especialmente al PP, de que no les permitirá gobernar si no aceptan sus condiciones de "regeneración democrática". Los naranjas serán decisivos en las Comunidades de Madrid, Murcia, La Rioja y Castilla y León. Pero los conservadores no se llevarán sus apoyos así como así. Rivera insistió en que nadie de su partido aceptará "cargos y sillas" en gobiernos que no encabece Ciudadanos, así como en sus líneas rojas a la hora de permitir -con su abstención o apoyos- Ejecutivos de uno u otro color.

 

La "regeneración democrática" que incluye reformas de las leyes electorales autonómicas, así como el impulso a una reforma de la ley de partidos para exigir más transparencia, primarias para elegir a los candidatos; o compromisos para "reactivar la economía cambiándola por una economía del conocimiento" o el fomento de las políticas sociales son algunas de las propuestas que formarán parte del documento marco que el Comité de Pactos Postelectorales de Ciudadanos terminará de definir este martes. Una vez definidas las condiciones, serán los grupos municipales y autonómicos quienes, durante el próximo mes, eleven las propuestas de otros partidos al Comité Nacional, que será quien dará luz "verde o roja" a un Gobierno u otro.

"Los votantes de PP, PSOE y Podemos no son nuestros enemigos, son nuestros compatriotas", sentenció Rivera en alusión a su disposición de hablar con quien sea". De hecho, volvió a desmarcarse de quienes les tildan como "la marca blanca del PP": "No somos la marca blanca de nadie, sino una marca nueva, limpia, libre y autónoma", zanjó. Y añadió: "Nuestra política de acuerdos o no dependerá de lo que hagan ellos. Nosotros vamos a exigir cambios profundos en toda España y me da igual si es con el PP, con el PSOE o con Podemos. Los que quieran seguir gobernando de la misma manera que no cuenten con nosotros. Los votantes han votado cambio y sólo si asumen que hay que cambiar el fondo y la forma de hacer política, ahí nos tendrán".

"Nosotros no aceptamos la actitud de los bloques de rojos o de azules, pero no vamos a hacer excepciones con ninguno ni a doblar la rodilla", les advirtió. "La gran noticia de la noche de ayer es que a partir de ahora los acuerdos no se realizarán por sillas, sino para beneficiar a los españoles y espero que los demás partidos entiendan que ha llegado esa etapa", agregó. Sus candidatos en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, Ignacio Aguado y Begoña Villacís, respectivamente, incidieron en que esas mismas condiciones son las que pondrán encima de lamesa de Cristina Cifuentes y Esperanza Aguirre o Manuela Carmena, respectivamente.

ADVERTENCIA A LOS SUYOS

Del mismo modo que Rivera se mostró contundente con las líneas rojas marcadas a otros partidos, hizo lo propio también como los suyos. Después de que durante la campaña electoral fallaran sus sistemas de control internos y se permitiera a falangistas e imputados ir en listas que finalmente fueron retiradas, el líder de los naranjas aseguró que, en caso de que algún garbanzo negro haya llegado a algún cargo público, será expulsado de inmediato en cuanto se descubra.

La misma premisa sirve, además, para quienes se salten su norma primordial y acepte una silla a cambio de dejar gobernar a quien no haya asumido sus condiciones. "Los grupos municipales y autonómicos pilotarán los acuerdos, pero la Ejecutiva nacional fija unos criterios básicos y, si alguien no cumpliera con las condiciones de nuestro programa electoral, no tendría cabida en nuestro partido porque no estaría cumpliendo con lo que los votantes han votado", concluyó.

CONTRA EL SOBERANISMO EN CATALUNYA


De otro lado, Rivera no quiso desvelar si será candidato de Ciudadanos en Catalunya o se reservará su tirón para las próximas elecciones generales. Ha asegurado que "hay equipo" naranja suficiente para seguir expandiéndose y ha confiado en que, a partir de ahora, ya no sea él solo la imagen del partido. "Saldremos a ganar en Catalunya, en las generales, y también en País Vasco y Galicia", sentenció.

Eso sí, aprovechó la ocasión para arremeter contra las posiciones soberanistas en su comunidad. "Artur Mas y Oriol Junqueras decían que estas elecciones eran un plebiscito y lo han perdido", espetó, instando al presidente de la Generalitat a confirmar la convocatoria para las elecciones previstas para el 27 de septiembre. "En Barcelona han perdido la capital de provincia y en muchas áreas han sido superados por Ciudadanos", presumió. "Más tendrá que pensarse que los ciudadanos no quieren independencia, sino acabar con la corrupción y el paro", agregó. Y dudó de que, con tal batacazo, el jefe del Govern quiera seguir adelante con el anticipo electoral "Según las encuestas C's está a tres punto de ganarles las elecciones...", ironizó. Y concluyó: "C's será clave para desactivar el proceso separatista de Artur Mas".

Del mismo modo se expresó preguntado por el triunfo de Ada Colau y el desplome del PSC. Rivera volvió a dejar claro que no pactará con posiciones "separatistas" y recordó que la líder de Barcelona en Comú votó SÍ-SÍ en la consulta soberanista para dejar caer que no apoyará su Alcaldía. En cuanto a los socialistas, Rivera se mostró dispuesto a hablar. "Aunque primero habrá que preguntarle al PSC con qué PSC hablamos", apostilló. Y asumió que, en Barcelona capital, al menos, "con el batacazo de PP y PSOE se imposibilita ningún acuerdo estable contra el soberanismo", por lo que los debates y mesas de negociación darán que hablar en las próximas semanas.