Publicado: 10.11.2014 23:30 |Actualizado: 10.11.2014 23:30

Alfon se enfrenta este martes a otro juicio "policial"

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Alfonso Sánchez Ortega, conocido como "Alfon", se enfrenta este martes a un juicio por dar presuntamente el 19 de junio de 2012 una paliza a unos agentes de la Policía Nacional que estaban realizando un control de tráfico.

Esta denuncia del policía en cuestión se contradice con el atestado policial inicial, firmado por los cuatro policías demandantes, incluido el supuestamente agredido, en el que se decía que "una vez detenido" Alfon empujó a un policía y nada más. Posteriormente la declaración del mismo agente declara que Alfon se le abalanzó y le golpeó "aunque no sabe dónde", entrando en una notable contradicción con el atestado inicial.

El incidente al que hace referencia este juicio ocurrió cuando la tía de Alfon, Amanda Ortega, su pareja, y tres jóvenes acompañantes entre los que estaba Alfon, al parecer se saltaron un semáforo en rojo, lo que llevó a la policía a darles el alto y proceder a la prueba de alcoholemia. Según relata Amanda, en ese momento se volvió hacia los tres jóvenes y les pidió que se fuesen, que aquello no iba con ellos, lo que provocó la ira de los policías que la obligaron a salir del coche espetándole que ella no decidía nada ahí.

Este enfrentamiento escaló hasta que un policía golpeó, sin previo aviso, fuertemente a Amanda y ésta, instintivamente, devolvió un golpe que provocó que un grupo de policías la arrastrasen hasta un lugar escondido entre los coches en el que le propinaron una brutal paliza de la que dan testimonio el parte de lesiones y varias fotos. Ninguno de los policías supuestamente agredidos ha podido documentar sus lesiones, supuestamente propinadas a cuatro policías por una mujer menuda de mediana edad.

Aunque los denunciados mantienen que en ningún momento salieron del coche, tal como les había pedido Amanda, y que no veían la paliza que le estaban dando a la tía de Alfon, la policía mantiene que les agredieron. En un atestado defendien que hubo empujones antes de la detención y en otro una paliza a un agente tras la detención.

Este juicio se suma al aplazado el pasado 18 de septiembre ─pasado al 25 de este mes─ por no comparecer los policías que acusaban a Alfon de portar una mochila con bomba durante la huelga general del 14N, a pesar de no haber encontrado pruebas digitales en la mochila (en realidad era una bolsa que alguien abandonó en las proximidades de Alfon y la policía le preguntó si le pertenecía; extremo negado por Alfon en todo momento).

Si en el juicio de este martes se le condenase a los tres años que pide la Fiscalía, se sumaría a los cinco que se le pide en el juicio, también promovido por la policía, por su detención durante la huelga general del 14 N, sumando 8 años de prisión "para un joven de 20 años por manifestarse", como denuncian familiares y amigos.

También denuncian el sospechoso encadenamiento de juicios como "un montaje policial que sólo busca garantizar la pena más dura posible, aún sin pruebas, en el cuestionable juicio por la huelga general". "Es uno más de los numerosos montajes policiales para criminalizar la protesta, especialmente la de los más jóvenes, que en los últimos años hemos visto escalar hasta cotas surrealistas. Por desgracia Alfon es una especie de pionero de lo que la Ley Mordaza quiere imponer", añaden dolidos.

Por otro lado, a su abogado, Erlantz Ibarrondo, le preocupa el estigma que la simple citación a este juicio pueda acarrear de cara al segundo juicio: "Aunque salga absuelto, que saldrá porque Alfon es inocente y se demostrará", afirma convencido el abogado. "No es lo mismo que se presente un joven sin juicios previos a que digan que ya ha tenido un juicio por ‘agredir' a policías, aunque se haya demostrado que no fue así. Así funciona el estigma", añade indignado Erlantz.

A esa reflexión habría que unir la de los compañeros de Alfon que señalan lo injusto que es ver "las penas y multas desmesuradas a las que se ven condenados activistas y movimientos sociales, mientras banqueros, corruptos, indeseables como ‘el pequeño Nicolás' y hasta homicidas como Carromero o el causante de la muerte de cinco jóvenes en el Madrid Arena disfrutan de penas minúsculas que rápidamente son recortadas hasta lo insultante".