Publicado: 28.11.2016 20:57 |Actualizado: 28.11.2016 21:07

Almería retira "todos los honores" al general que presidió el Tribunal para la Represión de la Masonería 

El general golpista Andrés Saliquet disfrutaba del título de hijo adoptivo de la ciudad y de una Medalla de Ooro. La moción, presentada por IU, ha sido aprobada como "declaración institucional" al contar con el apoyo de todos los partidos políticos. 

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El general Saliquet

El general Saliquet

MADRID.- El general Saliquet ya no es 'hijo adoptivo' de Almería ni su memoria goza de ningún tipo de reconocimiento público por parte de la ciudad. El Ayuntamiento almeriense ha aprobado este lunes retirar todos los honores al general que participó activamente en el golpe de Estado del 18 de julio que dio origen a la Guerra Civil y que presidió el Tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo. 

La moción, que ha sido propuesta por Izquierda Unida y ha contado con el apoyo de todas las fuerzas del Consistorio, pedía la retirada del título de "hijo adoptivo de la ciudad" que fue entregado el 21 de abril de 1939, sólo 20 días después de la victoria del Ejército franquista; y de la Medalla de Oro que le fue concedida en 1956. El Ayuntamiento ya había retirado en 1979 el nombre del general a una calle del municipio. 



"La moción se ha aprobado como declaración institucional. Se trata de cumplir la Ley de Memoria Histórica y que ningún ayuntamiento rinda homenaje a los generales golpistas de la dictadura", explica a Público Rafael Esteba, concejal de IU en Almería y promotor de la iniciativa, que señala que la vinculación de Saliquet con Almería llega a través de su esposa, vecina de la provincia. "El general disfrutaba de tierras y fincas en la provincia", añade. 

Saliquet (Barcelona,1877-Madrid,1959) fue uno de los principales militares golpistas que el 18 de julio de 1936 se levantó en armas contra la democracia republicana dando origen a la Guerra Civil. Durante el conflicto bélico fue jefe del Ejército del centro, participando en el asedio de Madrid, y miembro de la Junta de Defensa Nacional. Asimismo, fue el presidente del Tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo.

Cuando el juez Garzón se propone juzgar los crímenes de la dictadura franquista, el general Saliquet fue uno de los treinta y cinco altos cargos del franquismo imputados por la Audiencia Nacional en el sumario por los presuntos delitos de detención ilegal y crímenes contra la humanidad.